Sant@s y Beat@s Vicentinos

 

Si viésemos en la tierra el lugar por donde ha pasado un mártir, nos acercaríamos a él con respeto y lo besaríamos con gran reverencia” (San Vicente de Paúl a las Hijas de la Caridad, el 19 de agosto de 1646).

Beata Julia Nemesia Valle - 18 de Diciembre
Beata Julia Nemesia Valle - 18 de Diciembre
Beato Marco Antonio Durando - 10 de Diciembre
Beato Marco Antonio Durando - 10 de Diciembre
Santa Catalina Labouré – 28 de Noviembre
Santa Catalina Labouré – 28 de Noviembre
Santa Agustina Pietrantoni  – 13 de Noviembre
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Beato José Sánchez Medina - Sacerdote, formador de los Hijos de María - 6 de Noviembre
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Beato Cayetano García Martínez - Sacerdote, formador de los Hijos de María - 6 de Noviembre
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Beato Francisco Roselló Hernández - Seglar, Hijo de María de la Medalla Milagrosa - 6 de Noviembre
Beato Francisco Roselló Hernández - Seglar, Hijo de María de la Medalla Milagrosa - 6 de Noviembre
Beato José Ardil Lázaro - Seglar, Hijo de María de la Medalla Milagrosa - 6 de Noviembre
Beato José Ardil Lázaro - Seglar, Hijo de María de la Medalla Milagrosa - 6 de Noviembre
Beato Enrique Pedro Gonzálbez Andreu - Seglar, Hijo de María de la Medalla Milagrosa - 6 de Noviembre
Beato Enrique Pedro Gonzálbez Andreu - Seglar, Hijo de María de la Medalla Milagrosa - 6 de Noviembre
Beato Modesto Allepuz Vera - Seglar, Hijo de María de la Medalla Milagrosa - 6 de Noviembre
Beato Modesto Allepuz Vera - Seglar, Hijo de María de la Medalla Milagrosa - 6 de Noviembre
Beato Francisco García Balanza  - Seglar, Hijo de María de la Medalla Milagrosa - 6 de Noviembre
Beato Francisco García Balanza - Seglar, Hijo de María de la Medalla Milagrosa - 6 de Noviembre
Beato Isidro Juan Martínez -  Seglar, Hijo de María de la Medalla Milagrosa - 6 de Noviembre
Beato Isidro Juan Martínez - Seglar, Hijo de María de la Medalla Milagrosa - 6 de Noviembre
Beato Pedro Gambín Pérez  - Párroco, Director de la Asociación de los Hijos de María - 6 de Noviembre
Beato Pedro Gambín Pérez - Párroco, Director de la Asociación de los Hijos de María - 6 de Noviembre
Beato Pedro José Rodríguez Cabrera  - Sacerdote diocesano - 6 de Noviembre
Beato Pedro José Rodríguez Cabrera - Sacerdote diocesano - 6 de Noviembre
Beato Juan José Martínez Romero - Sacerdote Diocesano - 6 de Noviembre
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Beato Padre José Acosta Alemán - 6 de Noviembre
Beato Padre José Acosta Alemán - 6 de Noviembre
Beato Rafael Lluch Garín - Seglar, Caballero de la Medalla Milagrosa - 6 de Noviembre
Beato Rafael Lluch Garín - Seglar, Caballero de la Medalla Milagrosa - 6 de Noviembre
Beato Padre Rafael Vinagre Torres - 6 de Noviembre
Beato Padre Rafael Vinagre Torres - 6 de Noviembre
Beato Padre Agapito Alcalde Garrido - 6 de Noviembre
Beato Padre Agapito Alcalde Garrido - 6 de Noviembre
Beato Padre Juan Puig Serrá - 6 Noviembre
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Beata Sor Dorinda Sotelo Rodríguez HdlC. - 6 de Noviembre
Beata Sor Dorinda Sotelo Rodríguez HdlC. - 6 de Noviembre
Beata Sor Toribia Marticorena Sola HdlC. - 6 de Noviembre
Beata Sor Toribia Marticorena Sola HdlC. - 6 de Noviembre
Beato Padre Luis Berenguer Moratonas - 6 de Noviembre
Beato Padre Luis Berenguer Moratonas - 6 de Noviembre
Beato Padre Manuel Binimelis Cabré - 6 de Noviembre
Beato Padre Manuel Binimelis Cabré - 6 de Noviembre
Beato Padre Vicente Queralt Lloret - 6 de Noviembre
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Beato Eduardo Campos Vasallo  - Seglar, Caballero de la Virgen Milagrosa - 6 de Noviembre
Beato Eduardo Campos Vasallo - Seglar, Caballero de la Virgen Milagrosa - 6 de Noviembre
Beato José Garvi Calvente -  Seglar, Caballero de la Virgen Milagrosa - 6 de Noviembre
Beato José Garvi Calvente - Seglar, Caballero de la Virgen Milagrosa - 6 de Noviembre
Beato Miguel Aguado Camarillo Seglar, Caballero de la Virgen Milagrosa - 6 de Noviembre
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Beato Padre Francisco Morquillas Fermández - 6 de Noviembre
Beato Padre Francisco Morquillas Fermández - 6 de Noviembre
Beato Hermano Joaquín Zubillaga Echarri - 6 de Noviembre
Beato Hermano Joaquín Zubillaga Echarri - 6 de Noviembre
Beato Padre Pedro Pascual García Martín - 6 de Noviembre
Beato Padre Pedro Pascual García Martín - 6 de Noviembre
Beato Hermano José García Pérez -  6 de Noviembre
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Beato Pedro Armendáriz Zabaleta - Hermano coadjutor de la Congregación de la Misión - 6 de Noviembre
Beato Pedro Armendáriz Zabaleta - Hermano coadjutor de la Congregación de la Misión - 6 de Noviembre
Beato Padre Laureano Pérez Carrascal - 6 de Noviembre
Beato Padre Laureano Pérez Carrascal - 6 de Noviembre
Beato Padre Victoriano Reguero Velasco - 6 de Noviembre
Beato Padre Victoriano Reguero Velasco - 6 de Noviembre
Beato Hermano Gil Belascoain Ilarragorri   - 6 de Noviembre
Beato Hermano Gil Belascoain Ilarragorri - 6 de Noviembre
Beato Bartolomé Gelabert Pericás Hermano coadjutor de la Congregación de la Misión - 6 de Noviembre
Beato Bartolomé Gelabert Pericás Hermano coadjutor de la Congregación de la Misión - 6 de Noviembre
Beato Roque Catalán Domingo Hermano coadjutor de la Congregación de la Misión - 6 de Noviembre
Beato Roque Catalán Domingo Hermano coadjutor de la Congregación de la Misión - 6 de Noviembre
Beato Padre José Santos Ortega - 6 de Noviembre
Beato Padre José Santos Ortega - 6 de Noviembre
Beato Felipe Basauri Altube - Seglar Caballero de la Virgen Milagrosa - 6 de Noviembre
Beato Felipe Basauri Altube - Seglar Caballero de la Virgen Milagrosa - 6 de Noviembre
Beato Agustín Fernández Vázquez - Seglar Caballero de la Virgen Milagrosa - 6 de Noviembre
Beato Agustín Fernández Vázquez - Seglar Caballero de la Virgen Milagrosa - 6 de Noviembre
Beato Justo Ramón Piedrafita Seglar, Caballero de la Virgen Milagrosa - 6 de Noviembre
Beato Justo Ramón Piedrafita Seglar, Caballero de la Virgen Milagrosa - 6 de Noviembre
Beato Hermano Isidro Alonso Peña - 6 de Noviembre
Beato Hermano Isidro Alonso Peña - 6 de Noviembre
Beato Padre Benito Quintano Díez - 6 de Noviembre
Beato Padre Benito Quintano Díez - 6 de Noviembre
Beato Padre Teodoro Gómez Cervero - 6 de Noviembre
Beato Padre Teodoro Gómez Cervero - 6 de Noviembre
Beato Padre Ponciano Nieto Asensio - 6 de Noviembre
Beato Padre Ponciano Nieto Asensio - 6 de Noviembre
Beato Padre Maurilio Tobar González - 6 de Noviembre
Beato Padre Maurilio Tobar González - 6 de Noviembre
Beato Padre Benjamín Ortega Aranguren - 6 de Noviembre
Beato Padre Benjamín Ortega Aranguren - 6 de Noviembre
Beato Padre Eleuterio Del Castillo Gómez - 6 de Noviembre
Beato Padre Eleuterio Del Castillo Gómez - 6 de Noviembre
Beato Padre Manuel Requejo Pérez - 6 de Noviembre
Beato Padre Manuel Requejo Pérez - 6 de Noviembre
Beato Padre Hilario Barriocanal Quintana 6 de Noviembre
Beato Padre Hilario Barriocanal Quintana 6 de Noviembre
Beato Hermano Estanislao Páramo Marcos - 6 de Noviembre
Beato Hermano Estanislao Páramo Marcos - 6 de Noviembre
Beato Perfecto Del Río Páramo Hermano Coadjutor de la Congregación de la Misión - 6 de Noviembre
Beato Perfecto Del Río Páramo Hermano Coadjutor de la Congregación de la Misión - 6 de Noviembre
Beato Padre José Ibáñez Mayandía - 6 de Noviembre
Beato Padre José Ibáñez Mayandía - 6 de Noviembre
Beato Hermano Manuel Trachiner Montañana - 6 de Noviembre
Beato Hermano Manuel Trachiner Montañana - 6 de Noviembre
Beato Vicente Cecilia Gallardo Hermano Coadjutor de la Congregación de la Misión - 6 de Noviembre
Beato Vicente Cecilia Gallardo Hermano Coadjutor de la Congregación de la Misión - 6 de Noviembre
Beato Hermano Juan Núñez Orcajo - 6 de Noviembre
Beato Hermano Juan Núñez Orcajo - 6 de Noviembre
Beato Cesáreo Elexgaray Otazua Hermano Coadjutor de la Congregación de la Misión - 6 de Noviembre
Beato Cesáreo Elexgaray Otazua Hermano Coadjutor de la Congregación de la Misión - 6 de Noviembre
Beato Cristóbal González Carcedo Hermano Coadjutor de la Congregación de la Misión - 6 de Noviembre
Beato Cristóbal González Carcedo Hermano Coadjutor de la Congregación de la Misión - 6 de Noviembre
Beato Agustín Nogal Tobar Hermano Coadjutor de la Congregación de la Misión - 6 de Noviembre
Beato Agustín Nogal Tobar Hermano Coadjutor de la Congregación de la Misión - 6 de Noviembre
Beato Saturnino Tobar González -  Hermano Coadjutor de la Congregación de la Misión - 6 de Noviembre
Beato Saturnino Tobar González - Hermano Coadjutor de la Congregación de la Misión - 6 de Noviembre
Beato Benito Paradela Novoa - 6 de Noviembre
Beato Benito Paradela Novoa - 6 de Noviembre
Beato Roque Guillén Garcés - 6 de Noviembre
Beato Roque Guillén Garcés - 6 de Noviembre
Beato José María Fernández Sánchez - 6 de Noviembre
Beato José María Fernández Sánchez - 6 de Noviembre
MÁRTIRES VICENCIANOS EN MADRID:  ‘UN TESORO DE LA CARIDAD QUE NOS INVITA AL PERDÓN - 6 de Noviembre
MÁRTIRES VICENCIANOS EN MADRID: ‘UN TESORO DE LA CARIDAD QUE NOS INVITA AL PERDÓN - 6 de Noviembre
ARCHIDIÓCESIS DE BARCELONA: Beatas: Sor Toribia Marticorena Sola - Sor Dorinda Sotelo Rodríguez
ARCHIDIÓCESIS DE BARCELONA: Beatas: Sor Toribia Marticorena Sola - Sor Dorinda Sotelo Rodríguez
Beatas: Sor María Rosario Ciércoles y Gascón  -  Sor Micaela Hernán Martínez  -  Sor María Luisa Bermúdez Ruiz
Beatas: Sor María Rosario Ciércoles y Gascón - Sor Micaela Hernán Martínez - Sor María Luisa Bermúdez Ruiz
Beatas: Sor Joaquina Rey Aguirre  -  Sor Victoria Arregui Guinea
Beatas: Sor Joaquina Rey Aguirre - Sor Victoria Arregui Guinea
Beata  Sor Martina Vázquez Gordo - 6 de Noviembre
Beata Sor Martina Vázquez Gordo - 6 de Noviembre
PICADERO DE PATERNA: Beatas: Sor Isidora Izquierdo García  -  Sor Josefa Laborra Goyeneche  -  Sor Estefanía Irisarri Irigaray  -  Sor María Pilar Nalda Franco - Sor María Carmen Rodríguez Barazal
PICADERO DE PATERNA: Beatas: Sor Isidora Izquierdo García - Sor Josefa Laborra Goyeneche - Sor Estefanía Irisarri Irigaray - Sor María Pilar Nalda Franco - Sor María Carmen Rodríguez Barazal
* ARCHIDIÓCESIS DE VALENCIA - LLOSA DE LLANES: Beata Sor Josefa Martínez Pérez
* ARCHIDIÓCESIS DE VALENCIA - LLOSA DE LLANES: Beata Sor Josefa Martínez Pérez
DEL CAMINO: Beatas Sor Juan Pérez Abascal - Sor Ramona Cao Fernández
DEL CAMINO: Beatas Sor Juan Pérez Abascal - Sor Ramona Cao Fernández
 LA CHECA:  Beata  Sor Gaudencia Benavides Herrero
LA CHECA: Beata Sor Gaudencia Benavides Herrero
 LAS VISTILLAS: Beatas:  Sor Josefa Gironés Arteta  -  Sor Lorenza Días Bolaños
LAS VISTILLAS: Beatas: Sor Josefa Gironés Arteta - Sor Lorenza Días Bolaños
CARRETERA DE TOLEDO: Beatas: Sor Modesta Moro Briz  -  Sor Pilar Isabel Sánchez Suárez
CARRETERA DE TOLEDO: Beatas: Sor Modesta Moro Briz - Sor Pilar Isabel Sánchez Suárez
CASA DE LEGANÉS: Beatas: - Sor Melchora Adoración Cortés Bueno  - Sor María Severina Díaz-Pardo Gauna -  Sor Dolores Barroso Villaseñor - Sor Estefanía Saldaña Mayoral  -  Sor María Asunción Mayoral Peña
CASA DE LEGANÉS: Beatas: - Sor Melchora Adoración Cortés Bueno - Sor María Severina Díaz-Pardo Gauna - Sor Dolores Barroso Villaseñor - Sor Estefanía Saldaña Mayoral - Sor María Asunción Mayoral Peña
 ARCHIDIÓCESIS DE MADRID - CASA DE VALLECAS: Beatas: Sor Dolores Úrsula Caro Martín - Sor Concepción Pérez Giral - Sor Andrea Calle González
ARCHIDIÓCESIS DE MADRID - CASA DE VALLECAS: Beatas: Sor Dolores Úrsula Caro Martín - Sor Concepción Pérez Giral - Sor Andrea Calle González
HIJAS DE LA CARIDAD, MÁRTIRES DEL SIGLO XX – Testigos firmes y valientes de la Fe – España  6 de Noviembre
HIJAS DE LA CARIDAD, MÁRTIRES DEL SIGLO XX – Testigos firmes y valientes de la Fe – España 6 de Noviembre
Beato Contardo Ferrini - 17 de Octubre
Beato Contardo Ferrini - 17 de Octubre
SAN VICENTE DE PAÚL – 27 de Septiembre
SAN VICENTE DE PAÚL – 27 de Septiembre
San Juan Gabriel Perboyre – 11 de Septiembre
San Juan Gabriel Perboyre – 11 de Septiembre
Beato Federico Ozanam  -  09  de  Septiembre
Beato Federico Ozanam - 09 de Septiembre
MISIONEROS MÁRTIRES DE LA REVOLUCIÓN FRANCESA: Beato Juan Carlos  Carón, C.M.  -  2 de Septiembre
MISIONEROS MÁRTIRES DE LA REVOLUCIÓN FRANCESA: Beato Juan Carlos Carón, C.M. - 2 de Septiembre
MISIONEROS MÁRTIRES DE LA REVOLUCIÓN FRANCESA: Beato Nicolás Colin, C.M.  -  2 de Septiembre
MISIONEROS MÁRTIRES DE LA REVOLUCIÓN FRANCESA: Beato Nicolás Colin, C.M. - 2 de Septiembre
MÁRTIRES DE LA REVOLUCIÓN FRANCESA:  Beato Pedro Renato Rogue  -  2 de Septiembre
MÁRTIRES DE LA REVOLUCIÓN FRANCESA: Beato Pedro Renato Rogue - 2 de Septiembre
MISIONEROS MÁRTIRES DE LA REVOLUCIÓN FRANCESA: Juan  Enrique Gruyer   -  2 de Septiembre
MISIONEROS MÁRTIRES DE LA REVOLUCIÓN FRANCESA: Juan Enrique Gruyer - 2 de Septiembre
MISIONEROS MÁRTIRES DE LA REVOLUCIÓN FRANCESA: Beato Luis José Francois, C.M.  -  2 de Septiembre
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Beato Ghebra Miguel - 30 de Agosto
Beato Ghebra Miguel - 30 de Agosto
San  Justino  de  Jacobis – 30 de Julio
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Beato Pier Giorgio Frassati - 4 de Julio
Beato Pier Giorgio Frassati - 4 de Julio
Hermanas mártires de la revolución francesa - Beatas Mártires de Arrás:  María Magdalena Fontaine, María Francisca Lanel, Teresa Magdalena Fantou y Juana Gerard -  26 de junio
Hermanas mártires de la revolución francesa - Beatas Mártires de Arrás: María Magdalena Fontaine, María Francisca Lanel, Teresa Magdalena Fantou y Juana Gerard - 26 de junio
Beata  Marta María Wiecka -  30 de Mayo
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Santa Juana Antida Thouret – 23 de Mayo
Santa Juana Antida Thouret – 23 de Mayo
Santa Luisa de Marillac – 9 de Mayo
Santa Luisa de Marillac – 9 de Mayo
San Ricardo Pampuri – 1 de Mayo
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Santa Giana  Beretta Molla – 28 de Abril
Santa Giana Beretta Molla – 28 de Abril
Sor  Margarita Rutan - 9 de Abril
Sor Margarita Rutan - 9 de Abril
San Francisco Regis Clet – 18 De Febrero
San Francisco Regis Clet – 18 De Febrero
Beata Sor Rosalie Rendu - 07 de Febrero
Beata Sor Rosalie Rendu - 07 de Febrero
Beata Josefina Nicóli - 3 de Febrero
Beata Josefina Nicóli - 3 de Febrero

Beata Julia Nemesia Valle - 18 de Diciembre

Beata Julia Nemesia Valle 18 12Julia, es el nombre que sus padres, Anselmo Valle y María Cristina Dalbar, eligen para ella. Nació en Aosta, Italia el 26 de junio de 1847, en el mismo día es bautizada en la antigua iglesia de San Orso.

Los primeros años de su vida transcurren en la serenidad de una familia que se alegra por el nacimiento de un nuevo hijo, Vicente, y donde el trabajo de la mamá que administra un negocio de modista y del papá que desempeña una intensa actividad comercial, aseguran un cierto bienestar. Su mamá muere cuando Julia tiene, tan sólo, cuatro años. Los dos huérfanos son confiados al cuidado de los parientes paternos, primero en Aosta, después a sus parientes maternos en Donnas. Aquí encuentran un ambiente sereno, la escuela, el catecismo y la preparación a los sacramentos se hace en casa, bajo la guía de un sacerdote, amigo de la familia.

Cuando Julia tiene once años, para completar su instrucción, es enviada a Francia, a Besançon, a un pensionado perteneciente a las Hermanas de la Caridad. La separación de la familia es un nuevo dolor para ella, una nueva experiencia de soledad que la orienta hacia una profunda amistad con “el Señor que tiene a su lado a su mamá”. En Besançon aprende bien la lengua francesa, enriquece su cultura, llega a ser habilidosa en los trabajos femeninos, madura una delicada bondad que la hace amable y atenta hacia los otros.

Después de cinco años, Julia regresa a su tierra, pero no encuentra más su casa en Donnas. Su padre, se ha vuelto a casar, y se ha transferido a Pont Saint Martín. Encuentra una situación familiar tensa, donde la convivencia no es fácil. Su hermano Vicente no soporta: se va de la casa y no se sabrá nada más de él … Julia se queda y en su soledad nace el deseo de buscar aquello que la familia no le puede dar, a comprender aquellos que viven la misma experiencia de dolor, a encontrar gestos que expresen amistad, comprensión, bondad para todos.

En este periodo, en Pont Saint Martín se habían establecido las Hermanas de la Caridad. Julia encuentra allí su maestra de Besançon; las hijas de santa Juana Antida Thouret, la ayudan, la animan. Observa el estilo de vida donado a Dios y a los otros y decide ser una de ellas. Cuando su padre le presenta la propuesta de un buen matrimonio, Julia no vacila: ha decidido que su vida será toda donada a Dios: desea solamente ser Hermana de la Caridad.

El 8 de septiembre de 1866 su padre la acompaña a Vercelli, en el Monasterio de Santa Margarita donde las Hermanas de la Caridad tienen su noviciado.

Comienza una vida nueva en la paz, en la alegría, mas allá de las lágrimas por una separación no fácil. Se trata de entrar en una relación más profunda con Dios, de conocerse a sí misma y la misión de la comunidad, para ser disponible a andar donde Dios la llame. Julia entra con alegría en este camino de noviciado. Cada día descubre aquello que debe perder o conquistar: “Jesús despójame de mi misma y, revísteme de Vos. Jesús por ti vivo, por ti muero…” es la oración que la acompaña y la acompañará a lo largo de su vida.

Al fin del noviciado, con el hábito religioso recibe un nombre nuevo: Hermana Nemesia. Es el nombre de una mártir de los primeros siglos. Está contenta y del nombre hace su programa de vida: testimoniar su amor a Jesús hasta las últimas consecuencias, a cualquier precio, para siempre.

Es enviada a Tortona, al Instituto de san Vicente. Encuentra una escuela primaria, cursos de cultura, un pensionado, un orfanato. Enseña en la escuela primaria y en los cursos superiores la lengua francesa. Es el terreno adapto para sembrar bondad. La Hermana Nemesia está presente donde hay un trabajo humilde para desarrollar, un sufrimiento para aliviar, donde un disgusto impide relaciones serenas, donde la fatiga, el dolor, la pobreza limitan la vida.

Muy pronto una voz se difunde dentro del instituto y en la ciudad: “¡Oh, qué corazón el de la Hermana Nemesia!”

Cada uno está convencido de tener un lugar particular en su corazón, que parece no tener límite: hermanas, huérfanos, alumnos, familias, pobres, sacerdotes del vecino seminario, soldados de la gran casa de Tortona recurren a ella, la buscan como si fuera la única hermana presente en la casa.

Cuando a los cuarenta años es nombrada superiora de la comunidad, la Hna... Nemesia queda desconcertada, mas un pensamiento le da coraje: ser superiora significa “servir”, por consiguiente podrá darse sin medida y, humildemente, enfrenta la subida. Las líneas de su programa son trazadas:

Enfrentar el paso, sin volver atrás, fijando una única meta: ¡Sólo Dios! “A Él la gloria, a los otros la alegría, a mí el precio a pagar, sufrir más  jamás hacer sufrir. Seré severa conmigo misma y toda caridad con las hermanas: el amor que se dona es la única cosa que permanece.”

Su caridad no tiene límites. En Tortona la llaman “nuestro ángel”

La mañana del 10 de mayo de 1903, las huérfanas y las pupilas encuentran un mensaje de la Hna... Nemesia para ellas: “Me voy contenta, las confío a la Virgen…Las seguiré en cada momento del día.” Parte a las 4 de la mañana, después de 36 años… En Borgaro, pequeño pueblito cerca de Turín, existe un grupo de jóvenes que espera ser acompañado por un nuevo camino, hacia la donación total a Dios en el servicio a los pobres… Son las novicias de la nueva provincia de las Hermanas de la Caridad… El método de formación usado por la Hna. Nemesia es siempre el mismo: el de la bondad, de la comprensión que educa a la renuncia más por amor, de la paciencia que sabe esperar y encontrar el camino justo que conviene a cada una.

Sus novicias la recuerdan: “Nos conocía a cada una, comprendía nuestras necesidades, nos trataba según nuestra manera de ser, nos pedía aquello que conseguía hacernos amar…”

La superiora provincial que tenía un carácter “en perfecta antítesis con el suyo” disentía de este método. Ella aplicaba un método rígido, fuerte, inmediato. Esta forma de ver generaba relevantes contrastes que desembocaban en reproches y humillaciones. La Hna. Nemesia acogía todo en silencio, sonriendo continuaba su camino, sin apuro, sin dejar sus responsabilidades: “De estación en estación, recorremos nuestro camino en el desierto… y si el desierto es sordo Aquel que te ha creado siempre escucha…”

A lo largo de su camino la Hna. Nemesia se acerca al final. Han pasado trece años de su llegada a Borgaro. Cerca de quinientas hermanas aprendieron con ella a caminar los senderos de Dios. Ha donado todo: ahora el Señor le pide también de “dejar” a otras “su noviciado”.

La oración que ha hecho suya desde el inicio: “Jesús despójame de mi misma, revísteme de Vos” la acompaña a lo largo de toda la vida. Ahora puede decir “no soy más para ninguno”. El despojo es total. Es la última ofrenda de una vida donada totalmente por amor.

El 18 diciembre de 1916 la Hna. Nemesia muere.

Fue beatificada por Juan Pablo II el 25 de abril de 2004.

https://www.aciprensa.com/santos/santo.php?id=531

Beato Marco Antonio Durando - 10 de Diciembre

Beato Marco Antonio Durando 10 12Marco Antonio Durando nació en Mondovi (CN – Italia) el 22 de mayo de 1801 y murió en Turín el 10 de diciembre de 1880.  Dos de sus hermanos siguieron la carrera militar y política, como exponentes de la primera fase del Renacimiento italiano.

Marco Antonio se hizo misionero de San Vicente de Paúl para unirse a la misión en China. No obstante, se dedicó a la predicación en las misiones populares en su patria. Llamado posteriormente a asumir el cargo de Superior (1831) de los Misioneros y de Provincial (1837), asumió este oficio hasta su muerte.

Trabajador incansable, introdujo en Italia la Compañía de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl (1833). Fundó la Casa de la Misericordia, auténtico centro de asistencia a los pobres de Turín, envió Padres Misioneros y Hermanas a Crimea, para asistir a los soldados heridos o enfermos.

En 1865, fundó las Hermanas Nazarenas, confiándolas a la Sierva de Dios, Luigia Borgiotti (1802 – 1873). Los restos mortales del P. Durando descansan en la Iglesia de la Visitación, en Turín. La causa de su beatificación se introdujo en Roma en el año 1941.

Santa Catalina Labouré – 28 de Noviembre

Sta Catalina Laboure 28 11El hecho de que santa Catalina posara sus manos sobre el regazo de la Santísima Virgen no la convirtió en santa. Ella no realizó milagros personalmente, ni tampoco practicó una caridad heroica como lo hicieron otros grandes santos. No fue pobre materialmente como lo fueron los niños de Fátima o santa Bernardita.

Catalina, se hizo Santa, por su silencio, por su vida interior intensa, por su serviciona moroso y constante al pobre, por el amor infinito que tuvo a Jesús y a la Santísima Virgen y porque eso lo demostraba con suvida.  

Ella nació en una familia de la clase media alta de las praderas y viñedos de Borgoña, en Francia. Su padre era un hombre educado y un excelente granjero que vivía en el pueblo de Fain-les-Moutiers, no muy lejos de Dijon. La santidad de Catalina se desarrolló en la mitad de un siglo de servicio fiel como una sencilla Hija de la Caridad.

Catalina nació el 2 de mayo de 1806, en Fain-les-Moutiers, Borgoña (Francia) de una familia campesina, en 1806. Al quedar huérfana de madre a los 9 años le encomendó a la Stma. Virgen que le sirviera de madre, y la Madre de Dios le aceptó su petición. "A Ti he elegido por mi Madre", dijo Catalina a María.

Como su hermana mayor se hizo Hija de la Caridad, Catalina tuvo que quedarse al frente de los trabajos de la cocina y del lavadero en la casa de su padre, y por esto no pudo aprender a leer ni a escribir.

A los 14 años pidió a su papá que le permitiera irse de religiosa a un convento pero él, que la necesitaba para atender los muchos oficios de la casa, no se lo permitió. Ella le pedía a Nuestro Señor que le concediera lo que tanto deseaba: ser religiosa. Y una noche vio en sueños a un anciano sacerdote que le decía: "Un día me ayudarás a cuidar a los enfermos". La imagen de ese sacerdote se le quedó grabada para siempre en la memoria.

Al fin, a los 24 años, logró que su padre la dejara ir a visitar a la hermana religiosa, y al llegar a la sala del convento vio allí el retrato de San Vicente de Paúl y se dio cuenta de que ese era el sacerdote que había visto en sueños y que la había invitado a ayudarle a cuidar enfermos. Desde ese día se propuso ser hermana vicentina, y tanto insistió que al fin fue aceptada en la comunidad.

Entró a la vida religiosa con la Hijas de la Caridad el 22 de enero de 1830 y después de tres meses de postulantado, 21 de abril, fue trasladada al noviciado de París, en la Rue du Bac, 140.

Desarrolló particular afecto por la Virgen María. La Virgen se le manifestó el 18 de julio y el 27 de noviembre de 1830. Se dedicó a cumplir la misión que le encomendó la Virgen: acuñar una medalla. Los favores celestes que acompañaron la difusión de esta medalla hicieron que muy pronto se la llamara Medalla Milagrosa.

Fue destinada al hospicio de Enghien, en la calle de Reuilly de París. Durante cuarenta y cinco años se dedicó a oficios humildes: cocina, atención a ancianos, portería. Falleció el 31 de diciembre de 1876, sin haber revelado sus visiones a nadie salvo su director espiritual.

Exhumado su cuerpo en 1933, fue encontrado en perfecta conservación y se encuentra actualmente en un féretro de cristal en la Capilla de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, en la Rue du Bac, París. El papa Pío XI la beatificó el 28 de mayo de 1933 y Pío XII el 27 de julio de 1947 la canonizó. Su fiesta se celebra el 27 de noviembre.

Santa Agustina Pietrantoni – 13 de Noviembre

Santa Agustina Pietrantoni 13 11

Religiosa de la Congregación de las Hermanas de la Caridad de Santa Juana Antida Thouret. Su vida estuvo caracterizada por una continua donación, primero trabajando desde muy temprana edad para ayudar al sostenimiento de su familia y posteriormente, ya como religiosa, al servicio de los enfermos, en especial de aquellos más difíciles. Es considerada mártir de la caridad pues murió asesinada a manos de uno de aquellos enfermos por quienes se desvivió.

Livia, la segunda de once hijos de los pequeños agricultores Francisco Pietrantoni y Catalina Costantini, nació el 27 de marzo de 1864 en el pueblo de Pozzaglia Sabina (Rieti, Italia).

Su infancia y juventud estuvieron marcadas por los valores de su piadosa familia, en la que “todos estaban pendientes de hacer el bien y de rezar a menudo…”, pero también por el duro trabajo ya que desde temprana edad se afanó en el campo, cuidó los animales, transportó baldes de piedra y arena para la construcción de una ruta carretera y cada invierno, desde sus doce años, marchó a Tívoli para la recolección de aceitunas.

Tuvo muchas virtudes y también muchos pretendientes, pero ella ya había tomado una decisión: Cristo sería su amor, su Esposo, y eligió para sí “una Congregación donde haya trabajo para el día y la noche”.

A sus 22 años de edad, y tras ser rechazada en un primer intento por ingresar, fue admitida en la Congregación de Hermanas de la Caridad de Santa Juana Antida Thouret (desprendida de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl), en Roma, adoptando en religión el nombre de Agustina.

Su primer y único apostolado fue en el Hospital del Espíritu Santo, definido como “el gimnasio de la caridad cristiana” donde la hermana Agustina sirvió a los enfermos, los más difíciles, los incurables, “siempre lista a afrontar cualquier sacrificio, aun de derramar mi sangre por la caridad”, expresó en alguna ocasión.

En un ambiente abiertamente hostil a la religión, donde ya se había expulsado a los Padres Capuchinos, prohibido el crucifijo y cualquier signo religioso, así como anunciar el Evangelio, la Hna. Agustina no necesitó de palabras pues su servicio era fiel reflejo del amor de Dios.

Atendió con especial devoción a los enfermos mentales, los más difíciles, violentos y obscenos, como José Romanelli, a quien finalmente el director del hospital decidió expulsar. A raíz de esto, la rabia del hombre se dirigió hacia la Hna. Agustina, a quien amenazó de muerte en varias ocasiones, por palabra y también por medio de cartas, cumpliendo finalmente sus amenazas el 13 de noviembre de 1894, día en que la sorprendió sola y tras golpearla cruelmente le apuñaló en varias ocasiones.

“Madre, no se preocupe, soy feliz, lo perdono de corazón, mis más vivos deseos han sido escuchados”, alcanzó a decir a su superiora. Tenía sólo treinta años de edad.

Beatificada por Pablo VI (1972) y canonizada por Juan Pablo II (1999), conmemoramos a la patrona de las enfermeras y protectora de las personas ridiculizadas por su piedad el 13 de noviembre.

Beato José Sánchez Medina - Sacerdote, formador de los Hijos de María

6 de Noviembre

 

 

Jose Sanchez MedinaNacimiento: Archena (Mu) 03/08/1900

Padres:         José y Lucía

Bautismo:    Archena, Parr. S. Juan Bautista 06/08/1900

Martirio:        Archena (Mu) 17/10/1936

MINISTERIOS Y APOSTOLADO: 

 De sus 10 años de sacerdocio, excepto el primero que trabajó de oficial en la secretaría de cámara del obispado, el resto lo pasó en Cartagena de organista de la iglesia de la Virgen de la Caridad. Puso a la Salve una música preciosa, y muy adecuada al gusto de la ciudad, tanto que se conoce como “Salve cartagenera”.

Cartagena le dedicó una calle. Su apostolado con los jóvenes estaba ligado a su magnífica formación musical y literaria. Se conservan 36 artículos publicados en El Eco de la Milagrosa, la mayoría con una forma original de catequesis, son cuentos deliciosos y amenos con una moraleja muy cuidada dentro del proyecto de formación de los jóvenes. Uno de esos jóvenes, que fue sacerdote, conserva este recuerdo: “Era el centro de donde irradiaba un celo en el que a todos nos encendía, y en el que convergían, sin darse él mismo ni nosotros cuenta, los afectos dulces que hace brotar la caridad cristiana”. 

Para los niños escribe pequeñas obras de representación escénica, mediante las cuales memorizan el catecismo o profundizan en el conocimiento de las virtudes cristianas.  

 MARTIRIO:

  Apresado el párroco y asaltado el templo, D. José optó por acogerse en su casa paterna de Archena, dejando enteramente la suerte de su vida en las manos de Dios. En su pueblo no tardó en desencadenarse la persecución contra él.

Fue obligado a trabajar como peón en las obras de construcción de un edificio escolar, junto con los demás sacerdotes del pueblo. Tuvo que sufrir las burlas y befas de la hez del pueblo, que allí se congregaba de propósito, para gozarse en la humillación de aquellos sacerdotes. Las obras finalizaron el 16 de octubre. Pensando que después le iba a ser más difícil D. José se confesó con otro sacerdote mientras trabajaban.

El mismo día, ya anochecido, dos milicianos conocidos se presentaron en la casa de D. José con la orden de que fuese a cobrar sus jornales. Su padre, no quiso dejarle solo. Y se llevaron a los dos al cuartel general de la CNT. Allí se les unieron otros dos sacerdotes y un seglar.

De madrugada mataron a los tres sacerdotes y a los dos seglares junto a la venta de Picolo, y los dejaron tirados en el camino. Era el día 17 de octubre de 1936.

El padre de D. José les dijo: “Matadme a mí primero”. No quería ver morir a su hijo. Lo hicieron al revés, mataron primero al sacerdote, para hacer sufrir más a su padre. Los restos mortales de D. José Sánchez Medina reposan en la iglesia de S. Juan Bautista de Archena, cerca de una bella imagen de la Virgen Milagrosa, desde el 16 de octubre de 1944.

Beato Cayetano García Martínez - Sacerdote, formador de los Hijos de María

6 de Noviembre

 

 

Cayetano Garcia MartinezNacimiento: Jumilla (Mu) 06/01/1895

Padres:         José y Baldomera

Bautismo:    Jumilla, Parr. Santiago 11/01/1895

Sacerdote:   Murcia 10/06/1922

Martirio:        Jumilla (Mu) 15/08/1936

 

MINISTERIOS Y APOSTOLADO: 

 Sus primeros destinos fueron Blanca y Albujón. Con las Hijas de la Caridad tomó contacto en Cartagena en 1932. Era un sacerdote piadoso y abnegado con los enfermos. Al ser nombrado coadjutor de la parroquia del Sgdo. Corazón, se integró plenamente en la asociación de Hijos de María de la Casa de Misericordia.

D. Cayetano captó perfectamente el mensaje de la Medalla Milagrosa, porque incide en sus dos grandes amores: el Divino Redentor y la Stma. Virgen. En la revista de la Asociación se conservan veintiún escritos suyos de carácter mariano, evangélico y de apostolado entre los jóvenes, donde Cristo, María y la Iglesia son presentados como faros para la vida de los que han elegido el camino del evangelio.

 MARTIRIO: 

En junio de 1935, cuando D. Cayetano se hizo cargo de la parroquia de Lorquí, el pueblo estaba furiosamente imbuido de las ideas marxistas contra todo lo religioso. En el carnaval del año siguiente cantaban las comparsas canciones ofensivas a la religión en la puerta de la iglesia para hacerle sufrir. En febrero algunos entraron en la iglesia dando gritos, insultándolo e incluso amenazándole de muerte y el párroco se enfrentó a todos con una valentía enorme, diciéndoles que la vida no se da más que una vez y que darla por Cristo era lo más grande. 

En julio de 1936 los milicianos se incautaron de la casa parroquial y les hicieron salir inmediatamente, sin tiempo para coger lo más necesario. Lo que sí pudo sacar D. Cayetano es el Stmo. Sacramento de su pequeño oratorio. Una señora piadosa les dejó una casa. Las autoridades comunistas no pararon de molestarle. El día 15 de agosto de 1936 milicianos del Frente Popular de Jumilla, su pueblo natal, invadieron la casa y se llevaron al sacerdote y a su cuñado, Roberto Bernal. Los tuvieron un rato en el ayuntamiento de Jumilla y, sobre las 11 de la mañana, los condujeron por la carretera de Cieza hasta el lugar de la ejecución, junto a la ermita de San Agustín.  D. Cayetano impartió la absolución a su cuñado y trató de darle ánimo con un abrazo. Murieron gritando ¡Viva Cristo Rey!

 
Recién terminada la guerra, un vecino de Jumilla, acusado de haber disparado contra D. Cayetano y su cuñado, se presentó ante su madre y hermana a pedir clemencia. Les contó con detalle todo lo que pasó en los últimos momentos. De tal modo quedó grabada en la familia el perdón generoso de D. Cayetano que, como testifica su sobrina Isabel que estuvo presente: “Mi madre y mi abuela perdonaron de corazón a los asesinos de mi tío y de mi padre, porque sabíamos que él les había perdonado y bendecido antes de morir”.

Beato Francisco Roselló Hernández - Seglar, Hijo de María de la Medalla Milagrosa

6 de Noviembre

 

 

Francisco Rosello HernandezNacimiento: Cartagena (Mu) 28/02/1907

Padres:         Francisco y Ascensión

Bautismo:    Cartagena, Parr. Sta. Ma.  de Gracia 11/03/1907

Martirio:        Cartagena (Mu) 18/10/1936

FORMACIÓN Y APOSTOLADO

 Era huérfano e hijo único. La persecución religiosa le llegó cuando iba a contraer matrimonio con una joven de sus mismos sentimientos religiosos y como él de grandes cualidades humanas, pero fue leal a sus principios religiosos y se dejó matar al grito de ¡Viva Cristo Rey! La propia novia lo entendió como un paso de Dios por su vida.

 Roselló fue bastantes años presidente de la Asociación, cargo que ocupaba en la gran fiesta mariana que se celebró en Madrid y en Cartagena el año 1930 para conmemorar el primer centenario de la manifestación de la Medalla Milagrosa. En todo momento supo poner sus cualidades humanas al servicio del apostolado mariano en el que estaba comprometido. Destacó en el teatro, uno de los medios de formación y apostolado de la Asociación.

MARTIRIO:

  El lunes 20 de julio de 1936 arrojaron repentinamente a las Hijas de la Caridad de la Casa de Misericordia. Enterado Roselló, consiguió adelantar a los coches que las llevaban custodiadas fuera de la población, despedirse de sor Francisca y recibir las últimas consignas para los congregantes. A partir de este hecho fue sujeto de persecución, como lo había sido unas horas antes D. Pedro Gambín.

 Lo prendieron en su domicilio el día 22 y lo tuvieron incomunicado, probablemente en el colegio Marista, hasta el 7 de octubre en que ingresó en la cárcel de San Antón.

Como en el registro a su domicilio le habían encontrado una medalla de la Virgen de la Caridad, un escapulario y dieciséis “cromos religiosos” y él mismo había confirmado su pertenencia activa a la Asociación de Hijos de María y a la cofradía California, en la cárcel le calificaron de “sectarista de organismos religiosos” e inmediatamente sometieron el caso al juez especial de Murcia, el mismo que unos días antes había condenado a muerte a sus tres compañeros de Asociación 

Aquí empezó el juego sucio, porque el juez especial, que normalmente tiene unas horas para decidir sobre el reo, tardó 6 meses a dictar su providencia, que consistió en declararse incompetente toda vez, dice, “que contra el mismo no aparecen cargos que le inculpen como responsable de cualquiera de los delitos de la competencia de este juzgado”. En este tiempo tuvo lugar la saca de presos del 18 de octubre en la cual incluyeron a Francisco Roselló y lo mataron sin esperar la actuación judicial junto al congregante Isidro Juan Martínez. 

Beato José Ardil Lázaro - Seglar, Hijo de María de la Medalla Milagrosa

6 de Noviembre

 

 

Jose Ardil LazaroNacimiento: Cartagena (Mu) 18/08/1914

Padres:         Antonio y Pastora

Bautismo:    Cartagena, Parr. Sgdo. Corazón 19/08/1914

Martirio:        Cartagena (Mu) 22/09/1936

 

FORMACIÓN Y APOSTOLADO:

 Ardil era párvulo externo de la Casa de Misericordia cuando la Asociación de Hijos de María se estaba iniciando. Pronto comprendió que detrás de aquellos jóvenes alegres se ocultaban valores superiores y junto a su hermano Antonio, pasó a ser aspirante y luego Hijo de María con todas sus consecuencias.

 Por su bondad de corazón y sus buenas disposiciones aprovechó muy bien los medios de formación que le facilitó la Asociación, a la que acudía con asiduidad. Fue siempre amigo y colaborador del grupo de los mejores. Trabajaba con celo y con infatigable energía. Nunca desmayó ni aún en los momentos de mayor peligro. Cumplió los 22 años en la cárcel. Ya no vivía el padre y como el hermano era seminarista, la familia se mantenía con su sueldo de escribiente en una oficina.

MARTIRIO:

Lo buscaron en su domicilio el 12 de agosto de 1936. Él estaba escondido en Murcia, y al no encontrarlo se llevaron presos a sus dos únicos hermanos. Antonio y Romana. Cuando él se enteró, viendo que peligraba la vida de sus hermanos, se presentó voluntariamente en la cárcel.

El día 18 de agosto apresaron a Modesto Allepuz y al día siguiente a Pedro Gonzálbez. A partir de ese momento los tres seguirán los pasos ya descritos: confirmar su fe y la pertenencia a la Asociación ante los jueces, prepararse mutuamente para la entrega a Dios, aceptar las incomodidades, injurias y vejaciones, el simulacro de juicio, y la muerte como si fueran criminales, caminando unos dos kilómetros a paso militar custodiados por un piquete militar hasta el cementerio.

A Antonio Ardil Lázaro, preso como ellos, le permitieron permanecer junto a su hermano y compañeros hasta los últimos momentos. Delante de él, dirigiéndose a los tres milicianos que les custodiaban, se despidieron de todo el pueblo de Cartagena con este mensaje: Queremos que sepan que no nos llevamos odios ni rencores contra nadie. ¡Somos inocentes! Perdonamos a todos; a nuestros enemigos y a los autores de nuestra muerte. Lo único que pedimos es que se den por satisfechos con nuestra sangre y no se derrame ya más. A continuación, les abrazaron.

El 1 de agosto de 1939 estos tres milicianos declararon ante notario con todo detalle la escena de la despedida, la actitud serena con que salieron los tres congregantes para el martirio, y su propia emoción. En la Asociación de Cartagena, cuyo centenario se celebrará el 15 de agosto de 2018 se conserva esta acta notarial. El recuerdo de los mártires está vivo. Con el último abrazo al seminarista Antonio Ardil, los mártires enviaron a sus compañeros un mensaje entrañable que marcaría su vida y su apostolado sacerdotal: “¡Que nuestra sangre no sea estéril!”.

Beato Enrique Pedro Gonzálbez Andreu - Seglar, Hijo de María de la Medalla Milagrosa

6 de Noviembre

 

 

Enrique Pedro Gonzalbez AndreuNacimiento: Cartagena (Mu) 16/07/1910

Padres:         Miguel y Dolores

Bautismo:    Cartagena, Parr. Sta. Mª de Gracia 01/08/1910

Martirio:        Cartagena (Mu) 22/09/1936

FORMACIÓN Y APOSTOLADO: 

Ingresó en la Asociación a los 19 años con un buen bagaje cultural y muy buenas cualidades que supieron cultivar los sacerdotes formadores de la Asociación.

Era oficial de notaría y escribía muy bien. En El Eco de la Milagrosa se han conservado 23 artículos suyos. En agosto de 1932 escribía: “Nuestra fe crece con la persecución y se vivifica con el atropello y la injusticia”. Impresiona el de abril de 1935, titulado “La negación”. En momentos difíciles para la juventud creyente se desbordan sus sentimientos, porque hay que confesar a Cristo en todo momento. Tenía gran inquietud ante los problemas sociales y religiosos siguiendo la doctrina social de la Iglesia y las encíclicas de los Papas. Enviado por la Asociación, asistió a cursos y entró en contacto con el que luego sería cardenal Herrera Oria y con la Asociación Nacional de Propagandistas.

 Fue un joven de grandes ideales sobre Dios, la religión católica y la patria. Participó en el II Congreso de las Juventudes Católicas Españolas que tuvo lugar en Santander. Toda esta doctrina la difundía en la Asociación y en la prensa.

 MARTIRIO: 

En 1936 ya no vivían sus padres. Sus hermanos, conscientes del peligro, hicieron cuanto estaba de su parte por ocultarlo, pero todo fue inútil. Ellos también fueron perseguidos. Gonzálbez ingresó en la prisión el 19 de agosto. Allí encontró a los dos compañeros de martirio: Allepuz y Ardil y, a partir de este momento, los tres amigos corrieron la misma suerte.

El folio 221 de los autos del juicio recoge la notificación a los condenados de la sentencia de muerte. Impresiona la excelente caligrafía de las firmas de los tres congregantes, que denota el pulso firme que mantuvieron en momentos tan duros. Era domingo, 20 de septiembre de 1936.

El mismo día, en una nota a lápiz que conservan sus hermanos como reliquia, les dice: “+A los de casa: ya sé que conocéis la sentencia dictada en contra mía. Yo estoy tranquilo y os ruego no os entreguéis a la desesperación, confiad en Dios, como yo confío, y rezad a Él por mi vida y si así no conviene, por la salvación de mi alma. Antes de que nada ocurra habremos de vernos, pues estamos esperando al juez para que nos autorice a entrevistarnos con nuestras familias. Un abrazo para todos. Pedrín”. 

 

Para el encuentro con el Señor, en la madrugada del 22 de septiembre de 1936, se puso la medalla Milagrosa con el cordón azul y blanco de la Asociación. Uno de los tiros del piquete militar atravesó el metal de la medalla. Es otra de las reliquias preciosas que conserva la familia. En la biografía de Ardil se detalla la escena del perdón a los verdugos.

Beato Modesto Allepuz Vera - Seglar, Hijo de María de la Medalla Milagrosa

6 de Noviembre

 

 

Modesto Allepuz VeraNacimiento: Cartagena (Mu) 05/04/1906

Padres:         Modesto y Flora

Bautismo:    Cartagena, Parr. Ntra. Sra. del Carmen 06/04/1906

Casado con: Teresa Mijares Miralles 05-11-1931

Hijos:             Modesto 4 años y Julio 2 años

Martirio:        Cartagena (Mu) 22/09/1936

FORMACIÓN Y APOSTOLADO: 

 Como sus hermanas, asistió desde niño a la escuela externa de la Casa de Misericordia. Tenía 12 años cuando se fundó la Asociación de Hijos de María de la Medalla Milagrosa.

 Modesto empezó como aspirante con entusiasmo y permaneció hasta la muerte unido a la Asociación, que es como decir a la Stma. Virgen. A los 18 años fue elegido secretario con la general. A su pluma debemos escenas preciosas de la historia de la Asociación.

En 1931 contrajo matrimonio y pasó a la sección de caballeros. Era contable de una buena empresa y persona conocida en Cartagena que ejercía un cierto liderazgo. Fue un decidido propagandista de la sindicación cristiana.

Cuando España se desangraba en una lucha política enconada, él desde el periódico y desde la tribuna, predicó siempre la doctrina del amor de Jesucristo. La horda comunista necesariamente había de cebarse en él.

MARTIRIO: 

Lo prendieron el 18 de agosto de 1936 en el pueblo de Canteras y lo condujeron a la cárcel de San Antón. Lo juzgaron y condenaron junto a sus compañeros de Asociación Gonzálbez y Ardil en el primer juicio de jurados celebrado en el arsenal de Cartagena conforme al decreto de Azaña de 25 de agosto que es una auténtica burla a la justicia y al derecho. El juicio tuvo lugar del 16 al 19 de septiembre. Ellos confirmaron su pertenencia a la Asociación y a la cofradía California.

 Los catorce jueces populares, los testigos, y los acusadores, pertenecían al Frente Popular, los mismos que el 25 de julio habían quemado las iglesias de Cartagena. El sábado 19 sobre las 12 de la noche se dictó la sentencia condenándolos a muerte. Les mataron de madrugada el 22 de septiembre de 1936 en el cementerio, sin más delito que haberse mantenido fieles a Dios y a la Asociación de la Medalla Milagrosa.

Son impresionantes los detalles de la última noche que pasaron los tres congregantes preparándose para el sacrificio. Se confesaron, perdonaron a los causantes de su muerte y animaron a sus familiares. Recuerda un cuñado de Modesto: “Con mucha entereza y sin ninguna lágrima le dijo a su esposa: Teresita no estés triste. No llores, porque a mí me llama Dios y me voy con Él. No tomes represalias ni odios contra nadie. Terminó su visita tranquilizándonos a todos, diciéndonos que se iba con Dios, y que desde allí nos cuidaría a todos”. Otro testigo añade: “Entre lloros y abrazos a los suyos, vivas a la Milagrosa, canto del himno de la Asociación y rezo del santo rosario, les animaban con gran entereza, siendo ellos los que deberían haber sido animados”. Se complementa este relato en las biografías de Gonzálbez y de Ardil.

Beato Francisco García Balanza - Seglar, Hijo de María de la Medalla Milagrosa

6 de Noviembre

 

 

Francisco Garcia BalanzaNacimiento: Cartagena (Mu) 02/04/1901

Padres:         Antonio y Josefa

Bautismo:    Cartagena, Parr. Santiago 03/04/1901

Martirio:        Cartagena (Mu) 25/08/1936

 

FORMACIÓN Y APOSTOLADO:

  Francisco García Balanza fue uno de los fundadores de la Asociación de Hijos de María de la Medalla Milagrosa de la Casa de Misericordia de Cartagena. Como presidente le corresponde el mérito de haber puesto los cimientos en la Asociación y haber ayudado a madurar en la fe a los más jóvenes, algunos de los cuales también alcanzarán el martirio en la persecución religiosa y otros serán los directivos encargados de reconstruir la Asociación en 1939 y en los años sucesivos. Así, el que había sido modelo de congregantes en vida, fue también pionero en el martirio y abrió el camino de la cruz. 

En 1936, cuando arreció la persecución religiosa, pasaban de 200 los congregantes de la Medalla Milagrosa. Sin otro motivo que su significación católica, en los meses anteriores al 18 de julio de 1936, todos los Hijos de María que trabajaban en el Arsenal de Cartagena fueron objeto de una constante persecución mediante burlas y menosprecios de los compañeros de trabajo oficialmente afiliados a grupos marxistas, o simpatizantes de sus ideas anticristianas.

 Francisco, discreto como siempre, no buscó polémica, pero en ningún momento ocultó su fe ni su condición de Hijo de María de la Medalla Milagrosa de la Casa de Misericordia.

En julio de 1936 tenía 35 años, seguía soltero, viviendo en Cartagena con su padre, completamente entregado a la Asociación con entusiasmo y voluntad inagotable.  Fue un hombre modesto, saturado de afabilidad y cortesía que dejó hondas raíces.

MARTIRIO: 

 Parece que la primera pista para buscarlo y asesinarlo fue porque le encontraron una fotografía en la que se le veía junto al Sr. obispo, en algún acontecimiento en la Casa de Misericordia, cosa bastante frecuente, dado que los Hijos de María estaban perfectamente integrados en la diócesis.

El 9 de agosto de 1936 lo detuvieron en un acto de servicio, mediante una coartada de un miliciano que conocía su pertenencia a la Asociación, y lo condujeron a la grillera del Arsenal, donde permaneció preso una semana.

El día16 le embarcaron en el acorazado Jaime I. El día 25 de agosto de 1936 los que formaban el Comité rojo del acorazado Jaime I, y algunos del crucero Libertad lo asesinaron a traición, apareciendo su cadáver con múltiples heridas en la cabeza y en el pecho en el Badén de Miranda, a la salida del pueblo de Los Dolores (Cartagena).

Beato Isidro Juan Martínez - Seglar, Hijo de María de la Medalla Milagrosa

6 de Noviembre

 

 

Isidro Juan MartinezNacimiento: Cartagena (Mu) 10/05/1899

Padres:         José y Josefa

Bautismo:    Cartagena, Parr. Sta. Ma. de Gracia 15/05/1899

Casado con:           Natividad Tamayo Manguero año 1924

Hijos:             José 11 años, Purificación 9 años e Isidro 2 años

Martirio:        Cartagena (Mu) 18/10/1936

FORMACIÓN Y APOSTOLADO: 

 Tenía 19 años cuando se fundó la Asociación de Hijos de María en la que ingresó movido por sus convicciones cristianas. La Asociación le inculcó la vocación a la caridad, esa inquietud por promocionar a las clases más desfavorecidas tan propia del espíritu vicenciano, que Isidro hizo suya, y sin duda le llevó al martirio.

 Desempeñó durante mucho tiempo el cargo de vicepresidente, imprimiendo en todas las actividades de la Asociación el sello de sus dotes personales: Su carácter jovial, alegre y decidor, su don de gentes y su acendrada piedad. En julio de 1936 era abogado en ejercicio.

MARTIRIO:

Fue detenido por orden del Frente Popular, en su domicilio el día primero de agosto de 1936. Estaban en la mesa cenando el matrimonio con sus tres hijos cuando llamaron imperiosamente a la puerta preguntando por Isidro Juan Martínez. Él respondió: “Soy yo”. Los milicianos exigieron que les acompañara, a lo que el accedió sin poner resistencia y se lo llevaron inmediatamente. Al despedirse, dijo al mayor de sus hijos: “Hijo, a tu padre no se lo llevan por ladrón, sino por honrado y por sus creencias”. Pasó primero por la comisaría y a las dos de la madrugada ingresó en la prisión de San Antón. Ni al detenerlo, ni en los 78 días que permaneció en la cárcel le inculparon de nada que no fuera una conducta consecuente con su fe.

A Isidro Juan Martínez y a Francisco Roselló Hernández, los incluyeron en la famosa saca de 49 presos del 18 de octubre de 1936.

Fue una noche larga y ruidosa en la cárcel llena de milicianos, en la que los mártires se prepararon bien, incluso pudieron confesar con los sacerdotes presos. Fueron los últimos mártires de la Asociación de Hijos de María de la Medalla Milagrosa de la Casa de Misericordia de Cartagena. Habían visto salir resueltos a confesar su fe al director, D. Pedro Gambín, el 15 de agosto y al trío formado por Allepuz, Gonzálbez y Ardil el 22 de septiembre.

Es del dominio público que antes de fusilarlos los milicianos les dieron la oportunidad de gritar: ¡Muera Cristo Rey! para poder salvarse; a lo que ellos se negaron y gritaron: ¡Viva Cristo Rey! En la misma saca mataron a cuatro sacerdotes: dos de Cartagena, el rector de la iglesia de los Dolores y el capellán de los ancianos; el coadjutor de San Andrés  de Murcia, y el párroco de Aljorra (Murcia).

Beato Pedro Gambín Pérez - Párroco, Director de la Asociación de los Hijos de María

6 de Noviembre

 

 

Pedro Gambin PerezNacimiento: Cartagena (Mu) 17/07/1886

Padres:         Pedro y Juana

Bautismo:    Cartagena, Parr. Santiago 18/07/1886

Sacerdote:   Murcia 01/01/1911

Martirio:        Cartagena (Mu) 15/08/1936

 

MINISTERIOS Y APOSTOLADO: 

 Cursó toda su carrera en el colegio de vocaciones eclesiásticas de San José de Murcia y allí fue ordenado sacerdote el año 1911. Ejerció su ministerio sacerdotal en Alhama de Murcia, Lorquí y Cartagena de donde fue arcipreste desde 1926. Junto con la fundadora y directora, sor Francisca Armendáriz, D. Pedro rigió los destinos de la Asociación de Hijos de María de la Medalla Milagrosa desde el año 1923 y con la colaboración de buenos sacerdotes, consiguió formar espiritualmente a un grupo numeroso de jóvenes que en el momento de la prueba dieron testimonio de su fe en grado heroico.

En su vida de sacerdote destacan dos cualidades: la piedad y la bondad. En la revista oficial de los Hijos de María titulada “El Eco de la Milagrosa”, hay dieciocho colaboraciones de D. Pedro Gambín que son claro ejemplo de su labor sacerdotal entre los jóvenes congregantes. 

MARTIRIO: 

El lunes 20 de julio de 1936 detuvieron a la comunidad completa de las Hijas de la Caridad de la casa de Misericordia de Cartagena, incomunicándolas en su propia vivienda mientras llegaba el autobús que las iba a conducir a un lugar desconocido. Intentó el arcipreste evitar el atropello hablando por teléfono con el alcalde, de quien procedía la orden de expulsión.

El resultado fue detenerlo y conducirlo a la cárcel de San Antón como preso nº 13. A los jóvenes Hijos de María de la Milagrosa que coincidieron con él en presidio les animó a ser consecuentes con su fe. Es indudable que fue D. Pedro Gambín el que creó en la cárcel el ambiente martirial que muchos de los presos y, por supuesto, los congregantes supieron vivir hasta el heroísmo siendo la admiración de todo Cartagena.


Lo sacaron de la cárcel junto a otros presos a las 2,30 de la madrugada del 15 de agosto y lo mataron en la carretera de Murcia, lugar conocido como “Los Puertos”. Pudo recibir su última absolución en la misma celda. En el momento de la ejecución él administró la absolución sacramental uno a uno a los presos de su misma saca.

 Había conseguido de los verdugos permiso para quedar el último y prestar este servicio sacerdotal. Momentos antes de morir, entregó su crucifijo a uno de los verdugos en señal de haberles perdonado. Recibió cinco balazos. No murió inmediatamente, pero le dejaron, desangrándose, en la cuneta de la carretera. Un carretero, que pasaba por allí al amanecer, habiendo oído sus gemidos, se acercó con intención de prestarle algún auxilio. Con pleno conocimiento el sacerdote moribundo le dijo: Nada necesito, mi alma se unirá pronto a Dios, todo ha terminado ya. Se escondió prudentemente el carretero al oír un automóvil, y cuando volvió ya era cadáver.

Beato Pedro José Rodríguez Cabrera - Sacerdote diocesano

6 de Noviembre

 

 

Pedro Jose Rodriguez CabreraNacimiento: Totana (Mu) 15/07/1903

Padres:         Damián y Juana Ma.

Bautismo:    Totana, Parr. Santiago 17/07/1903

Sacerdote:   Murcia 01/07/1928

Martirio:        Totana 31/01/1937

 

MINISTERIOS Y APOSTOLADO: 

 En los nueve años de apostolado sacerdotal tuvo cuatro destinos: Puerto Lumbreras y Alhama, de Murcia, La Cortija de El Moral y La Gineta, de Albacete. D. Pedro José, de carácter bondadoso, apacible, muy cumplidor de su deber, era una de las más bellas y fundadas esperanzas de la diócesis de Cartagena.

Al ardor generoso de un celo juvenil unía la exquisita prudencia, un don de gentes y una innata simpatía. Una de las cosas, que más contribuyeron a ganarle el afecto en La Gineta, fue su acendrado amor a los pobres.

MARTIRIO: 

 En julio de 1936 D. Pedro José, que era párroco de La Gineta, se tuvo que refugiar con su padre en Totana. Allí lo detuvieron a finales de octubre de 1936. En la cárcel se encontró con sus dos compañeros de martirio. Los sacerdotes vivieron y proyectaron ante el conjunto de detenidos su fe, su confianza en el Señor, su concepción de la vida y de su propia muerte, que no da lugar al odio hacia los verdugos y que supera los acontecimientos externos que la hayan motivado, porque se inserta en el misterio redentor de Cristo.

Las familias no los abandonaron lo cual les sirvió de consuelo, pero también de sufrimiento sabiendo el riesgo que corrían. Poco a poco fueron dando libertad a todos los reclusos, que habían llegado a ser 150, dejando únicamente a los tres elegidos para el sacrificio.

Tanto el jefe de la cárcel, D. Agapito, como Josefa la mandadera, eran profesionales, no milicianos, excelentes personas que conocían su vida de oración, les permitieron el uso de los breviarios, y los trataron muy bien. Pero los milicianos tenían tomada la cárcel y fueron estos quienes los atormentaron y los culpables de su muerte violenta. Los ejecutores materiales fueron soldados comunistas de la columna de Ángel Pestaña con algunos milicianos de Totana.

La mañana del domingo 31 de enero de 1937 irrumpieron violentamente en la cárcel, encerraron al jefe que se negó a entregar a los presos, al padre de D. Pedro José que se encontraba en la antesala de la prisión le dijeron: Espérese, que va a oír Vd. los disparos de la muerte de su hijo. A continuación, entraron hasta el fondo de la prisión. A la derecha había unos lavabos que utilizaban los presos para su higiene, allí ejecutaron a los tres sacerdotes: P. José Acosta Alemán, D. Juan José Martínez Romero y D. Pedro José Rodríguez Cabrera.

Después de fusilados les pincharon con el machete del fusil y se ensañaron con sus cadáveres, pero las familias pudieron rescatar los cuerpos sin vida y enterrarlos dignamente.

Beato Juan José Martínez Romero - Sacerdote Diocesano

6 de Noviembre

 

 

Juan Jose Martinez RomeroNacimiento:   Totana (Mu) 21/08/1889

Padres:          Jerónimo y Victoriana

Bautismo:      Totana, Parr. Santiago 21/08/1889

Sacerdote:     Murcia 01/09/1913

Martirio:         Totana 31/01/1937

MINISTERIOS Y APOSTOLADO: 

 Ingresó en el seminario diocesano de San Fulgencio, en Murcia, con el título de bachiller. Durante sus veintitrés años de vida sacerdotal, trabajó en Caravaca, Las Torres de Cotillas, La Unión, Lorca, Roldán, Águilas y Totana. Hay dos rasgos distintivos de la personalidad de D. Juan José, fruto de su relación íntima con el Señor: Su exquisita caridad y el amor a la liturgia.

Todas las virtudes brillaron con mayor esplendor en la última temporada de su vida, especialmente en la cárcel donde se preparó con la máxima delicadeza al encuentro con el Señor, en unión de sus dos compañeros: El P. Acosta y D. Pedro José Rodríguez Cabrera. 

MARTIRIO: 

Clausurado el templo parroquial, el 25 de julio, los marxistas del pueblo lo tenían estrechamente vigilado en el domicilio familiar, si bien ejerció secretamente el ministerio sacerdotal donde quiera que fuese solicitado. Con la ayuda de dos jóvenes piadosos procedió D. Juan José a sacar y esconder cosas de la iglesia por la noche, para lo que tenían que saltar una tapia. Le dolía dejar perder por completo imágenes, ornamentos, vasos sagrados y demás enseres del culto, que aún pudiesen quedar dentro de la hermosa iglesia parroquial de Totana, que ya había sido incendiada y devastada.

 Allí le prendieron los marxistas el 23 de agosto, a las 5 de la mañana. Lo llevaron a las afueras del pueblo, le pegaron una gran paliza, y sin apenas poder tenerse en pie y todo ensangrentado y amoratado lo metieron en la cárcel y ya no le sacaron. 


Su alma, reciamente cristiana, supo encontrar en el mismo sufrimiento un manantial inextinguible de sobrenaturales alegrías.

 He aquí tres rasgos significativos: Una tarde que lo habían tenido una hora de rodillas y con los brazos en cruz, mientras los milicianos se divertían con insultos y golpes, declaró a otro sacerdote preso. “Yo estaba rendido del peso de mis brazos y de tantas bofetadas, pero te confieso que jamás he sentido mayor alegría, porque estaba padeciendo por Cristo”. En una carta al párroco de Mazarrón le decía: “Ha venido por aquí una miliciana y me ha maltratado. Yo he gozado como nunca en mi vida, mientras ella me maltrataba. Si tú quieres, yo te diré lo que tienes que hacer para venir a la cárcel”.

 

Pocos días antes de morir, D. Juan José escribía al sacerdote que se había lamentado de no poder hacer nada por ellos: “No sientas pena alguna por nosotros. Estamos separados del mundo y entregados a Dios, obrando nuestra santificación. Por lo tanto, nuestra condición aquí no debe inspirar a nadie compasión, sino envidia. Tú has estado aquí poco tiempo y no puedes saborear las dulzuras de este lugar” Esto fue lo último que escribió. Lo mataron con el P. Acosta y D. Pedro José el 31 de enero de 1937.

Beato Padre José Acosta Alemán - 6 de Noviembre

 

 

Jose Acosta AlemanNacimiento: Cartagena (Mu) 27/05/1880

Padres:         José y Dolores

Bautismo:    Cartagena, Parr. Sta. María de Gracia 30/05/1880

Votos:           París 14/05/1905

Sacerdote:   París 13/06/1908

Martirio:        Totana (Mu) 31/01/1937

MINISTERIOS Y APOSTOLADO:

  Fue alumno de las Hijas de la Caridad en el Patronato del Sgdo. Corazón de Jesús de Cartagena. A los 22 años, ya con el título de capataz de minas, comunicó a sus padres su deseo de ingresar en la Congregación de la Misión.

En París hizo el noviciado, emitió los votos en presencia del superior general, P. Antonio Fiat, y recibió la ordenación sacerdotal de manos del Sr. obispo de Aosta. Tuvo siempre muy clara su vocación de misionero ad gentes. Quería seguir las huellas de los entonces beatos Juan Gabriel Perboyre y Francisco Regis Clet, mártires en China.

 Durante los 18 años de misionero en China pasó por diferentes estaciones misionales de los vicariatos apostólicos de Tche-Ly, Septentrional y Central, y más tarde en el vicariato de Chengtingfu, también confiado a la Congregación de la Misión.

Fueron años de un celo ardiente, de una lucha sin cuartel, acudiendo al punto más desguarnecido y cambiando de posición continuamente. Con 46 años, se sintió sin fuerzas físicas, de modo que en 1926 tuvo que regresar a España.


Su último destino fue Totana (Murcia), sin dejar de pertenecer a la comunidad de Fernández de la Hoz de Madrid, provincia de Aquitania (Francia). Era capellán del colegio y hospital-asilo de las Hijas de la Caridad, profesor de religión y director de la Asociación de Hijas de María. Difundió el espíritu misional y caritativo. Tenía un espíritu sacerdotal a toda prueba, siempre al servicio de las cosas de Dios, nunca se negaba a ayudar en la parroquia cuando se lo pedían. 


MARTIRIO: 

 Hacia el 25 o 26 de julio de 1936, el Comité marxista de Totana expulsó al P. Acosta del colegio y hospital. Al no poder regresar a Madrid, porque su comunidad ya estaba perseguida y la casa incautada, lo recibió en su casa un pariente llamado Evaristo Martínez García que lo atendió y lo defendió hasta el último momento. De su casa lo sacaron a golpes y empujones, a primeros de agosto del mismo año. 


Estuvo algún tiempo en la cárcel de la ciudad, más tarde lo dejaron en libertad, pero para volver a prenderlo y repetir en la calle la escena de vejaciones y atropellos. Le rompieron las gafas, al no ver, se cayó en la escalera de la cárcel y en el suelo le pegaban con los fusiles y le hacían rodar a patadas. Esto fue a primeros de septiembre. En la cárcel se encontró con dos santos sacerdotes: D. Juan José Martínez Romero y D. Pedro José Rodríguez Cabrera. Con ellos se preparó para el martirio. Fusilaron a los tres sacerdotes juntos dentro de la cárcel el 31 de enero de 1937. Daremos más detalles en la biografía de D. Juan José.

Beato Rafael Lluch Garín - Seglar, Caballero de la Medalla Milagrosa

6 de Noviembre

 

 

Rafael Lluch GarinNacimiento: Valencia 18/01/1917

Padres:         José y María de los Ángeles

Bautismo:    Valencia, Parr. S. Juan 19/01/1917

Martirio:        Silla (V) 15/10/1936

 

FORMACIÓN Y APOSTOLADO: 

 Rafael era el menor en una familia de la clase media alta de Valencia, exquisita en cuanto a la educación religiosa, moral, social y cultural de sus hijos.

Su madre, María Garín Martí, y sus hermanos mayores serán sus modelos desde niño. El padre, D. José Lluch Meléndez, catedrático de matemáticas, falleció el 24 de octubre de 1918, cuando él tenía apenas dos años.

En 1928 la familia se trasladó a Madrid. En 1931 se fundó la rama juvenil de la Asociación de la Medalla Milagrosa en la Basílica de la Virgen de la Medalla Milagrosa y entre los fundadores, figuran sus hermanos Vicente y Santiago. Este último fue un gran misionero paúl en Norte América y muy buen músico. Rafael también formó parte de la Asociación y ayudaba a misa en la Basílica cuando celebraba el P. Serra.

En 1933 regresaron a Valencia, sin perder el contacto con el centro mariano de la Basílica de la Virgen Milagrosa de Madrid. 
En 1936 Rafael era un joven de 19 años de espléndida salud y constitución atlética, alegre, inteligente, muy responsable, generoso, de recta moral, servicial, piadoso, y de fina sensibilidad artística. En plena persecución religiosa llevaba en el bolsillo una estampa de la Virgen de los Desamparados. Advertido del peligro de llevar símbolos religiosos, contestó: “Antes me quitan la vida que a mi Madre”. Desde la casa de su amigo José Luis Giménez Sanchín, en la Cañada, cerca de Valencia se oían las ametralladoras que en el picadero de Paterna fusilaban a la gente. Él declaró que si venían por él moriría gritando ¡Viva Cristo Rey!”. Es lo que hizo.

 
MARTIRIO:

El 20 de julio de 1936 fue apresado su cuñado, el farmacéutico de Picassent (Valencia) y él se hizo cargo del establecimiento. Regentaba la farmacia con el beneplácito de las autoridades republicanas, pero bien controlado.

Al anochecer del 12 de octubre de 1936 dos milicianos y una chica de Alcàsser con correaje y pistola, inspeccionaron la farmacia. Le quitaron su bicicleta Altión que le servía de transporte y no protestó.

Pero cuando los milicianos comenzaron a proferir blasfemias contra la Madre de Dios, y quisieron arrancar el cuadro de la Virgen que se hallaba en la zona del laboratorio, Rafael les dijo que se llevaran lo que quisieran, pero que no tocaran a la Virgen. Ante esta actitud la miliciana dijo: ¿Y, a este guapo lo vais a dejar aquí? Inmediatamente se lo llevaron preso.

Lo retuvieron tres días en el cuartel de la guardia civil de Sollana, incitándole a blasfemar, con amenazas de represalias y el día 15 de octubre lo mataron en Silla.

Los Milicianos asesinos entregaron a su madre esta nota encontrad en su bolsillo: “No llores, mamá; quiero que estés contenta, porque tu hijo es muy feliz. Voy a dar la vida por nuestro Dios. En el Cielo te espero”.

Beato Padre Rafael Vinagre Torres - 6 de Noviembre

 

 

Rafael Vinagre TorresNacimiento: Feria (Ba) 24/10/1867

Padres:         Ildefonso e Isabel

Bautismo:    Feria, Parr. S. Bartolomé 27/10/1867

Votos:                       Madrid 14/07/1886

Sacerdote:   Sigüenza 01/02/1891

Martirio:        Valencia 11/09/1936

MINISTERIOS Y APOSTOLADO: 

 La familia del P. Rafael era oriunda de Salvatierra de los Barros, donde es bastante común el apellido Vinagre. Su padre ejerció allí de maestro hasta el año 1860 en que se trasladaron a Feria por razón de su carrera. Dejó su padre un gran recuerdo como profesional y como persona.

 
El P. Rafael fue un extremeño de constitución fuerte, valiente, que no se arredró ante los diferentes destinos al extranjero, como Filipinas y Méjico. Un hombre bueno y servicial como su padre, que mereció el cariño y la gratitud de todas las personas con las que tuvo que tratar en su vida apostólica.

Un sacerdote y religioso humilde, obediente y disponible a los superiores que le enviaron en cada momento a donde hiciera más falta. Un misionero trabajador y celoso por la gloria de Dios. Había vivido dos situaciones de persecución con anterioridad en Filipinas y Méjico, países en los que consumió sus años jóvenes como misionero de la Congregación de la Misión. En ambas ocasiones su preocupación fue atender a las numerosas Hijas de la Caridad que estaban incluso más expuestas que los mismos sacerdotes. Estas vivencias pasadas le ayudaron en 1936 a aceptar el martirio que veía inminente. 


Manila y Jaro en Filipinas. Tlalpan, Oaxaca, Puebla y Lagos y la capital en Méjico son lugares donde trabajó en la formación de los sacerdotes nativos y la atención espiritual a las Hijas de la Caridad.

A finales de 1935 recibió su último y definitivo destino como segundo capellán de las Hijas de la Caridad en la casa de retiro de Valencia, llamada familiarmente La cartuja en el pueblo de El Puig. 


MARTIRIO: 

Al P. Rafael Vinagre le acogió generosamente en su casa de la calle Boix, 4 de Valencia, como si fuera un familiar, el matrimonio Lacárcel-Michavila, personas conocidas de las Hijas de la Caridad del Asilo del Niño Jesús de Valencia. Allí permaneció oculto hasta el 28 de agosto en que se presentaron a buscarle una cuadrilla de cuatro o cinco milicianos armados y, sin que lo pudiera evitar la familia, se lo llevaron al penal de San Miguel de los Reyes, sito en el antiguo monasterio cisterciense de su nombre, en los edificios que hoy ocupa la Biblioteca valenciana, avenida de la Constitución, 284.

El Sr. Lacárcel con su hijo de 12 años pudieron visitarlo una vez, con el consiguiente riesgo. Volvieron unos días después y ya no estaba. Al P. Rafael Vinagre Torres le había tocado salir de la cárcel en una de las famosas “sacas” del Penal de San Miguel para ser fusilado el 11 de septiembre de 1936 en el picadero de Paterna (Valencia), lugar de su martirio. La causa del mismo no fue otra que el hecho de ser sacerdote y misionero paúl.

Beato Padre Agapito Alcalde Garrido - 6 de Noviembre

 

 

Agapito Alcalde GarridoNacimiento: Rubena (Bu) 24/03/1867

Padres:         Ruperto y Juana

Bautismo:    Rubena, Parr. Asunción 25/03/1867

Votos:           Madrid 14/02/1886

Sacerdote:   Madrid 18/02/1892

Martirio:        Valencia 31/07/1936

MINISTERIOS Y APOSTOLADO: 

 Apenas cumplidos 25 años, fue a Filipinas de profesor en los seminarios diocesanos: Jaro y Cebú.  Pasó allí la guerra cruel que terminó con la independencia. Ya en España estuvo destinado en Canarias, en Andalucía y 15 años en Madrid de director de novicios.

 Entre los jóvenes por él formados se encuentran cuatro sacerdotes y tres hermanos coadjutores, que como él entregaron su vida martirizados en la persecución religiosa. En 1931 inició el que sería su último ministerio: capellán de las Hijas de la Caridad en la casa de retiro Santa Luisa de Marillac, sita en la antigua cartuja de Ara Christi, de Valencia, entre los municipios de El Puig y Rafelbuñol.

La numerosa comunidad estaba integrada por más de 100 Hermanas, casi todas mayores y enfermas. Allí, junto con el otro capellán: P. Rafael Vinagre Torres, le alcanzará la persecución y la muerte violenta en 1936.  

Fue un misionero celoso de la gloria de Dios, responsable, trabajador y muy cumplidor de su deber.

 
MARTIRIO: 

En 1936 tenía 69 años, había vivido la persecución en Filipinas y los conatos de revolución en Andalucía en 1931. Estaba preparado para ofrecer el sacrificio de su vida, que tanto había predicado

 El domingo 26 de julio de 1936 fueron apresados los dos capellanes P. Agapito y P. Rafael. Acto seguido encendieron una gran hoguera para quemar las imágenes y demás objetos religiosos. No profanaron el santísimo, porque una Hermana pudo ponerlo a salvo. Los dos misioneros fueron llevados a la plaza del pueblo del Puig, que estaba llena de gente que pedía su muerte. El lunes 27 ingresaron en la cárcel de Mislata. Cuenta un testigo seglar que rezaban el breviario en el patio, pese a haberles advertido del peligro que ello entrañaba, y continúa: “en dicho patio comenzaron a formarse grupos de presos que rezaban el rosario, ya que cada día que pasaba se confirmaba el hecho de que íbamos a morir todos y poco nos importaba que nos vieran o no los guardianes. Luego, en las celdas empezó la costumbre de rezar el rosario otra vez, sin que hubiera una sola excepción, así se continuó, de 70 u 80 presos que éramos entonces hasta los momentos en que éramos miles. Es indudable que estos dos sacerdotes, con su pauta nos dieron el camino a seguir en la prisión”. 


El día 31 de julio los sacaron de la prisión bajo vigilancia. Buscaron refugio en las numerosas casas de Hijas de la Caridad que había en Valencia sin conseguir nada porque estaban todas incautadas.

Al P. Agapito Alcalde lo siguieron al salir del asilo de San Juan Bautista, C/ Guillén de Castro, 161, hasta la calle Játiva y lo mataron en la estación del norte el mismo día 31 de julio de 1936 por la noche.

Beato Padre Juan Puig Serrá - 6 Noviembre

 

 

Juan Puig SerraNacimiento:   S Martin Centelles (B) 21/07/1879

Padres:                       Pedro y Rosa

Bautismo:       S. Martín de Centellas, Parr. S. Martín 21/07/1879

Votos: Madrid 19/12/1901

Sacerdote:     Bellpuig (Lérida) 01/09/1907

Martirio:        Figueras (Ge) 13/10/1936

MINISTERIOS Y APOSTOLADO: 

 Cursó las humanidades en el seminario diocesano de Vich y allí descubrió su vocación a la Congregación de la Misión. Hizo en Madrid el noviciado y parte de la carrera sacerdotal, hasta la constitución de la provincia de Barcelona en la que quedó incardinado. Tuvo varios destinos: Barcelona, Bellpuig (Lérida), Palma de Mallorca, Rialp (Lérida).

En el P. Juan Puig destacó por una fe ardiente que irradió sobre sus feligreses. Su esperanza y deseos de vida eterna eran palpables. En todas las circunstancias de su vida, prósperas o adversas, le venía a flor de labios un ¡Alabado sea Dios! De carácter franco, jovial, muy amante del trabajo y de hacer trabajar, fue un profesor muy querido y un celoso misionero.

Sus clases de griego, castellano, catalán, geografía e historia natural podían servir de modelo. Aunque de temperamento muy distinto al del P. Querlat, ambos se complementaban muy bien y formaron lo que en el método vicenciano llaman bina, equipo misional integrado por dos sacerdotes que tienen las funciones distribuidas.

 
En abril de 1932 el P. Puig recibió su último y definitivo destino: la residencia de Figueras (Gerona). Predicó en toda la comarca del Ampurdán. En Figueras confesaba a mucha gente, especialmente los jueves en que había mercado. Incluso encerrado en el castillo de Figueras continuará haciendo apostolado.

Le metieron en la celda un delincuente común, y los familiares que lo visitaban notaron sensiblemente el cambio de su mente, que hasta llegó a pedirles perdón por su mal ejemplo y las enseñanzas anticatólicas que les había inculcado.

MARTIRIO: 

El 19 de julio de 1936 toda su comunidad excepto él habían ido a Palma de Mallorca a celebrar el centenario de la casa. Se refugió en el Asilo Vilallonga que regían las Hijas de la Caridad como un acogido más para pasar desapercibido.  Allí lo prendieron mediante el engaño de un miliciano que lo conocía, el 5 de agosto y lo condujeron al castillo de San Fernando convertido en penal. En la prisión todos sabían que morirían por la fe. Constantemente había bajas de sacerdotes o católicos que habían sacado para el martirio. 


Al P. Puig lo mataron violenta y cruelmente el 13 de octubre de 1936, dentro de la cárcel, junto con otros 8 sacerdotes y 4 seglares destacados por su relación con la iglesia local.

En los días anteriores a la masacre fueron trasladando a todos los demás presos a la cárcel de la ciudad, quedando ellos solos en el castillo con una segura sentencia de muerte.

 Los encerraron juntos en una celda oscura del sótano y, hacia el atardecer del día 13, fueron allí un grupo de milicianos marxistas, abrieron las puertas de la celda y comenzaron a disparar tiros contra ellos bárbaramente, divirtiéndose con el espectáculo, hasta que no quedó ninguno vivo.

Beata Sor Dorinda Sotelo Rodríguez HdlC. - 6 de Noviembre

 

 

Dorinda Sotelo RodriguezNacimiento: Lodoselo (Or) 15/02/1915

Padres:         Manuel y Rosa

Bautismo:    Lodoselo, Parr. Sta. María 18/02/1915

Noviciado:   Madrid 20/05/1933

Martirio:        Barcelona 24/10/1936

 

FORMACIÓN Y APOSTOLADO:

  Dorinda fue la mayor de cuatro hermanos. El padre era labrador de nivel modesto, pero de honradez conocida por todos. El deseo de consagrarse a Dios fue una constante en su vida. Desde muy niña vio a unas Hermanitas en la iglesia de su pueblo y le dio un salto el corazón con deseos de ser religiosa, no quitándosele la idea jamás.

El párroco D. Daniel Movilla, conociendo su vocación la encaminó al colegio de las Hijas de la Caridad en Orense y allí recibió una enseñanza personalizada e intensa hasta 1933 en que ingresó en el seminario de las Hijas de la Caridad.

El rasgo más destacado de su personalidad es el candor, su aspecto angelical, su inocencia, cualidades que no están reñidas con la responsabilidad, la madurez y el amor al trabajo que demostró, porque no es niñería, sino presencia de Dios y fruto de un esfuerzo mantenido desde su infancia por conservar la gracia.

Antes de iniciar el postulantado estuvo unos días con su padre y hermanos en Lodoselo. Su padre, asustado del trato que el gobierno republicano venía dando a la religión, hizo todo lo posible para que desistiera de su propósito y se quedara en casa. Ella se mostró firme en su vocación, consciente del peligro. Le habló el padre del riesgo que había de que en cualquier guerra o revuelta los revolucionarios la matasen y contestó: ‘yo quiero ser religiosa aunque me maten’.

Ante esta actitud resuelta de la joven, su padre, Manuel Sotelo Garrido, autorizó su ingreso en el noviciado. Su único destino fue el sanatorio antituberculoso del Espíritu Santo de Santa Coloma de Gramanet (Barcelona) donde realizó su servicio a los enfermos tuberculosos durante dos años, entre 1934 y 1936.   

MARTIRIO:

Sufrió el martirio en idénticas condiciones que su compañera Sor Toribia Marticorena. Al empezar la guerra ella se asustó tanto al despertar al ruido de las sirenas, que el espanto le duró hasta la muerte, pues enseguida empezaron las quemas de las iglesias y conventos, junto con los bombardeos y muertes que producían, podía haber regresado a su casa familiar, pues era novicia.

 La Visitadora o superiora Provincial y la superiora local la invitaron a volverse con su familia, ya que todavía no había emitido los votos, pero se mantuvo firme en sus propósitos. La mataron por su condición de Hija de la Caridad el 24 de octubre de 1936 junto a Sor Toribia Marticorena, según se narra en su biografía.

Podemos leer más de Sor Dorinda en "Luminarias del Tibidabo", un texto escrito por una Hermana sobre sus compañeras Mártires.

Beata Sor Toribia Marticorena Sola HdlC. - 6 de Noviembre

 

 

Toribia Marticorena SolaNacimiento: Murugarren (Na) 27/04/1882

Padres:         Santiago y Manuela

Bautismo:    Murugarren, Parr. S. Román 27/04/1882

Noviciado:   Madrid 12/05/1905

Votos:                       Valladolid 24/05/1910

Martirio:        Barcelona 24/10/1936

 

FORMACIÓN Y APOSTOLADO: 

 Con 23 años, la postulante Toribia llegaba con una sólida base doctrinal adquirida en familia y en la parroquia de Murugarren. Estaba habituada a las prácticas de piedad, a buscar la propia perfección, al trabajo diligente, a convivir en una familia numerosa, a darse a los demás sin egoísmos y a conformar en todo momento su conducta a las enseñanzas del evangelio.

Hizo su postulantado en el hospital de Viana (Navarra), y el noviciado en Madrid. En los 21 años de vida religiosa, tuvo los siguientes destinos: Granada, León, Valladolid, hospital militar de Larache en plena guerra y sanatorio antituberculoso de San Adrián de Besós (Barcelona) donde alcanzó el martirio.

Sor Toribia comunicaba a todos los enfermos optimismo y alegría. La querían mucho los enfermos. Cuando alguno estaba muy grave, hasta que le acompañaba en el bien morir, ni comía, lo dejaba todo por el enfermo. Decía al venir la persecución: “Nos matarán, pero sobre todo, Dios”.

 MARTIRIO: 

El domingo 19 de julio de 1936 por la noche, una patrulla de marxistas del pueblo de Santa Coloma de Gramanet tomó posesión del centro con violencia. Las Hermanas cambiaron su hábito por el uniforme de enfermeras sin poner obstáculos, pero al imponerles como condición para permanecer en el sanatorio: “quitarse de la cabeza la idea de Dios”, ellas no lo aceptaron y fueron despedidas.

A sor Toribia y Sor Dorinda las instalaron en Barcelona en la casa del director del sanatorio, quedando las dos prácticamente solas al cuidado de un hijo de trece meses, por tener que ocultarse también la familia del doctor.

Denunciadas por una antigua sirvienta, sufrieron el primer registro a primeros de octubre de 1936. La señora, que estaba aquel día en la casa, las presentó como cocinera y niñera, pero les hicieron un largo interrogatorio en privado y ellas no negaron su condición de Hijas de la Caridad.

El sábado 24 de octubre de 1936, unos siete u ocho patrulleros de la FAI del barrio del Clot, se presentaron a media mañana en el domicilio, hicieron salir a las Hijas de la Caridad y las llevaron por separado, cada una en un coche, en el que iban varios milicianos custodiándolas. Al meterlas en los coches, los comunistas dijeron a la portera de la casa: "En cuanto estas dos nos digan dónde están las demás, las soltaremos". Las fusilaron hacia el mediodía del mismo 24 de octubre de 1936 en la llamada carretera de las Aguas por La Rabassada, en la falda del Tibidabo dejando los cadáveres abandonados en la cuneta de la carretera, como solían hacer con todos. 

Podemos leer más de Sor Toribia en "Luminarias del Tibidabo", un texto escrito por una Hermana sobre sus compañeras Mártires.

Beato Padre Luis Berenguer Moratonas - 6 de Noviembre

 

 

Luis Berenguer MoratonasNacimiento: Sta. Mª Horta (B) 04/07/1869

Padres:         Francisco de Asís y Ma. de los Ángeles

Bautismo:    Sta. Ma.  Horta, Parr. Sta. María 05/07/1869

Votos:           Madrid 05/07/1887

Sacerdote:   Madrid 01/01/1893

Martirio:        Barcelona 28/05/1937

 

MINISTERIOS Y APOSTOLADO: 

 El menor de una familia de 10 hijos. Cuatro hermanas suyas y tres sobrinos fueron religiosos. Recibió las órdenes sagradas en Madrid. En 1902, al constituirse la provincia canónica de Barcelona quedó incardinado a ella.

Fue profesor y formador en distintos seminarios diocesanos de Méjico confiados a la Congregación de la Misión desde 1899 hasta que en 1918 lo destinaron a Cuba.  Resistió en Méjico los años durísimos de la persecución de Calles. En 1921 regresó a España.

Siempre fue un religioso ejemplar entregado al apostolado propio de su vocación y al servicio de los pobres, con un verdadero amor a Jesucristo.

MARTIRIO: 

En julio de 1936, el P. Berenguer era el rector del templo  en la casa provincial de Barcelona. Juzgaba con un cierto optimismo la situación, acaso por haber sobrevivido en la persecución mejicana. Esta actitud optimista fue decayendo a medida que arreciaban los ataques a la religión. No quiso dejar la casa hasta que quedaran a salvo la Eucaristía y los objetos del culto, viéndose obligado a salir por el terrado en la madrugada del día 20, junto con el superior, por estar invadida la iglesia y la residencia.

Lo recibió en su casa su sobrino Ángel Berenguer Plans y permaneció oculto hasta que el 17 de septiembre unos milicianos armados asaltaron el edificio y lo llevaron  prisionero. Él no ocultó su condición sacerdotal y como tal figura en los documentos oficiales.

En la cárcel se fue debilitando de día en día; perdía la vida sin que hubiera para él los mínimos cuidados, ni tratamiento alguno. Contrajo una pulmonía complicada con meningitis y septicemia que es una enfermedad mortal propia de la falta de asepsia. Por fin lo llevaron a la enfermería de la cárcel, gracias a lo cual un sacerdote de la diócesis de Toledo le administró todos los santos sacramentos.

Con pleno conocimiento ofreció su vida por la salvación de España. Había hecho a sus familiares el siguiente testamento espiritual: “Si Dios me tiene destinado para alguna cosa, hará que viva, y si no iré al Cielo”. El 27 de mayo de 1937 lo trasladaron al hospital clínico. Ya estaba gravísimo.   

Murió en la zona de detenidos del hospital Clínico, bajo vigilancia por estar preso, el viernes 28 de mayo de 1937  a causa de los malos tratos recibidos durante 8 meses de cautiverio.

Ángel, el sobrino que lo recibió en su casa,  atribuye a su intercesión haber salido ileso de entre los escombros, al explotar una bomba en el edificio de su casa causando 36 muertes, el 7 de diciembre de 1937.

Beato Padre Manuel Binimelis Cabré - 6 de Noviembre

 

 

Manuel Binimelis CabreNacimiento: Reus (T) 01/02/1892

Padres:         Manuel y Agustina

Bautismo:    Reus, Parr. S. Francisco de Asís 07/02/1892

Votos:           Espluga de Francolí (Tarragona) 11/10/1911

Sacerdote:   Barcelona 02/06/1917

Martirio:        Barcelona 12/09/1936

MINISTERIOS Y APOSTOLADO: 

Hijo único, y ya huérfano de padre, ingresó en el seminario conciliar de Barcelona a los 10 años. A los 18 sintió vocación a la Congregación de la Misión, e inició el noviciado en Palma de Mallorca sin la menor oposición de su madre, una mujer desprendida y abnegada que supo alentar y gozar de la actividad misionera de su hijo. 

Ejerció sus ministerios sacerdotales apostólicos en Palma de Mallorca, Espluga de Francolí y, desde 1923 hasta su muerte, en la Casa provincial de Barcelona. Sobresalió extraordinariamente en la dirección de las almas.

La claridad y profundidad de sus conocimientos, su don de consejo, discernimiento de espíritus, piedad, paciencia sin límites y pureza de intención, le trocaron en un director modelo.

Era muy apreciado entre la feligresía de la zona y bien lo demostraron ofreciéndole su casa en la persecución y movilizándose en su ayuda tan pronto como percibieron que había sido detenido.

MARTIRIO: 

 El domingo 19 de julio ya no pudo celebrase la misa solemne prevista a la 10 en honor a S. Vicente. Aquel mismo día ardieron varios templos. El de los Paúles lo quemaron al día siguiente. El P. Binimelis, como el resto de la comunidad se refugió en casas vecinas teniendo que cambiar de domicilio continuamente. De estos domicilios el Padre salía a ejercer los ministerios y administrar los sacramentos, con prudencia, pero con el mismo celo misionero de siempre.

Lo prendieron en casa de la familia Borrás el sábado 12 de septiembre a las 11 de la noche, tras un registro de toda la casa e interrogatorio de varias horas. Inmediatamente lo mataron se cree en la avenida de Roma.

Su cadáver llegó al depósito del hospital Clínico sobre las 5 de la madrugada, recién asesinado, siendo reconocido por una enfermera, feligresa suya, que se encargó de llamar a los conocidos. Llevaba en la mano una estampa de la Virgen Milagrosa.

En uno de los servicios religiosos clandestinos que tanto bien hicieron en momentos de carencia de culto en Barcelona. El Padre comunicó sus propios sentimientos a una feligresa respecto a un martirio que veía seguro: le dijo que moría por amor a Cristo y que perdonaba a sus enemigos.

Beato Padre Vicente Queralt Lloret - 6 de Noviembre

 

 

Vicente Queralt LloretNacimiento: Barcelona 17/11/1894

Padres:         Miguel y Dolores

Bautismo:    Barcelona, Parroquia San Juan Bautista   25/11/1894

Votos:           Palma de Mallorca 24/09/1913

Sacerdote:   Lérida 15/03/1919

Martirio:        Barcelona 30/11/1936

MINISTERIOS Y APOSTOLADO: 

 Fue alumno interno de las Hijas de la Caridad de la calle Hostafranch, con otros tres hermanos, por situación de orfandad. Desde la infancia conoció de cerca el carisma vicenciano hacia el que sintió la vocación en su juventud. 

Ordenado sacerdote como misionero de la Congregación de la Misión, en 1919 fue destinado al Colegio apostólico y estudiantado de Bellpuig (Lérida) donde permaneció tres años dedicado a enseñar, tanto a estudiantes de la Congregación como a los jóvenes del pueblo en la escuela nocturna.

En 1922, tras breve estancia en la Casa Provincial, fue enviado a Palma de Mallorca (Baleares) donde se entregó con celo apostólico y constancia a las misiones populares, la predicación en la ciudad, el fomento del asociacionismo cristiano juvenil y a dirigir Ejercicios Espirituales.

 En 1933 fue destinado a Barcelona para predicar misiones parroquiales y atender la pastoral rural en varios pueblos de la provincia catalana. Gozaba del don de llevar las almas a Cristo y dotado de grandes cualidades humanas y excelente formación, sabía educar a los chicos del barrio.

Con ellos organizó la asociación de Hijos de María de La Milagrosa como Juventud de San Vicente de Paúl y para ellos fundó la revista Ofrenda. En ella publicó algunas obras de literatura y composiciones musicales; toda su obra destaca por su devoción a la Eucaristía, a la Santísima Virgen y su gran celo misionero.

MARTIRIO: 

Todos los misioneros de su comunidad  fueron expulsados de su casa el 19-07-1936. Al día siguiente, los milicianos de la FAI incendiaron la casa y el templo juntamente con la iglesia de La Milagrosa y otras de la capital.

 Él se refugió en casa de unos familiares. Al sentirse buscado y perseguido, cambió de domicilio varias veces, pero al fin uno de los grupos de la FAI encargados del control de la calle, lo localizaron en la casa de una bienhechora que lo había acogido. Fue prendido al atardecer y seguidamente fusilado por la noche el 30-11-1936.

Al día siguiente fue enterrado en una fosa común. No se han encontrado sus restos.

Beato Eduardo Campos Vasallo - Seglar, Caballero de la Virgen Milagrosa

6 de Noviembre

 

 

Eduardo Campos VasalloNacimiento: Orduña (Bi) 22/08/1884

Padres:         Braulio y Catalina

Bautismo:    Orduña, Parr. Sta. María 30/08/1884

Casado con: Ma.  Carmen Asenjo Martínez

Hijos:             Manuel 20 años, Ma. Carmen 19, Rosario 18, Ma. del Prado 17, Eduardo 15 y José 10

Martirio:        Aravaca (M) 21/08/1936

 

FORMACIÓN Y APOSTOLADO: 

En julio de 1936 vivían en la calle Santa Engracia 109, 3º C. Era ayudante de obras públicas con destino oficial en el Ministerio de su nombre, dependiente de un gobierno que los últimos cinco años fue republicano.

Su conducta tuvo que ser correcta y prudente, de lo contrario lo hubieran buscado y fusilado con cualquier excusa profesional, y no fue así. Su muerte violenta como la de sus cinco compañeros no tuvo más causa que pertenecer a la Asociación de la Virgen Milagrosa.

MARTIRIO:

El 19 de agosto de 1936, sobre las 9 de la mañana, se presentaron en su domicilio, con intención de detenerlo, unos milicianos pertenecientes a las Juventudes Socialistas Unificadas de Centro, entre ellos el apodado Sargento Veneno.

Como Eduardo no se encontraba en el domicilio, se llevaron de rehén a su hijo mayor, Manuel, a la sazón de 20 años y lo tuvieron retenido en una de las galerías del Círculo Socialista del Norte.

Al enterarse de la detención de su hijo y, para salvarlo, se presentó en la mencionada checa. A Eduardo Campos Vasallo lo metieron en la misma galería en que se encontraban los presos y quedó también detenido. A media tarde dieron libertad vigilada a su hijo Manuel.

En la madrugada del viernes 21 de agosto junto al compañero de la Asociación de la Virgen Milagrosa, José Garvi, los trasladaron primero al Cuartel de la Montaña, y a continuación al cementerio de Aravaca donde fueron ambos fusilados y enterrados. Al día siguiente hubiera cumplido 52 años.

Beato José Garvi Calvente - Seglar, Caballero de la Virgen Milagrosa

6 de Noviembre

 

 

Jose Garvi CalventeNacimiento:    Madrid 01/01/1881

Padres:            Antonio y Mª Luisa

Bautismo:        Madrid, Parr. San Sebastián 06/01/1881

Casado con:   Paula Elvira Dorado Fernández 19-01-1908

Hijos:               Elvira Luisa 27 años

Martirio:          Aravaca (M) 21/08/1936

 

FORMACIÓN Y APOSTOLADO: 

 En  agosto  de 1936 el matrimonio Garvi Dorado vivía en la calle Recoletos, 17, actual 15, distrito de Buenavista. Era una familia unida, sin la menor significación política, bien situada y feliz, esperando el primer nieto que vio la luz cuatro meses después, muy relacionada con el apostolado vicenciano. Su esposa, visitaba a los enfermos del hospital Provincial con las Hijas de la Caridad. Elvirita, la única hija del matrimonio, también frecuentaba la basílica de la Milagrosa, allí conoció al que sería su marido: Paulino Moreno Rodríguez y en ese mismo templo mariano se casaron el 3 de agosto de 1935. Hijo de un hermano de la esposa, es el joven Justo Dorado Dellmans, apóstol destacado y mártir en la defensa del monumento al Sagrado Corazón de Jesús del Cerro de los Ángeles. Justo Dorado ha sido, y sigue siendo, el modelo de congregante mariano.

MARTIRIO: 

 El 19 de agosto de 1936, poco después de las 9 de la mañana, fue detenido por milicianos y guardias de asalto en el lugar del trabajo que era la famosa tienda de tejidos de Madrid llamada Casa Baranda, sita en la Puerta del Sol núm. 2, y conducido a la checa de Santa Engracia, 46, Partido Comunista, Radio 9, sita en un palacio usurpado al conde de Montarco, hoy desaparecido.

 Por la parte de atrás comunicaron el edificio con el convento y colegio de las Esclavas de la calle del General Martínez Campos, 8, en donde estaba instalado el Círculo Socialista del Norte. Unos días después, afrontando los riesgos que de ello pudieran seguirse, Paulino Moreno se atrevió a entrar en la checa, por ver si podía distinguir a su suegro y consiguió que le enseñasen unas listas en las que habría siete u ocho nombres, entre ellos el de José Garvi Calvente, y al margen, escrito con lápiz encarnado la indicación: “pasaron al Cuartel de la Montaña”. Acabaron por manifestarle que ya había sido asesinado en aquel lugar.

Que de la checa de la calle General Martínez Campos, lo trasladaron a la del Cuartel de la Montaña junto a Eduardo Campos Vasallo, y que allí confirmaron su sentencia de muerte no cabe duda.

Las fichas de la asociación de mártires de Aravaca dan por seguro que los fusilaron en el cementerio nuevo de Aravaca, hoy camposanto de mártires, donde están enterrados en la fosa 3 o 4, lo que coincide con la costumbre establecida en agosto de 1936.

El martirio ocurrió el 21 de agosto de 1936. El nombre de José Garvi Calvente, está inscrito en la lápida dedicada a los caídos en la capilla de dicho cementerio a la izquierda del altar.

Beato Miguel Aguado Camarillo - Seglar Caballero de la Virgen Milagrosa

6 de Noviembre

 

 

Miguel Aguado CamarilloNacimiento: Humanes (Gu) 07/02/1903

Padres:         Dionisio y Práxedes

Bautismo: Humanes, Parr. San Esteban 15/02/1903

Casado con:           María Merino Guisado 23-04-1927

Hijos: Ángeles 6 años, Carmen 4, Miguel 2, y Gloria 6 meses

Martirio:        Paracuellos (M) 28/11/1936

FORMACIÓN Y APOSTOLADO: 

 En julio de 1936 el matrimonio vivía con sus cuatro hijos en una buhardilla en Ponzano, 38, esquina a Bretón de los Herreros, Estaba empleado de mozo en un almacén de recauchutados, calle Salustiano Olózaga, 12, Su recordatorio dice textualmente: Era un pobre obrero y pertenecía a las Compañías del Cerro de los Ángeles, Adorador Nocturno y Caballero de la Milagrosa.

MARTIRIO: 

 Lo denunciaron los vecinos como católico, porque iba a misa todos los días. El 29 de octubre de 1936 fue apresado a traición y conducido a la comisaría de Buenavista, y dos días más tarde a la cárcel Modelo.

La esposa era muy valiente y soportando las mayores humillaciones y groserías, acudía a la cárcel con los cuatro niños.

El 16 de noviembre lo trasladaron a la cárcel de Porlier. Sin juzgarle y sin darle la menor posibilidad de defensa, el nombre de Miguel Aguado Camarillo, aparece en las listas de una de las sacas de la cárcel de Porlier, fechada el 26 de noviembre.

El martirio tuvo lugar el 27 de noviembre de 1936, festividad de la Virgen Milagrosa, de la que él era congregante, en Paracuellos de Jarama con otros 25 compañeros.

Las primeras noticias y los detalles sobre el martirio las tuvo la viuda directamente por el H. Joaquín Saldaña, portero de los Paúles y amigo de la familia, que había coincidido con Miguel en la prisión en Porlier.

La esposa del mártir es un buen ejemplo del perdón cristiano y de la fortaleza que Dios da a quienes se abandonan en Él. Viuda a los 30 años, con cuatro niños, sin más ayuda que la Providencia, nunca demostró odio ni sentimiento de venganza. De su hija Carmen es este testimonio actual y vivo: “La recuerdo siempre vestida de negro, trabajando en todo lo que podía para sacarnos adelante. Siguió muy devota de la Milagrosa y nos inculcó a todos a confiar en Dios. Todas las noches antes de acostarnos nos hacía rezar por nuestro padre para que esté en el Cielo y por el alma del asesino, para que Dios le convierta y le lleve al Cielo. Mi madre se confesaba en la basílica y también con el Jesuita hoy santo, P. José Ma.  Rubio. No me cabe la menor duda de que mi padre aceptó la muerte por el Señor, porque era un buen cristiano”.

Esta misma convicción perdura en la Asociación de la Virgen Milagrosa de la basílica de Madrid. Carmen nunca faltó a la novena de la Virgen Milagrosa. Falleció en la misma fecha de la beatificación de su padre, dos años antes.

Beato Padre Francisco Morquillas Fermández - 6 de Noviembre

 

 

Francisco Morquillas FermandezNacimiento:   Sarracín (Bu) 17/06/1899

Padres:           Juan y Margarita

Bautismo:       Sarracín, Parr. San Pedro 20/06/1889

Votos: Madrid 05/09/1908

Sacerdote:     Madrid 29/08/1915

Martirio:        Paracuellos (M) 30/11/1936´

MINISTERIOS Y APOSTOLADO: 

 En los 21 años de su vida sacerdotal tuvo tres destinos: Andújar (Jaén), Oviedo, y la casa provincial de Madrid el año 1929. Era capellán del hospital de jornaleros San Francisco de Paula de la calle Maudes y ayudaba al P. Paradela en las tareas del archivo provincial.

Era un sacerdote con la sonrisa a flor de labios, imperturbable, tranquilo, humilde, cumplidor exacto y puntual de sus obligaciones, buen compañero, preciso en el hablar, prudente y discreto.

En la cárcel dejó la sensación de ser un hombre cuidadoso y delicado. Era querido de todos por su mesura y sencillez. A nadie distinguía en su trato y no había quién se creyese excluido de su amistad.

MARTIRIO:

 El P.  Francisco Morquillas Fernández, vivió algunos días en el hospital de Maudes, del que era capellán.

La superiora ordenó que no  se quitaran los crucifijos, pero el día 21 de julio los milicianos se incautaron del hospital. Inmediatamente despidieron a las Hijas de la Caridad que salieron en camiones vestidas de seglar custodiadas por milicianos. En el edificio quedaron instaladas las oficinas del Socorro Rojo Internacional. La capilla se transformó en teatro. El P. Morquillas regresó a la comunidad en García de Paredes, 45 y allí vivió los atropellos del resto de religiosos.

 Se refugió con el P. Pedro Pascual García Martín en la pensión Mejicana de la Carrera de San Jerónimo, 28 y siguió la misma trayectoria que se relata en su martirio y, como a él, lo mataron en Paracuellos el 30 de noviembre, si bien pudo ir en una saca posterior.

En la pensión Mejicana de la Carrera de San Jerónimo, el P. Morquillas había conocido al P. Manuel Nogueiro Guitián, Pasionista, cuyo nombre de religión y por el que era conocido es P. Carlos del Santísimo Sacramento y a su compañero H. Gabriel de la Anunciación. Juntos fueron hechos prisioneros y conducidos de calabozo en calabozo hasta llegar a la cárcel de San Antón.

Juntos habían declarado su condición de sacerdotes y religiosos. Sin duda por la afinidad de sus almas hizo una gran amistad con el P. Carlos y con él se confesaba y preparaba para morir.

Los últimos momentos del P. Francisco Morquillas Fernández, los conocemos por el testimonio del H. Gabriel de la Anunciación, Pasionista: El día 30 de noviembre a las 6 de la mañana, leyeron las listas. Habrían pasado dos horas, dice el Hermano Gabriel, cuando los vimos pasar por el patio de la cárcel, formando larga fila, bien atados por los brazos, de dos en dos, y sin la manta. El Padre Carlos iba ligado al brazo del padre Paúl, Francisco Morquillas.

Beato Hermano Joaquín Zubillaga Echarri - 6 de Noviembre

 

 

Joaquin Zubillaga EcharriNacimiento: Echeverri (Na) 31/01/1899

Padres:         Celestino y Josefa

Bautismo:    Echeverri, Parr. Sta. María 01/02/1899

Votos:           Madrid 03/03/1922

Martirio:        Paracuellos (M) 30/11/1936

MINISTERIOS Y APOSTOLADO: 

 En su ingreso en la Congregación de la Misión influyó el ejemplo de su única hermana sor Benita, Hija de la Caridad, y la misión que los Padres Paúles predicaron en su pueblo el año 1918. Pasó por los siguientes destinos: Cuenca, Nueva York, Potters Bar, Londres, Pamplona y, a partir del 21 de agosto de 1935, la casa provincial de Madrid.

Tenía 37 años cuando Dios le pidió el sacrificio de su vida. Dos cualidades importantes acompañaron siempre al H. Zubillaga: El amor al trabajo y la obediencia, por eso sus destinos fueron siempre en fundaciones nuevas y con estudiantes o novicios de la Congregación a los cuales hay que iniciar en determinadas labores manuales y dar buen ejemplo.

De las impresiones, grabadas en la memoria de estos jóvenes destacan: su serenidad de ánimo, su piedad y el respeto a los sacerdotes, respeto que extendía a los estudiantes que se preparaban para ser ministros del Señor.

  MARTIRIO: 

 Se sabe poco del H. Zubillaga en los primeros momentos de persecución. Lo cierto es que se encontraba en la posada del Peine el 11 de septiembre cuando el P. Elías llevó al H. Gil Belascoain, según se dice en la relación de su martirio.

A partir de ese momento y hasta los primeros días del mes de noviembre en que ambos fueron conducidos a la cárcel Modelo, los dos Paúles, H. Belascoain y H. Zubillaga, permanecieron juntos en la mencionada posada de la calle Postas. Actualmente en el mismo emplazamiento y con el mismo nombre existe un hotel que en nada se parece a lo que fue la popular posada del Peine en la que se refugiaron los dos mártires por ser la más barata.

La estancia en la pensión debió ser tranquila, hasta el punto de que podían salir a pasear a la plaza de Oriente y allí, con disimulo, se encontraban con el H. Orcajo, hasta que sospecharon que eran frailes y les hicieron preguntas capciosas.

El H. Zubillaga fue uno de los presos de la cárcel Modelo que fueron conducidos a la de San Antón el 16 de noviembre de 1936 y, en una de las sacas del día 30 de noviembre de 1936, festividad de S. Andrés apóstol y mártir, lo fusilaron en Paracuellos de Jarama.

Beato Padre Pedro Pascual García Martín - 6 de Noviembre

 

 

Pedro Pascual Garcia MartinNacimiento: Monteagudo C (Te) 06/06/1892

Padres:         Pedro Francisco y Jerónima Emiliana

Bautismo:    Monteagudo, Parr. de los Ángeles 07/06/1892

Votos:           Madrid 27/10/1910

Sacerdote:   Madrid 22/09/1917

Martirio:        Paracuellos (M) 01/12/1936

MINISTERIOS Y APOSTOLADO: 

 Sus destinos fueron Alcorisa (Teruel), Ávila. En 1923 le enviaron a  la  Misión  de  Cuttack (India) recorriendo las estaciones de Surada, Jatny, Kurda Road. Visitaban con frecuencia las cristiandades y escuelas apartadas del centro, con el fin de administrar sacramentos, ir formando a los maestros y catequistas y predicar la divina palabra a fieles e infieles.

Dice el P. José Mª Fernández: “Rara vez sale un misionero a estas excursiones que no sea atacado más o menos por la fiebre malaria, que gasta las energías y va poco a poco consumiendo la salud y la vida, pero todo se da por bien empleado cuando se considera el valor de las almas y lo que Nuestro Señor sufrió por redimirlas y salvarlas”.

Regresó a España por motivos de salud, en 1933 con intención de volver a la misión. Estaba preparando un diccionario con las lenguas del país.

Destinado a la casa provincial de Madrid, en años de auténtica persecución religiosa predicaba frecuentemente retiros a los obreros de la Compañía de San José en el Cerro de los Ángeles.

MARTIRIO: 

 El 25 de julio, al despedirse de su tía sor Pilar Martín Gargallo, superiora del hospital Homeopático, le dijo: “Si no me ve en unos días es que me han matado o estoy en la cárcel”. Encontró refugio con el P. Francisco Morquillas Fernández en la pensión Mejicana, con dos Hermanos Maristas, dos Pasionistas y el Dominico Amado Cubeñas Diego Madrazo. El 28 de julio por la noche ya tuvieron el primer registro. Ninguno de ellos negó su condición de sacerdote y religioso.

El 5 de agosto los trasladaron a la comisaría de Congreso, al día siguiente a la DGS. Cuando le preguntaron ¿Tú eres cura? contestó: Yo soy misionero.

 El día 7 ingresaron en la cárcel de San Antón en el denominado salón de los frailes. Lo incluyeron en la saca del 30 de noviembre, con numerosos sacerdotes y religiosos, entre ellos la comunidad de Agustinos de El Escorial.

El seglar Pedro Palomeque, con quien tuvo mucha relación en la cárcel, declaró: “Subieron a las 11 de la noche. Me dijeron a mí: A ese fraile le avisas a la una o las dos de la mañana para darle el paseo. No le dije nada. A las dos de la mañana entró el responsable, le despertó con el pie. Le dijo que se fuera con ellos. Yo le acompañé hasta la puerta de la galería, en la reja. Nos dimos un abrazo y apretón de manos. Le llevaron en el camión con los otros a Paracuellos (Madrid) y allí le fusilaron”. Pudo ser la primera saca del día 30 de noviembre de 1936.

Beato Hermano José García Pérez - 6 de Noviembre

 

 

Jose Garcia PerezNacimiento: Vigo (Po) 07/01/1915

Padres:         José y María

Bautismo: Vigo, Parr. El Salvador de Teis 17/01/1915

Votos:           Era todavía novicio 00/00/0000

Martirio:        Paracuellos (M) 28/11/1936

MINISTERIOS Y APOSTOLADO: 

 Teis, donde nació José García Pérez en 1915 era un barrio de Vigo, lugar denominado San Juan del Monte en el extrarradio de la ciudad, habitado por familias sencillas, algunas muy necesitadas. La suya era una de ellas, casi un niño tuvo que empezar a trabajar de albañil por haber muerto su padre.

Tenía 14 años cuando se hicieron unas obras importantes en el colegio asilo del Niño Jesús de Praga de Vigo y entró en relación con las Hijas de la Caridad. Con ocasión de un pequeño incidente las Hermanas descubrieron su madurez y la nobleza de su alma, así como el hambre que pasaba en plena adolescencia.

A partir de ese momento se quedó a comer con los niños y el asilo fue para Pepiño, como cariñosamente lo llamaban, su segunda casa. Sin dejar de trabajar para llevar el jornal a su madre, una Hermana que se expresaba bien en gallego se ocupó de su instrucción con gran aprovechamiento.

La superiora, admirada por la alegría con que vivía su fe y el celo que tenía para enseñar a los muchachos de su barrio lo que él había aprendido en el colegio, dijo a la comunidad: “Parece que Dios guarda a este chico para una cosa grande”. Tendría unos 17 años cuando pasó por el colegio un Padre Paúl, Pepiño habló con este Padre y decidió ingresar en el colegio apostólico de Villafranca del Bierzo (León). De allí pasó al noviciado de Hortaleza. Lo mataron a los 21 años siendo todavía novicio.

MARTIRIO: 

 En febrero de 1936 el noviciado de la Congregación pasó al colegio de Tardajos, en Burgos, por seguridad, pero quedaron algunos en Hortaleza, entre ellos el H. José García Pérez y el subdirector P. Eleuterio Castillo. En la biografía de este padre y en la de los HH. Gelabert y Armendáriz se narran los detalles de la persecución que sufrió toda la comunidad de Hortaleza desde la expulsión de su casa el 21 de julio.

Uno de los 13 religiosos era el H. José García Pérez, pasó por el Comité de Hortaleza, los calabozos de la DGS, la cárcel Modelo y a partir del 16 o 17 de noviembre la de San Antón.

Era un joven de 21 años, corpulento, trabajador, valiente, de alma sencilla y firme en su fe. En la cárcel se dedicó a lavar la ropa de los mayores. Solo pudo despedirse del H. Manuel Pato Romero.

 Lo fusilaron en Paracuellos en la célebre saca del día 28 de noviembre de 1936. Su cuerpo reposa junto a 15 Hospitalarios de Ciempozuelos, 13 Oblatos de María Inmaculada, 12 Agustinos, 3 Salesianos, 2 Dominicos y un Carmelita que ya han sido beatificados.

Beato Pedro Armendáriz Zabaleta - Hermano Coadjutor de la Congregación de la Misión

6 de Noviembre

 

 

Pedro Armendariz ZabaletaNacimiento: Iracheta (Na) 29/04/1877

Padres:         Santiago y Gregoria

Bautismo:    Iracheta, Parr. San Esteban 29/04/1877

Votos:           Madrid 09/07/1901

Martirio:        Paracuellos (M) 28/11/1936

MINISTERIOS Y APOSTOLADO: 

 Contaba el Hno. Armendáriz 36 años de vida religiosa cuando le llegó el martirio. Sus destinos fueron: Madrid, Valdemoro, Cuenca y desde 1929 hasta su muerte Hortaleza (Madrid), de encargado de la vaquería.

El H. Pedro Armendáriz era muy edificante. Se levantaba media hora antes para ir a ordeñar o mandar ordeñar. Hacía este sacrificio a pesar de estar muy delicado. Le salieron llagas en los pies y piernas y lo llevaba con gran paciencia.  

MARTIRIO:

Al H. Armendáriz y sus compañeros les arrojaron de su casa el día 20 de julio y el 22 hacia las 6 de la tarde los trasladaron a la cárcel Modelo, en la Moncloa, según se detalla en la biografía del P. Eleuterio Castillo Gómez. Tenía 59 años, era fuerte y valiente, religioso trabajador y humilde, conocido como tal en el pueblo de Hortaleza que entonces no pasaba de los 1.000 habitantes.

El 16 de noviembre, en el traslado masivo de presos a los dos colegios de Escolapios convertidos en prisiones, al H. Pedro Armendáriz, le correspondió el de San Antón, Hortaleza, 63. Permaneció allí hasta el 28 de noviembre de 1936 en que lo sacaron para ser martirizado en Paracuellos de Jarama.

Aparece el nombre del H. Pedro Armendáriz Zabaleta con el nº 35 de la primera columna, en la relación del 27 de noviembre de 1936, firmada por el Delegado de Orden Público, Segundo Serrano Poncela, en oficio dirigido al director de la prisión de San Antón, en la que bajo la fórmula convenida de “sírvase poner en libertad” incluye las listas de los reclusos escogidos para sacar de la cárcel y ser fusilados, en Paracuellos la próxima madrugada, 28 de noviembre de 1936.

 Su martirio tuvo lugar, por tanto, el mismo día y en el mismo lugar que el H. José García Pérez, pero pudieron ir en distinto autobús y hora, porque no estaban en la misma galería.

Respecto al puntual cumplimiento de esta orden, en el libro registro de las expediciones de presos que fueron sacados de la cárcel de San Antón de septiembre a diciembre de 1936, pág. 55 y bajo la rúbrica “presos sin denunciar, continuación del 27 de noviembre”, el séptimo de la primera columna es el H. Pedro Armendáriz Zabaleta.

 Con los siguientes datos: ¿Quién dio la orden de libertad? La Dirección General de Seguridad dio la orden de libertad. ¿Quién firmó la orden? El Director General, Serrano Poncela. Está claro que la libertad consistió en la saca para ser martirizado en Paracuellos.

Beato Padre Laureano Pérez Carrascal - 6 de Noviembre

 

 

Laureano Perez CarrascalNacimiento: Valladolid 04/07/1876

Padres:         Inocencio y Petra

Bautismo:    Valladolid, Parr. San Martín 08/07/1876

Votos:           Madrid 28/07/1896

Sacerdote:   Madrid 11/06/1903

Martirio:        Paracuellos (M) 08/11/1936

MINISTERIOS Y APOSTOLADO: 

 Habiéndose quedado huérfano de muy niño, pasó como interno a la fundación Jesús y San Martín de la calle Alburquerque, 18 de Madrid, en el barrio de Chamberí, no lejos de la casa provincial de los PP. Paúles.

Allí creció robusto, bonachón, optimista y se cultivó su espíritu y su inteligencia, bajo el cuidado esmerado de las Hijas de la Caridad. Fue profesor en Limpias (Santander) director de la apostólica de Murguía (Álava), superior de Paredes de Nava y de Andújar y desde 1935 capellán del noviciado de las Hijas de la Caridad.

Dirigía y acompañaba en su vocación a las jóvenes que las Hermanas le presentaban, y las preparaba para ingresar en el noviciado. Se notaba en el P. Laureano el espíritu de fe para ver en todos a Nuestro Señor Jesucristo. Caritativo y muy fervoroso al celebrar la santa misa.

MARTIRIO: 

 El P. Laureano Pérez Carrascal salió de la casa de capellanes de la calle de Lope de Vega, 38, el día 21 de julio refugiándose en pensiones no lejos de donde estaban los demás compañeros.

Lo detuvieron el 30 de septiembre de 1936, en la calle de las Hileras, 11 y lo llevaron a la cárcel Modelo. Al P. Laureano Pérez le asignaron la tercera galería y allí estuvo hasta que el 8 de noviembre, a las cinco de la mañana, le incluyeron en la segunda de aquellas sacas tristemente famosas. Dejó una nota para el P. Fuentes que decía: “Adiós, Elías, me voy”. Monseñor Montero lo incluye entre los eclesiásticos martirizados ese día y recoge de testigos presenciales estos detalles: Para el traslado de los presos se utilizaron 20 autobuses de la Compañía Municipal de Tranvías.

Fuertemente atados de dos en dos con hilo de bramante, eran instalados los presos en el interior del vehículo, casi a presión. Veinte camiones y varios coches ligeros pasaron por Canillejas y se dirigieron hacia Paracuellos de Jarama. Ya en tierra, se les iba distribuyendo en grupos variables, entre 10 y 25, y se les forzaba a caminar hacia las zanjas. Llegados al borde, caía sobre ellos la descarga cerrada de un piquete compuesto por unos 30 o 40 milicianos. Más de 200 sepultureros esperaban de antemano, para proceder, aplicado apenas el tiro de gracia, y a veces sin este requisito, al enterramiento global de los centenares de fusilados.

Beato Padre Victoriano Reguero Velasco - 6 de Noviembre

 

 

Victoriano Reguero VelascoNacimiento: Valladolid 14/01/1902

Padres:         Zenón y Benita

Bautismo:    Valladolid, Parr. San Nicolás 19/01/1902

Votos:           Madrid 10/09/1920

Sacerdote:   Madrid 15/05/1927

Martirio:        Paracuellos (M) 07/11/1936

MINISTERIOS Y APOSTOLADO: 

 En la trayectoria hacia el sacerdocio del P. Victoriano Reguero intervinieron dos obispos que serían como él víctimas de la persecución religiosa de 1936, ambos beatificados en Roma el 28 de octubre de 2007.

Son el beato Narciso Esténaga y Echevarría, obispo de Ciudad Real, que le ordenó de diácono en la basílica de la Milagrosa, y El beato Cruz Laplana y Laguna, obispo de Cuenca ministro en su ordenación de ministerios menores en Cuenca, y en su ordenación sacerdotal en Madrid, basílica de la Milagrosa. Los destinos del P. Victoriano Reguero fueron Guadalajara, Teruel y Madrid. Fue profesor de literatura y latín de los jóvenes estudiantes de la Congregación.

Era un misionero inteligente, instruido, piadoso, de fácil palabra, compañero ejemplar. Con 34 años estaba bastante delicado de salud. Llevó con mucha paciencia los sufrimientos de la enfermedad y de la cárcel.

 MARTIRIO:

El P. Victoriano Reguero residía en la casa provincial en julio de 1936. Como toda la comunidad tuvo que salir en busca de refugio recorriendo diferentes pensiones. Varios policías y milicianos lo detuvieron el 7 de octubre de 1936 a las seis de la mañana, en la pensión del n. º 6 de la calle Tudescos. Con él detuvieron al P. Elías. Fuente, al P. Ignacio Martín y a tres Hijas de la Caridad refugiadas en la misma pensión llevándolos a todos a la Dirección General de Seguridad de la calle de la Reina. Ninguno negó su condición religiosa.

Dos días después las Hermanas fueron conducidas a la cárcel de Quiñones y los Paúles a la Modelo. La entrada en la cárcel Modelo fue de espanto, completamente de noche, los milicianos dueños absolutos de la cárcel, fusil en mano y todos con una estrella roja sobre la frente.

Dormían en la celda 454 de la tercera galería de la cárcel Modelo siete presos: tres Dominicos de Almagro y cuatro Paúles: los PP. Elías Fuente, Anacario Pérez y Victoriano Reguero y el H. Manuel Pato. El 7 de noviembre de 1936 en la lista de presos elegidos para la saca que los marxistas vociferaban en las galerías, figuraba el nombre del P. Victoriano Reguero. Los compañeros trataron de animarle, pero todo fue rapidísimo.

El miliciano que le despertó le dijo: Ponte la albarda, refiriéndose al aparato ortopédico que usaba. Inmediatamente el P. Reguero pidió confesión al P. Elías que le confesó en la misma celda. Le dieron el último abrazo. Lo sacaron los marxistas con otros muchos y le fusilaron en Paracuellos, donde hay otros fusilamientos reconocidos en este mismo día 7 de noviembre de 1936.

Beato Hermano Gil Belascoain Ilarragorri - 6 de Noviembre

 

 

Gil Belascoain IlarragorriNacimiento: Legarda (Na) 01/09/1883

Padres:                     Felipe y Estefanía

Bautismo:                Legarda, Parr. Ntra. Sra. Asunción 01/09/1883

Votos:                       Madrid 06/01/1909

Martirio:                    Paracuellos (M) 07/11/1936

MINISTERIOS Y APOSTOLADO: 

 Legarda, Uterga y Adiós, son pueblos navarros, cercanos a Pamplona de los que proceden sus mayores. Solo tenía una hermana que era religiosa de la Visitación en Santander.

El H. Gil Belascoain ingresó en la Congregación de la Misión a los 24 años. Era un buen maestro albañil. Con él trabajaron y aprendieron el oficio varios hermanos coadjutores, entre ellos el H. Joaquín Zubillaga, alumno aventajado en albañilería y en virtud. Pasó por los siguientes destinos: Guadalajara, Madrid, y Potters Bar y Dunstable en Inglaterra.

A mediados de 1936 regresó a España, con destino en Madrid, casa provincial. En definitiva 25 años de vida religiosa, siempre disponible a los superiores para ir al lugar donde más falta hiciera su presencia y su trabajo. Poseía una cualidad rara en los hombres que valen y dan rendimiento, que no se vanagloriaba de ello ni menospreciaba a los demás. 

MARTIRIO:

  Hasta primeros de septiembre vivió acogido en el Nº.12 de la calle Bretón de los Herreros. El 11 de septiembre, al no poder permanecer más tiempo en esa casa, lo llevó el P. Elías Fuente a la posada del Peine, donde ya estaba el Joaquín Zubillaga. Así, los dos compañeros de oficio lo fueron en los temores y sobresaltos. Reconocido su carácter religioso, los condujeron a la cárcel Modelo donde estaban ya varios miembros de la Congregación de la Misión, pero no tuvieron el consuelo de verse con ellos. Ni siquiera lo colocaron junto al H. Zubillaga, pese a haber ingresado juntos.

Eran los días más penosos para los presos de la Modelo, porque los milicianos llenos de odio, se ensañaban con blasfemias e insultos a la religión y por las constantes amenazas de muerte de que eran objeto.

También fueron los días más propicios para prepararse a morir en testimonio de la fe, porque los que llevaban ya meses recluidos tenían a flor de labios las expresiones martiriales, como la elección del grito de Viva Cristo Rey para el último momento.

Al H. Gil Belascoain lo incluyeron en una de las sacas de presos del día 7 de noviembre de 1936 y fue fusilado en Paracuellos de Jarama, el mismo día que el P. Victoriano Reguero Velasco, cinco Agustinos de El Escorial, tres Escolapios, dos Franciscanos, un Redentorista del santuario de Ntra. Sra. del Perpetuo Socorro, un Oblato de María Inmaculada, cinco Dominicos, un Salesiano, un Jerónimo, un Pasionista, un Corazonista, un Padre Marista y tres sacerdotes seculares.

Beato Bartolomé Gelabert Pericás - Hermano Coadjutor de la Congregación de la Misión

6 de Noviembre

 

 

Bartolome Gelabert PericasNacimiento: Consell (PM) 04/03/1872

Padres:         Juan y Francisca Ana

Bautismo:    Consell (Baleares) Parr. Visitación 05/03/1872

Votos:           Madrid 15/08/1900

Martirio: Vicálvaro (M) 28/11/1936

MINISTERIOS Y APOSTOLADO:

 Salvo un paréntesis en Baracaldo (Vizcaya)  estuvo siempre en la casa de Hortaleza ocupándose de la administración de la labranza. Fue un religioso humilde, sacrificado, bueno con todos y amante de la comunidad, siempre sonriente y servicial.

Su fuerte musculatura no se rendía ante el trabajo por abrumador que este fuera. Sin entender de política sufría por las ofensas a la religión y rezaba mucho por el triunfo de la causa de Dios.

La convicción de estar contribuyendo a ello con su oración y su sacrificio, fue la mejor preparación para el martirio. Se mostraba muy valiente, más que los jóvenes. Decía que moriría si fuera preciso.

MARTIRIO:

El H. Gelabert es uno de los 13 religiosos detenidos en Hortaleza el 20 de julio de 1936 según se detalla en el martirio del P. Eleuterio Castillo. En un minucioso registro de la cárcel Modelo le sacaron un rosario del bolsillo del chaleco y el miliciano después de una blasfemia le dijo: ¿Pero no ves que no existe Dios? ¿Para qué quieres esto? El H. Gelabert contestó: Porque yo creo que esto triunfará. Le dejó el rosario tirándoselo.

 La tarde del 22 de agosto los milicianos ayudados por los presos comunes quemaron la leñera del horno de la segunda galería. Aquella noche de terror todos se prepararon para morir y, salvo raras excepciones, todos (religiosos y seglares) se confesaron. Dice la crónica del Muruzábal: “El efecto fue como el de una misión que después se notó mucho”. El 17 de noviembre lo condujeron al colegio de Padres Escolapios de la calle de Porlier, convertido en cárcel, y el 21 le dieron libertad con otros mayores de 60 años.

Al salir de la cárcel se fue a una pensión de Madrid, pero como no tenía dinero, un día de madrugada se dirigió a la carretera de Madrid a Hortaleza, en busca de Paulino Abad, amigo suyo y padre de Zacarías, el mayoral que tenía en las fincas de Hortaleza como encargado. Paulino traía por las mañanas leche a Madrid. No encontró a Paulino. En cambio, le vio un vecino de Hortaleza. Enterado el comité marxista de Hortaleza ordenó que fueran a buscarle con un camión, lo encontraron, lo llevaron a Hortaleza, le pusieron en la plaza pública para que le viera todo el pueblo y le insultaron.

Se dijo que hasta lo torearon, daba lástima verlo. Después de estos insultos le mataron los milicianos en el término municipal de Vicálvaro (Madrid). Era el 27 de noviembre de 1936, festividad de la Virgen Milagrosa.

Beato Roque Catalán Domingo - Hermano Coadjutor de la Congregación de la Misión

6 de Noviembre

 

 

Roque Catalan DomingoNacimiento: Aldehuela (Te) 24/01/1874

Padres:         Vicente y Joaquina

Bautismo:    Aldehuela, Parr. S. Miguel Arcángel 24/01/1874

Votos:           Fuente el Saz (Madrid) 19/02/1900        

Martirio:        Hortaleza (M) 22/07/1936

MINISTERIOS Y APOSTOLADO: 

 La vida y la muerte de este Hermano Paúl son excepcionales. Perdió a su madre enseguida de nacer, pero encontró una excelente familia con su padre y los abuelos maternos.

 La decisión de consagrarse a Dios la tomó Roque a los 24 años, a raíz de unas misiones en Aldehuela. Su padre que era un hombre justo y muy piadoso solicitó también el ingreso como hermano Paúl, pero no le admitieron por la edad. Aconsejado por el señor obispo de Teruel, se hizo Hermano cisterciense del monasterio de Dueñas (Palencia) y llevó de religioso una vida tan edificante como la había llevado de seglar.

El H. Catalán estuvo siempre destinado en la casa provincial de Madrid. Los últimos 26 años como enfermero. De él se ha dicho que reproducía sin darse cuenta las escenas más delicadas de las vidas de los santos. Destaca por su devoción a la Eucaristía y a la pasión del Señor. Consiguió llevar a su pueblo una imagen de la Virgen Milagrosa y que le dedicaran un altar.

Convencido de que Dios lo quería mártir, cuando en España no había ni asomo de persecución religiosa, pidió destino a la Misión de Cuttack (India). Al no conseguirlo no perdió la esperanza. Decía a sus compañeros. ¡Yo seré mártir! ¡Dios se las arreglará! El domingo 19 de julio de 1936, fiesta del santo fundador, fue andando al Cerro de los Ángeles y pasó el día en oración y ayuno. Solía hacerlo todos los años.

MARTIRIO: 

 El martes 22 de julio llegó a la casa central de Madrid una vaga noticia de que los padres y hermanos de la comunidad de Hortaleza habían sido apresados por los rojos, y que dos habían sido asesinados a tiros, como efectivamente sucedió. Ante esa incertidumbre el H. Catalán pidió permiso al superior para ir a Hortaleza y ver si podía hacer algo en su favor. Al despedirse dijo: “Voy con la bendición de Dios a enterarme de nuestros hermanos de Hortaleza, y determinado a confesar altamente mi fe si sale el caso, que con seguridad me saldrá. Si no vuelvo, no se preocupen de mí, sino canten un Tedeum al Señor en acción de gracias, porque me habrán martirizado y estaré en el Cielo”.

A la entrada de Hortaleza, junto a lo que entonces era el convento de la Sagrada Familia, arrebatado a las religiosas y convertido en centro marxista, le dieron el alto, le preguntaron a dónde iba, él dijo la verdad, le reconocieron como fraile y sin más delito lo mataron por la espalda, con un tiro certero en el cráneo. Tenía 62 años.

Beato Padre José Santos Ortega - 6 de Noviembre

 

 

Jose Santos OrtegaNacimiento: Rabé (Bu) 18/09/1882

Padres:                     Rufino y Mariana

Bautismo:                 Rabé, Parr. Santa Marina 19/09/1882

Votos:                     Madrid 20/07/1901

Sacerdote:               Madrid 09/08/1908

Martirio:                    Hortaleza (M) 23/09/1936

MINISTERIOS Y APOSTOLADO: 

 El P. José Santos Ortega tuvo otros dos hermanos sacerdotes, pertenecientes también a la Congregación de la Misión: P. Francisco y P. Saturnino, menores que él, y dos hermanas, Hijas de la Caridad: sor Rufina y sor Eustasia. Sus primeras maestras fueron las Hijas de la Caridad de su pueblo.

Fue ayudante del director de novicios, el P. Agapito Alcalde. Entre otros alumnos se encuentran cuatro mártires de este mismo proceso: P. Benito Paradela, P. Pedro Pascual García, H. Estanislao Páramo y H. Gil Belascoain. Otros destinos fueron Tardajos (Burgos), Oviedo y Madrid. Queda el recuerdo de un sacerdote bonachón, siempre sencillo y amable, de gran celo por la salvación de las almas y muy espiritual. Gran devoto de la Milagrosa, consiguió introducir su culto en la catedral de Burgos.

De tal modo esperaba el martirio que se preocupó incluso de consolar a su familia. Dice así en carta autógrafa a su hermana Sor Eustasia: “Qué estampas tan apropiadas os tengo preparadas antes de que llegue el día. Seguro que si llegan a vosotras os curan todas las penas” y concluye: “A la oración y a la penitencia y Dios sobre todo: ni un segundo más de vida si esta no es para su servicio”.

MARTIRIO:

  Se refugió en casa de su sobrina Felisa Santos, en el barrio de la Prosperidad de Madrid, pero no pudo permanecer allí porque la portera le amenazó seriamente con denunciarlo como sacerdote si no se iba, porque comprometía a los vecinos. La sobrina y su esposo acompañaron al Padre hasta el comité del barrio solicitando permiso para tenerlo en su casa como familiar. No les dieron autorización. El presidente del comité fingió ayudarles, le buscó una pensión en la calle Molino de Viento, 20 y mandó a un miliciano conocido como Chicharro para que les acompañara.

Este miliciano se ganó su confianza y luego le traicionó. El 23 de septiembre fue a visitarle. El Padre lo recibió con alegría, pero Chicharro tenía esperándole en la calle un coche con los milicianos que al poco rato le dieron muerte en Hortaleza, frente al palacio de Ballesteros, junto a la higuera entonces existente. Desde la carretera contempló el crimen el médico de Hortaleza, D. Agustín Calvo que lo conocía bien. El doctor declaró: Se paró el coche. Bajaron los ocupantes. Le mandaron ir hacia delante al P. Santos, luego que dio unos pasos, descarga cerrada, y... un mártir más.

A la media hora de perpetrado el crimen, identificado por el empleado fiel de la casa de la Congregación en Hortaleza, Zacarías Abad, el cadáver del P. Santos, era conducido al cementerio de Hortaleza.

Beato Felipe Basauri Altube - Seglar Caballero de la Virgen Milagrosa

6 de Noviembre

 

 

Felipe Basauri AltubeNacimiento: Bilbao 16/03/1881

Padres:            Pedro Mª y Juana

Bautismo:      Abando (Vizcaya), Parr. S. Vicente 17/03/1881

Casado con: Justina Ortiz Elorrio

Hijos:   Isabel y Julia Adelaida 26 años

Martirio:             Madrid 18/08/1936

FORMACIÓN Y APOSTOLADO: 

 Felipe Basauri era camarero. En agosto de 1936 estaba viudo y residía en Madrid, calle Fernández de la Hoz, 31, principal, centro derecha, con sus dos hijas. Tenía la formación y la conducta moral y religiosa propia de los congregantes marianos y de los miembros activos del laicado vicenciano, dedicado a servir a los pobres con el esfuerzo personal. En palabras de S. Vicente de Paúl, a amar a Dios afectiva y efectivamente.

MARTIRIO:

 El lunes 10 de agosto de 1936 recibieron un aviso amistoso del panadero del número 48, tienda que queda exactamente frente a su casa. El panadero oyó la conversación que sostenían unos individuos en el teléfono diciendo que iban a buscar a un carca de mucho cuidado en el Nº. 31.

Suponiendo el panadero que se trataba del Sr. Basauri, le avisó, pero él no se escondió, pues consideró que no tenía nada que temer.

Pocas horas después los milicianos de la Checa Socialista del Norte irrumpieron en su domicilio, lo prendieron y en un auto lo condujeron a la sede de la checa, instalada en el convento de las Esclavas del Sagrado Corazón, paseo del General Martínez Campos, 8, que dista de su casa poco más de 100 metros. Presenciaron la salida el portero y dos vecinos más, pero no pudieron dar razón del lugar a donde fue conducido.

El hecho de llevarlo en coche custodiado por los milicianos era síntoma seguro de muerte rápida. Es lo que se llamó “El paseo”. En la checa coincidió con un vecino superviviente y con familiares de compañeros de la Asociación.

Por ellos se enteraron sus hijas y consta documentado, que lo llevaron con otros detenidos al Cuartel de la Montaña y que los mataron junto a las tapias de dicho cuartel convertido ya en ese momento en checa.

Este vecino y otros testigos, manifiestan haber visto su nombre en la lista de los Congregantes de la Milagrosa que los milicianos tenían preparada para detenerlos y fusilarlos, y que la mencionada checa persiguió y condenó a muerte a los pertenecientes a dicha institución religiosa.

La fecha del martirio se puede situar el 12 de agosto de 1936, dado que lo normal en esa checa era tenerlos dos días. No se han podido localizar sus restos mortales. En estas fechas solían llevarlos al cementerio del Este, pero son tantos los desconocidos allí inhumados sin datos, que no se puede precisar.

Beato Agustín Fernández Vázquez - Seglar Caballero de la Virgen Milagrosa

6 de Noviembre

Agustin Fernandez Vazquez

 

 

 

Nacimiento: El Escorial (M) 25/01/1895

Padres:         José y Dolores

Bautismo:    San Lorenzo de El Escorial, Parr. S. Lorenzo 01/02/1895

Casado con: Catalina Olarbieta Sabalecu

Martirio:            Madrid 18/08/1936

FORMACIÓN Y APOSTOLADO: 

 Cartero de profesión, vivía en la calle Virtudes, 13, 1º dcha. Era Agustín lo que se dice un hombre bueno, muy bien considerado en la vecindad y siempre disponible a las necesidades de la Basílica, tan próxima a su domicilio. Por su cargo de tesorero en la junta de caridad de los Caballeros de la Milagrosa, era el encargado de entregar a los pobres los socorros de la Asociación.

Los perseguidores, que habían encontrado la lista de Caballeros de la Milagrosa de la Basílica y los buscaban para matarlos, se sirvieron de estas personas necesitadas de Chamberí para identificar al tesorero. El hecho de ser denunciado por los mismos pobres a quienes personalmente socorría con toda delicadeza, añade a su martirio la belleza incomparable de la caridad cristiana, que le mereció asemejarse a Cristo, manantial y modelo de toda caridad, en expresión de S. Vicente de Paúl. En declaración ante el juzgado, a la pregunta del juez acerca de sus sospechas, la esposa ni dio nombres, ni entregó las listas de los asistidos. En esta manifestación sencilla, de una mujer indefensa, no podemos menos de admirar la categoría espiritual de los miembros de la Asociación de la Virgen Milagrosa en momentos bien difíciles para la Iglesia.

 MARTIRIO: 

Fue detenido en su casa el 17 de agosto de 1936, a las 7 de la mañana, por fuerzas de Asalto, de Seguridad y 8 milicianos de la checa denominada Círculo Socialista del Norte instalada en el convento de las Esclavas del Sagrado Corazón, Martínez Campos, 8, a pocos metros de su domicilio. Catalina, su esposa, se dirigió inmediatamente a la checa, pero le negaron que estuviese allí su marido.

Volvió al día siguiente, y ya entonces uno de los milicianos le hizo saber que en el local no se encontraba ningún preso, ya que a los cuatro que estaban allí detenidos los habían llevado a la Dirección General de Seguridad. Se dirigió de inmediato al lugar indicado, manifestándole allí que en la checa le habían engañado.

Continuó sus gestiones, recorrió todas las checas, sin conseguir noticias de su marido. Unos ocho días después encontró en la diputación la ficha de Agustín Fernández Vázquez con la indicación de “muerto”, sin más detalles.

Según consta en la inscripción de defunción, firmada por el juez municipal y el secretario del distrito de Palacio, lo mataron al día siguiente de prenderlo, 18 de agosto de 1936, en el Cuartel de la Montaña y fue enterrado en el cementerio municipal de Madrid, en fosa común con los numerosos cadáveres del día. A su viuda le fue imposible identificar sus restos.

Beato Justo Ramón Piedrafita  - Seglar Caballero de la Virgen Milagrosa

6 de Noviembre

 

 

Justo Ramon PiedrafitaNacimiento: Huesca 28/05/1896

Padres:         Clemente y Ángela

Bautismo:    Huesca, Catedral 31/05/1896

Casado con:               María Gutiérrez 20-06-1923

Hijos: Elvira 12 años, Justo 10, Carlos 8, José 5, Clemente 3 y Agustín 1.

Martirio:        Madrid 24/08/1936

FORMACIÓN Y APOSTOLADO:

  Llevaba años viviendo en Madrid, C/ Zurbano, 53, como portero de  la  finca.  Los  testigos  lo  recuerdan  alto  y delgado, serio y respetuoso. Tenía un gran porte.

 Era el clásico conserje, vestido de librea, siempre presente en la puerta de la casa señorial y siempre dispuesto al servicio de todos los vecinos. La devoción a María que había adquirido desde niño en su familia y en el colegio de los Padres Salesianos de Huesca, le llevó a ingresar en la Asociación mariana de la basílica.

Él se mostraba orgulloso de ser Caballero de la Milagrosa. Tuvo siempre colgada a la cabecera de su cama, junto al crucifijo, la medalla con el cordón blanco y azul que después usaron sus hijos. Fue directivo de un sindicato católico de porteros.

 MARTIRIO:

  Le denunció, e hizo alarde de ello, el portero de una finca vecina.

Justo fue detenido en varias ocasiones, la primera el 8 de agosto de 1936 por las milicias de los Leones Rojos, dependientes de comercio de la UGT que lo condujeron al comité establecido en Martínez Campos, 23 y 25, edificio de los duques de Torrearias, logrando ser puesto en libertad después de haber pasado por la checa oficial del comité provincial de investigación pública, sita en el edificio del círculo de Bellas Artes, Alcalá, 40. El día 15 del mismo mes, fue detenido por unas milicias comunistas que lo llevaron a un centro que en Chamartín hacía las veces de checa del Radio Comunista de dicha barriada. También fue puesto en libertad.

Finalmente, el 22 de agosto, fue nuevamente detenido en su domicilio por milicias socialistas. La esposa consiguió seguirles hasta la puerta de la checa Socialista del Norte, sita en Martínez Campos, 8, convento de las Esclavas, donde fue rechazada, quedando allí detenido su marido. Ella volvió a dicha checa aquella misma tarde, tratando de que pasasen a su marido ropa y alimentos, contestándole los milicianos de la checa, que no le hacía falta nada.

 La última noche de su vida la pasó preso en el Cuartel de la Montaña con un médico y periodista santanderino y dos sacerdotes que les confesaron y les confortaron. De madrugada mandaron salir a los sacerdotes y los asesinaron. A continuación hicieron lo mismo con Justo. Era el 23 de agosto de 1936. Al médico lo libró uno de los milicianos y él fue quien facilitó estos detalles el año 1939.

En las dos semanas de persecución y muerte de Justo Ramón Piedrafita (8-23 de agosto de 1936) fueron martirizados pasando por la misma checa, los cuatro compañeros de la Asociación cuyas biografías presentamos a continuación.

Beato Hermano Isidro Alonso Peña - 6 de Noviembre

 

 

Isidro Alonso PenaNacimiento: Zúmel (Bu) 15/05/1859

Padres:         Anselmo y Leandra

Bautismo:    Zumel, Parr. Asunción 16/05/1859

Votos:        Sigüenza (Guadalajara) 14/07/1880

Martirio:        Madrid 14/12/1936

MINISTERIOS Y APOSTOLADO:

  Sus destinos fueron, Sigüenza (Guadalajara), Teruel y en Madrid, primero la casa provincial y desde 1913 la casa de Capellanes de la calle de Lope de Vega. Solo llevaba unos meses residiendo en Valdemoro el 26 de julio de 1936 cuando fueron despedidos de la casa. Tenía 77 años de edad y 58 de vida religiosa. No se ha encontrado ninguna fotografía suya. De muy buen espíritu. Su vida religiosa, impregnada de abnegación y humildad, fue en el decurso de sus 58 años de vida consagrada llenando su alma de merecimientos, que Dios quiso acrecentara con los sufrimientos y penalidades de los últimos meses de su vida.

MARTIRIO: 

 El H. Isidro formaba parte del segundo grupo de religiosos Paúles de Valdemoro, a los que obligaron a ir andando hasta la estación del ferrocarril, caminando con dificultad, porque el sol es abrasador y el camino es de más de un kilómetro.

En Getafe los condujeron al comité instalado en el colegio de los Padres Escolapios. Al verse presos hacen el siguiente comentario comunitario: “No nos cargan de cadenas como a los santos apóstoles Pedro y Pablo, pero tenemos la suerte de empezar a parecernos un poco a ellos y a los demás apóstoles, padeciendo algo por el nombre de Jesucristo. Esto hace que entremos todos en aquellos lugares con mucho ánimo, sin dar señales de tristeza y abatimiento”.

En la segunda noche fueron despertados violentamente para ser conducidos a otra prisión, y de nuevo dejan constancia de su actitud martirial: “Teníamos que parecernos algo al Divino Maestro que fue llevado de tribunal en tribunal y a los apóstoles que eran conducidos de cárcel en cárcel y a los mártires de nuestro martirologio paulino que corrieron la misma suerte”. En la cárcel de Ventas ingresan el 29 de julio.

El H. Isidro Alonso Peña, con la humildad que le caracterizaba, sufrió en silencio los malos tratos y la falta de lo más necesario en la cárcel durante cuatro meses y medio hasta que murió por agotamiento.

En los ficheros de la cárcel consta su enfermedad, pero no le aplicaron ningún remedio. Sus últimos momentos se conocen por el testimonio del sacerdote Paúl que le asistió espiritualmente. Dice el P. Manuel Rodríguez en sus memorias: “El 14 de diciembre de 1936, un mes después del P. Teodoro Gómez Cervero, murió también el H. Alonso, en la misma habitación que él. Era la enfermería de la cárcel de Ventas. Murió por agotamiento.... Se fue consumiendo poco a poco y casi sin darnos cuenta dejó de existir. Y añade: Le preparé con la confesión, comunión espiritual y jaculatoria. Me retiré de él creyendo que duraría más tiempo y a la hora de esto falleció”.

Beato Padre Benito Quintano Díez - 6 de Noviembre

 

 

Benito Quintano DiezNacimiento: Lodoso (Bu) 03/04/1861

Padres:         Andrés y Jacoba

Bautismo:    Lodoso, Parr. San Cristóbal 05/04/1861

Votos:           Madrid 14/05/1879

Sacerdote:   La Habana (Cuba) 04/04/1885

Martirio:        Madrid 12/12/1936

MINISTERIOS Y APOSTOLADO:

  La Habana y Santiago de Cuba fueron sus primeros destinos, ya en España Paredes de Nava (Palencia) y a partir de 1899, Madrid, casa de Capellanes, Lope de Vega, 38. En 1929 lo nombraron asistente. En julio de 1936 residía eventualmente en Valdemoro (Madrid), si bien continuaba perteneciendo a la mencionada comunidad de Lope de Vega.

Fueron cualidades relevantes del P. Quintano la humildad y la sencillez. Tenía mucho espíritu de fe para ver a Dios en todo. A sus compañeros les quedó grabada la paciencia extraordinaria con que llevaba todos los sufrimientos de la cárcel. Allí perdió la vista y en general se fue consumiendo lentamente de tal modo, que hubiera muerto también por agotamiento.

MARTIRIO: 

 El domingo 26 de julio de 1936, los milicianos asaltaron con violencia la comunidad de Paúles de Valdemoro, se incautaron de la casa y de las fincas anexas, obligando a salir a los 5 sacerdotes, 6 hermanos coadjutores y un seminarista, que se encontraban en ella para asesinarlos en la plaza del pueblo, lo que no efectuaron por haberse opuesto a ello un capitán de la Guardia Civil.

Los llevaron a todos a la cárcel de Ventas después de pasar por la DGS, pero en dos grupos. El P. Benito Quintano Díez, con  Teodoro Gómez y el seminarista, ingresaron en prisión el 27 de julio. En la cárcel estaba prohibido todo rezo, pero los sacerdotes y religiosos burlando la feroz vigilancia rezaban el rosario organizados, de forma que llegó un momento en que se les unió tal número de presos que se organizó el rosario perpetuo de dos en dos, cada media hora.

El día 11 de diciembre de 1936 a las 6 de la tarde dieron libertad por anciano al P. Benito Quintano Díez. Al despedirlo no le devolvieron el poco dinero que había entregado al ingresar en prisión y estaba depositado a su nombre en la administración de la cárcel. Le dijeron que debía volver a recogerlo por la mañana.

Durmió en una pensión conocida en la calle Valverde, pero como no tenía dinero para pagar, volvió al día siguiente a la cárcel a reclamar lo suyo y en las puertas de la cárcel lo mataron. La dueña de la casa donde durmió le acompañó hasta el metro de Manuel Becerra en las inmediaciones de la cárcel. Poco tuvo que costarles acabar con un anciano casi ciego y decrépito por los cuatro meses de reclusión y tormentos.

Beato Padre Teodoro Gómez Cervero - 6 de Noviembre

 

 

Teodoro Gomez CerveroNacimiento: Deza (So) 07/12/1877

Padres:         Agustín y Ma. Antonia

Bautismo:    Deza, Parr. Ntra. Sra. Asunción 09/12/1877

Votos:           Madrid 08/12/1895

Sacerdote:   Madrid 01/06/1901

Martirio:        Madrid 16/11/1936

MINISTERIOS Y APOSTOLADO: 

 

De los 35 años de vida sacerdotal del P. Teodoro Gómez, 25 los pasó en Cuba. Llegó a La Habana el 1 de septiembre de 1901, recién ordenado sacerdote, todavía no cumplidos los 24 años. Con alma de misionero y unas cualidades humanas extraordinarias, supo integrarse entre los nativos, a los que llevó en su corazón hasta en los últimos momentos.

Pasó los mejores años de su vida entregado en cuerpo y alma a los bohíos, en jornadas a caballo y a pie, en la administración de sacramentos por centenares y en instrucciones al pueblo sobre las verdades de nuestra fe, tan profundas como amenas.

 A su regreso a España en 1926, lo destinaron a Valdemoro y allí se encontraba en la persecución de julio de 1936. Era el P. Teodoro Gómez el tipo acabado de hombre bueno. Esta cualidad le tornaba inmune a la maledicencia y al malquerer. Nadie se atrevía a ofenderle. Amante verdadero del saber. Su alegría comunicativa le acompañará incluso en la cárcel.

 

 

MARTIRIO: 

 

Los Padres Teodoro Gómez y Benito Quintano estuvieron en los calabozos de la DGS poco más de un día y los llevaron a la cárcel de Ventas. Dos días más tarde ingresaron en la misma cárcel el Hno. Isidro Alonso Peña y el resto de la comunidad de Valdemoro. En el departamento llamado salón de los frailes había Salesianos jóvenes y religiosos de la Doctrina Cristiana. Él les hacía pasar ratos agradables contándoles sus experiencias de misionero en América.

Al tercer mes de encierro, el P. Teodoro Gómez empezó a desmejorarse, se le veía decaído y ya rara vez se entusiasmaba con el canto. Tuvo que seguir durmiendo con todos en el salón hasta primeros de noviembre, cuando ya tenía los pulmones deshechos. El 12 de noviembre resuelven que el enfermo sea trasladado inmediatamente a la enfermería. No parecía un ser viviente. Todavía no había llegado la Eucaristía a la cárcel de Ventas, por lo que se confesó sabiendo que era para morir, y junto con sus compañeros religiosos hicieron una comunión espiritual a manera de viático.

Ofreció su vida gustoso por la salvación de España. Espiritualmente no pudo hacerse más por él. Murió el P. Gómez el 15 de noviembre de 1936, en la cárcel como un buen cristiano, como un buen sacerdote, como un buen misionero.

Al reconocer su martirio Roma le aplica la doctrina de Benedicto XIV expuesta en el capítulo 12 del Libro III, de su Opus de Servorum Dei beatificatione et Beatorum canonizatione, según la cual: “Hay que contar entre los mártires al que, arrestado en la cárcel por odio a la fe, o desterrado por la misma causa, muere a consecuencia de los padecimientos o malos tratos, experimentados en la cárcel o en el exilio”.

Beato Padre Ponciano Nieto Asensio - 6 de Noviembre

 

 

Ponciano Nieto AsensioNacimiento: Valverde Campos (Va) 09/03/1875

Padres:         Eustasio y Felicidad

Bautismo:    Valverde, Parr. Santa María 15/03/1875

Votos:                       Madrid 10/03/1893

Sacerdote:   Huesca 01/01/1899

Martirio:        Madrid 23/09/1936

MINISTERIOS Y APOSTOLADO: 

 El  P. Ponciano Nieto tuvo un hermano sacerdote secular en la diócesis de Valladolid. Él también estudió latín y humanidades en Medina de Rioseco (Valladolid). Ingresó en la Congregación a los 15 años. Sus destinos fueron: Alcorisa (Teruel), Limpias (Cantabria), Matanzas (Cuba), La Laguna en Canarias y Méjico, allí escribió la historia de la Congregación de la Misión en Méjico.

 En 1920, vuelve a España a la casa de Capellanes de la calle Lope de Vega, 38. El principal apostolado del P. Ponciano Nieto es el de la pluma. Fue director de la revista “La Inmaculada de la Medalla Milagrosa”, de “Anales de la Congregación de la Misión y de las Hijas de la Caridad” y de “La caridad en el mundo”. En 1934 tuvo el consuelo de ver salir a la luz, la obra capaz por sí misma de inmortalizar su nombre: “La historia de las Hijas de la Caridad”. Su cultura poco común, además del castellano y latín le permitía hablar el francés y traducir el griego, el hebreo, el inglés, el italiano y el alemán. Sus escritos rezuman espiritualidad y amor a la verdad.

 MARTIRIO:

 En febrero de 1921, en un artículo largo de la revista La Inmaculada de la Medalla Milagrosa, aborda el tema del martirio como respuesta del hombre a los planes amorosos de Dios: “Después de recorrer y contemplar las perfecciones de Dios: su soberanía, su misericordia y su amor, exclama con San Agustín: Señor, siervos tuyos y obra hecha por tus manos somos, danos hacer lo que mandas y mándanos lo que quieras. Como el Apóstol Sn. Pablo en Damasco debemos decir: Señor, ¿qué quieres que haga? Explica luego que cuando el alma se siente poseída de estos sentimientos, en vista de la grandeza, la hermosura y bondad de Dios, toda sumisión le parece poca. ¿Dios lo quiere? pues adelante, y se dejaría hacer añicos antes de ir contra una sola tilde de la ley divina”.

Hace luego el P. Nieto un recorrido por la obediencia más arriesgada y difícil de los patriarcas, de los profetas y de los santos actuales para concluir que “cuando el conocimiento de Dios era más claro, esa multitud de fieles de todas las condiciones y de todos los siglos, antes de faltar a un solo mandamiento del Señor, han escogido vivir en la oscuridad, en la miseria, ser objeto de las más negras calumnias y hasta derramar la sangre entre los más atroces y exquisitos tormentos”.

Con estas disposiciones 14 años más tarde acepta el martirio junto al P. Maurilio Tobar, el 23 de septiembre de 1936.

Beato Padre Maurilio Tobar González - 6 de Noviembre

 

 

Maurilio Tobar Gonzalez

Nacimiento: Tardajos (Bu) 14/09/1869

Padres:         Manuel y Gregoria

Bautismo:   Tardajos, Parr. Asunción 14/09/1869

Votos:           Madrid 05/11/1887

Sacerdote: Madrid 01/04/1893

Martirio:    Madrid 23/09/1936

MINISTERIOS Y APOSTOLADO: 

 Fecundo fue el apostolado del P. Maurilio en sus 43 años de sacerdocio.

Los 10 primeros años en Alcorisa, desde 1903 a 1919 en Santiago de Cuba desempeñando diversos cargos: párroco de Guantánamo, consejero de dicha archidiócesis y director de las Hijas de la Caridad en La Habana.

De regreso a España trabajó mucho como misionero y de comisario para la dirección de las mismas en la zona sureste de España, cargo que desempeñó con acierto indiscutible por espacio de 10 años.

Desde julio de 1931 fue superior de la residencia de los PP. capellanes del noviciado de las Hijas de la Caridad, en Madrid, Lope de Vega, 38. De allí les hizo salir la revolución marxista, siendo martirizado junto al P. Ponciano Nieto en Madrid el 23 de septiembre de 1936.

Fue un sacerdote ejemplar, verdadero modelo de piedad, prudencia, humildad, sencillez y siempre dispuesto a trabajar por la causa de Dios.

MARTIRIO:

  Dña. Julia Angulo Pozas, viuda sin hijos, muy religiosa y de gran fe, tenía amistad con toda la comunidad de religiosos Paúles y con muchas Hijas de la Caridad. Su sobrina Áurea, Hija de la Caridad, recuerda haberla acompañado de niña muchas veces a la exposición del Santísimo y otras funciones religiosas que se celebraban en el noviciado los domingos por la tarde.

La confianza era tal que en la persecución le llevaron cálices y objetos de culto para que ella, que tenía una casa grande en Abascal, 9, 1º, que corresponde al actual 27, 3º, los ocultara. Dña. Julia acogió generosamente en su casa no solo a sus primos, el P. Maurilio y el H. Saturnino, sino también el P. Ponciano Nieto.

En el refugio celebraban la Eucaristía y, como podían, hacían llegar las sagradas formas consagradas a las Hijas de la Caridad ocultas en los más variados lugares. No estaban en casa cuando se llevaron al Hno. Saturnino, pero sabían que un día u otro los matarían y estaban preparados. En el bajo izquierda de la misma casa vivía un jefe importante de la República perteneciente a izquierda Republicana.

El 23 de septiembre de 1936, cuando estaban empezando a comer, llegaron a casa cuatro coches y siete milicianos, sacaron de casa a los PP. Paúles: Maurilio Tobar González y Ponciano Nieto Asensio y a Dña.  Julia Angulo Pozas. A los tres los fusilaron el mismo día, a los padres por ser religiosos y a Dña. Julia por haberles escondido en su casa. Al salir se habían despedido de la portera, que era una buenísima mujer, conscientes de que salían para la muerte.

Beato Padre Benjamín Ortega Aranguren - 6 de Noviembre

 

 

Benjamin Ortega ArangurenNacimiento: Villalta (Bu) 30/03/1885

Padres:         Andrés y Bernardina

Bautismo:    Villalta, Parr. S. Pedro Apóstol 01/04/1885

Votos:           Madrid 29/06/1904

Sacerdote:   Madrid 13/08/1911

Martirio:        Madrid 19/10/1936

MINISTERIOS Y APOSTOLADO:

  Vivió  en Burgos desde niño. Sus primeras maestras fueron las Hijas de la Caridad de las escuelas de San José. Ellas también cuidaron su vocación. Su cariño fraterno no  le abandonaría nunca.

Estuvo en Ávila durante 14 años. En dicha ciudad se sintió muy querido por la gente. Las horas que dedicó al confesionario, su piedad y amor a la Iglesia, su claro talento y su carácter bondadoso y servicial, hizo que muchos buscaran su dirección espiritual.

Al perder el oído quedó privado de su principal ministerio y fue destinado a la casa provincial de Madrid como capellán y administrador de la revista de la Medalla Milagrosa.

La vida apostólica del P. Benjamín está íntimamente relacionada con la propagación de la devoción a la Virgen Milagrosa cuya medalla es un compendio de la historia de la salvación y de ella se han servido los misioneros para predicar el reino de Cristo. El punto culminante gira en torno al centenario de las apariciones a Santa Catalina Labouré (año 1930).

MARTIRIO: 

 Quizá por ser de los más débiles de la comunidad, el superior tuvo interés en acomodarlo cuanto antes. El P. Benjamín Ortega pidió alojamiento a la familia Álvarez Ruiz, de Ávila. Le recibieron con gusto en su domicilio de la calle Magdalena, 6, 2º, y allí se refugió el mismo día 22 de julio, antes del asalto a la casa por lo que no tuvo problema en llevarse las obras de Sta. Teresa, el breviario y material para hacer rosarios, que es a lo que se dedicó en el refugio, con toda prudencia y muy bien atendido.

Decía misa de seglar los días de fiesta, con asistencia de la familia. La última fue el día de la Virgen del Pilar. El mismo día dos milicianos registraron la casa y encontraron un libro de latín. Ni el P. Benjamín, ni la familia que le acogía ocultaron su condición de sacerdote.

Al día siguiente, 13 de octubre, volvieron los dos mismos milicianos y lo prendieron, conduciéndole a la checa de Fomento. La familia hizo todo lo posible por salvarlo. Le llevaron una manta y la comida de cada día, pero no consiguieron verlo. Su hijo fue a una peña de amigos a interceder por el Padre. Uno de ellos, que tenía alguna influencia, le dijo que lo sentía mucho, pero que tratándose de un sacerdote o religioso no podía  hacer  nada, porque la gente de izquierdas estaba juramentada en hacer desaparecer a todos los curas. Lo mataron el 19 de octubre de 1936.

Beato Padre Eleuterio Del Castillo Gómez - 6 de Noviembre

 

 

Eleuterio del Castillo GomezNacimiento: Marmellar A (Bu) 19/10/1903

Padres:         Santiago y Emiliana

Bautismo:    Marmellar, Parr. Santiago Apóstol 21/10/1903

Votos:           Hortaleza (Madrid) 19/10/1921

Sacerdote:   Madrid 02/06/1928

Martirio:        Madrid 03/10/1936

MINISTERIOS Y APOSTOLADO: 

 Fue ordenado de menores y  de subdiácono en Cuenca por el obispo D. Cruz Laplana y de sacerdote en la basílica de la Milagrosa de Madrid por el obispo de Málaga, D. Manuel González, ambos beatos.

Buen tenor y buen predicador, el P. Eleuterio inicio su apostolado sacerdotal en el santuario de los Milagros, en Maceda (Orense) de profesor e inspector del seminario menor.

En 1933 le nombraron subdirector del noviciado en Hortaleza (Madrid). Era capellán de las Trinitarias y estudiaba con brillantez una carrera universitaria. Fue un sacerdote valiente y cumplidor de su deber. En la cárcel se hacía muy simpático por su ardor y espíritu religioso. Manifestaba deseos de salir de la cárcel para ayudar a la causa de la religión y decía que, aunque les mataran, vencería la causa de Dios. Fue martirizado quince días antes de cumplir los 33 años.

MARTIRIO: 

 El P. Eleuterio Castillo era uno de los 13 Paúles de Hortaleza conducidos en un camión a la Dirección General de Seguridad con el párroco, su hermano y dos padres Oblatos, el 21 de julio después de pasar la noche en el ayuntamiento del pueblo.

Amenazados de muerte desde el primer momento, se prepararon con la oración y la confesión sacramental. El 22 por la tarde ingresaron en la cárcel Modelo. Su hermana Felisa y su esposo Juan Alonso Hidalgo, guardia civil destinado en el cuartel general de Guzmán el Bueno, con vivienda en el mismo cuartel, buscaron la forma de ponerlo a salvo. Lo rescató un pariente con su carné, avalado por el sindicato único de sanidad (CNT-AIT) el día 31 de agosto del mismo año, pero en la puerta de la cárcel lo detuvieron y lo tuvieron retenido en una pensión hasta el 22 de septiembre que lo llevaron a la checa de las Milicias del POUM sita en el monasterio de las Salesas junto al cuartel. En la misma checa metieron a su cuñado, Juan Alonso, sin otro cargo que haber protegido al religioso.

En la madrugada del 3 de octubre de 1936 mataron juntos al P. Eleuterio Castillo y a su cuñado, Juan Alonso Hidalgo, debajo de la ventana donde dormían Felisa y sus cuatro hijos pequeños que oyeron perfectamente los tiros y llegaron a ver los cadáveres.

 Leonor, la pequeña de los sobrinos, Carmelita descalza del monasterio de Loeches (Madrid), testificó en el proceso. Felisa reconoció los cadáveres de su esposo y de su hermano y los acompañó en el entierro. Los propios milicianos dieron muerte también al pariente sindicalista que había intentado su libertad.

Beato Padre Manuel Requejo Pérez - 6 de Noviembre

 

 

Manuel Requejo PerezNacimiento: Aranda (Bu) 10/11/1872

Padres:         Tomás y Cándida

Bautismo:    Aranda, Parr. Santa María 12/11/1872

Votos:                       París 07/11/1930

Martirio:        Madrid 30/08/1936

MINISTERIOS Y APOSTOLADO: 

 El P. Requejo ingresó en la Congregación de la Misión a los 56 años de edad y 33 de sacerdocio, con una trayectoria brillante.

El señor obispo de Osma-Soria, D. Miguel de los Santos Díaz y Gómara, en las letras testimoniales hace la siguiente semblanza: “Es sacerdote de ejemplar vida y costumbres; muy celoso en el desempeño de sus deberes, habiendo demostrado singular prudencia y competencia en cuantas delicadas comisiones ha tenido que desempeñar en el ejercicio de sus importantes cargos. Maestrescuela de nuestra santa iglesia catedral, y nuestro secretario de cámara y gobierno”.

Renunció a todos los cargos y dignidades para iniciar el noviciado en París. El P. Carmelo Ballester Nieto, C.M., que lo conocía bien, sin duda a través de su hermana sor Mercedes Requejo, fue quien lo presentó al superior general, P. Francisco Verdier, elogiando su piedad y buenas cualidades.

 Su único destino como Padre Paúl fue la comunidad de Fernández de la Hoz en Madrid, a donde llegó en noviembre de 1930, si bien siguió perteneciendo a la provincia francesa de Aquitania.

MARTIRIO:

  Desde el 18 de agosto de 1936 se encontraba el P. Requejo en el asilo de ancianos de las Hermanitas de los Pobres de la calle Doctor Esquerdo, mezclado con los ancianos, vistiendo y viviendo como uno de ellos. En las mismas condiciones estaba refugiado allí un sacerdote Redentorista, P. Antonio Girón González. Por tratarse de una congregación francesa no despidieron a las Hermanitas, pero el día 24 de agosto los comunistas se incautaron de la casa, colocaron sus mandos en puestos claves y fueron unos días trágicos. A las seis de la tarde, los dos sacerdotes y la  Hermana sacristana comulgaron y consumieron la  Eucaristía de la capilla. El P. Redentorista dijo a la Hermana: “Ahora sí que es para el Cielo”.

A los ancianos les sometieron a largos interrogatorios. El domingo 30 de agosto llegó el turno al P. Girón y al P. Requejo, ninguno de los dos negó su condición de sacerdote y religioso. Inmediatamente los montaron en un automóvil y se los llevaron a fusilar.

 El portero del asilo, que les vio subir al auto, observó que el P. Requejo iba con paso firme, alta la cabeza. Este portero era un preso común que tenía 30 años de presidio. Uno de los milicianos apodado el matador, le decía a un joven de 17 años a quien estaban adiestrando a disparar con buena puntería, que matara a esos dos sacerdotes, porque no se moverían. Los cadáveres aparecieron al día siguiente en un descampado llamado Fuente Carrantona, cerca de Vicálvaro.

Beato Padre Hilario Barriocanal Quintana - 6 de Noviembre

 

 

Hilario Barriocanal QuintanaNacimiento: Quintanavides (Bu) 14/01/1869

Padres:         Francisco y Josefa

Bautismo:    Quintanavides, Parr. Asunción 17/01/1869

Votos:                       Madrid 27/03/1889

Sacerdote:   Madrid 30/03/1895

Martirio:        Madrid 12/08/1936

MINISTERIOS Y APOSTOLADO: 

 Excepto tres años que estuvo en Hortaleza, su residencia fue la casa provincial de Madrid. Hasta 1916 fue profesor de filosofía, teología, hermenéutica, historia eclesiástica y derecho. Dejó las clases al ser nombrado administrador de la revista María Milagrosa, publicación creada para encauzar la devoción a la Virgen Milagrosa en España y en el extranjero.

 Al mismo tiempo desempeñó los cargos de maestro de ceremonias, prefecto de la basílica de la Milagrosa, y capellán de dos colegios de Hijas de la Caridad.

En 1921 fue nombrado secretario del P. Visitador, cargo que desempeñó hasta la muerte. Entre sus muchos servicios litúrgicos en la basílica, merece la pena destacar la consagración episcopal del beato D. Manuel Basulto Jiménez el 16 de enero de 1910.

Es impresionante comprobar que el martirio del obispo Basulto y el martirio del que fuera su maestro de ceremonias, P. Barriocanal, ocurrieron en diferentes puntos de Madrid, pero el mismo día, 12 de agosto de 1936, dentro de la misma persecución religiosa, del mismo intento de destruir la Iglesia en España y por el mismo motivo: ser sacerdotes de Cristo.

MARTIRIO: 

 Después de un tiempo con el P. Paradela poniendo a salvo los documentos importantes de la comunidad, sobre el 2 o el 3 de agosto, el P. Hilario Barriocanal se refugió en la comunidad de Hijas de la Caridad del consultorio Gota de Leche, sito en el n.º 9 de la calle de la Espada, de donde era capellán. El portero, lo recibió gustoso en su vivienda, simulando ser un pariente suyo e hizo todo lo posible por evitar su muerte.

El 11 de agosto de 1936, hacia las 6 y media de la tarde se presentaron en La Gota de Leche siete milicianos armados buscando a un fraile. En el registro le encontraron un pasaporte para Francia, cosa natural, porque el P. Barriocanal como secretario del provincial hacía frecuentes viajes a la casa madre de París. Toman el pasaporte los milicianos y le dicen: “Cuando te quieres fugar, algo temerás. ¡Arrea con nosotros!”.

Ese día lo llevaron detenido al palacio del marqués de Perales en la calle Magdalena, pero su muerte se decidió en la iglesia de Santa Cristina, en la carretera de Extremadura, convertida en checa comunista de las milicias voluntarias de Mangada.

Lo fusilaron en la Casa de Campo el 12 de agosto de 1936. Es uno de los días que más matanzas de religiosos hubo en Madrid.

Beato Hermano Estanislao Páramo Marcos - 6 de Noviembre

 

 

Estanislao Paramo MarcosNacimiento: Pedrosa Río U (Bu) 07/05/1885

Padres:            Isidoro y Lucía

Bautismo: Pedrosa, Parr. Sta. Juliana 07/05/1885    

Votos:           Valdemoro (Madrid) 15/03/1914

Martirio:        Madrid 11/08/1936

MINISTERIOS Y APOSTOLADO: 

 A los veintiséis años sintió la vocación de Hermano coadjutor de la Misión. Pudo influir en ella el ejemplo de su primo Perfecto del Río Páramo. Durante el noviciado tuvo por maestro al P. Agapito Alcalde Garrido, martirizado también en la persecución religiosa el año 1936.

El Hno. Estanislao Páramo tuvo destinos muy diversos: Villafranca del Bierzo (León), Limpias (Santander), Murguía (Álava). Todos eran colegios de segunda enseñanza y en todos dejó ejemplos de santidad.

No solo era bueno, sino que hacía buenos a cuantos trataban con él, rezumaba bondad, ejemplaridad comunicativa. El 30 de julio de 1933 volvió a la casa provincial de Madrid.

 MARTIRIO:

  El Hno. Estanislao vivió la persecución y preparación para el martirio con su comunidad de la casa provincial de García de Paredes, 45. El jueves 23 de julio por la tarde los milicianos con descargas cerradas de ametralladoras y fusiles atacaron la casa provincial con verdadero furor.

 Los religiosos se refugiaron en el templo preparándose para morir con el rezo del trisagio, la confesión sacramental y la constante invocación a la Stma. Virgen.

Al día siguiente a las 11,30 de la noche asaltaron en avalancha por las tres entradas del edificio a un mismo tiempo. Hicieron salir a todos los religiosos de sus habitaciones y bien custodiados empezaron los interrogatorios y amenazas.

La mayor parte de la comunidad quedó encerrada en la zona del teléfono que estaba vigilado por una miliciana. Dispuestos a matarlos a todos, uno de ellos les advirtió: “No tenemos que dar esta nota desagradable que llamaría mucho la atención, pues son muchos”.

Entonces los milicianos dijeron: ‘mañana volveremos y terminaremos’ y se marcharon. Al día siguiente, 25 de julio, los religiosos fueron buscando refugio como pudieron en diversas partes.

Como se dice en la biografía del Hno. Perfecto, ellos dos encontraron amparo en la casa su primo el sacerdote D. Cecilio del Río, en la calle Libertad, 23. De allí los sacaron los milicianos el día 7 de agosto y martirizaron a los tres: el sacerdote y los dos religiosos, junto al matadero de Madrid, el 11 de agosto de 1936.

Beato Perfecto Del Río Páramo - Hermano Coadjutor de la Congregación de la Misión

6 de Noviembre

 

 

Perfecto del Rio ParamoNacimiento: Pedrosa Río U (Bu) 19/04/1882

Padres:         Vicente y Brígida

Bautismo:    Pedrosa, Parr. Sta. Juliana 19/04/1882

Votos:           Valdemoro (Madrid) 01/11/1900

Martirio:        Madrid 12/08/1936

 

MINISTERIOS Y APOSTOLADO: 

 El  Hno. Perfecto del Río ingresó en la Congregación de la Misión muy joven. Tuvo varios destinos ejerciendo siempre el oficio de cocinero.

Los primeros años en Valdemoro (Madrid). El 22 de septiembre de 1902 embarcó en Santander rumbo a Méjico. Primero fue a Mérida, desde donde se atendía a misionar por toda la archidiócesis, luego a Culiacán y Tacubaya. El colegio de Tacubaya, fue el que mejor supo resistir a las tormentas de la persecución mejicana, pero al fin tuvieron que salir del país.

 De regresó a España, pasó por diversas comunidades: Badajoz, Alcorisa (Teruel), Paredes de Nava (Palencia), Madrid y Cádiz. En el segundo trimestre del año 1936, al ser incendiada la residencia de Cádiz por las turbas revolucionarias, volvió a la casa provincial por poco tiempo, porque el 11 de agosto de 1936 le llegó el martirio.

De familia castellana de raigambre religioso, fue un Hermano de la Congregación de la Misión, servicial, trabajador, obediente, y colaborador en las tareas apostólicas. Salvándose por dos veces de las iras persecutorias, en Méjico y atentados de Cádiz, a la tercera cayó. Dios lo quería mártir.

MARTIRIO: 

 El Hno. Perfecto del Río tenía un hermano sacerdote en Madrid, D. Cecilio, capellán de la iglesia de San José, Alcalá, 43, Madrid. En la parroquia de San José, como en la mayoría de los templos de Madrid, desde el 19 de julio de 1936 no se volvió a celebrar la santa misa. El párroco cerró las puertas y la iglesia quedó como muda de espanto ante los incesantes desfiles de milicianos. La incautación y expolio del templo aconteció el viernes 24 de julio. D. Cecilio del Río permaneció oculto en su casa, Libertad, 23, 1º.

El sábado 25 se refugiaron con él, su hermano Perfecto y su primo Estanislao Marcos, ambos expulsados de su residencia de García de Paredes. Tenían claro que la casa de un sacerdote no es un refugio donde poder ocultar su situación religiosa, pero tuvieron el consuelo de prepararse juntos al martirio que no tardó en llegar, incluso celebrando la Eucaristía.

 El 7 de agosto, después de un registro en el domicilio apresaron a los tres: al sacerdote D. Cecilio del Río, al Hno. Perfecto del Río Páramo y al Hno. Estanislao Páramo Marcos. Cuatro días después, el 11 de agosto de 1936, aparecieron los tres cadáveres en el paseo de la Chopera, junto a las tapias del matadero. Los dos coadjutores de la parroquia de San José: D. Antidio Ortiz y D. Bonifacio Chacón Martínez también fueron martirizados en la misma persecución religiosa.

Beato Padre José Ibáñez Mayandía - 6 de Noviembre

 

 

Jose Ibanez MayandiaNacimiento: La Puebla de H (Te) 26/08/1877                

 Padres:        Pedro y Quiteria

Bautismo:    La Puebla de Híjar Parr. Natividad 27/08/1877

Votos:           Madrid 27/08/1895

Sacerdote: Madrid 01/06/1901

Martirio:        Madrid 27/07/1936

MINISTERIOS Y APOSTOLADO: 

 Pasó por los siguientes destinos: Iglesuela del Cid (Teruel), Tardajos (Burgos), Ávila, Orense, Alcorisa (Teruel), África, Cádiz y Madrid, casa provincial en funciones de superior. Experto en misiones populares. Buen ejemplo es el informe que él mismo hace de la misión de Játiva (Valencia) en octubre de 1926.

Su crónica detallada es la mejor semblanza del discípulo de S. Vicente de Paúl, que arde en celo por la salvación de las almas. Ante la frialdad de la feligresía, el misionero reacciona con entusiasmo, laboriosidad, sacrificio e ingenio, para atraerlos primero a escuchar la palabra de Dios, luego a recibir los sacramentos y a cambiar de vida de modo estable.

En julio de 1936, a sus 49 años el P. Ibáñez seguía siendo el hombre fuerte, valiente, generoso, de firme voluntad y tesón para el trabajo, ferviente cristiano y amante de su vocación sacerdotal y misionera. Después del asalto de su comunidad, él como superior, permaneció en casa mientras los padres y hermanos iban encontrando refugio.

 MARTIRIO:

 Lo prendieron los anarquistas el domingo 26 de julio, al ir a celebrar la misa de 6 de la mañana en el hospital de convalecientes, una obra social de las Hijas de la Caridad (hoy su casa provincial) donde cuidaban a unos 200 enfermos convalecientes sin recursos. En el patio, al registrarle los milicianos simularon que le encontraban una pistola (que era de los milicianos) y le preguntaron refiriéndose a la pistola. Esto ¿para qué lo llevas, para repartir avemarías? Entonces los milicianos le llevaron a la checa denomina Ateneo Libertario de Chamberí, instalado en las Escuelas Católicas de García de Paredes, 41, físicamente unida al hospital.

Entre otras vejaciones le obligaron a pasear junto a los grandes ventanales de las Escuelas Católicas, por los pasillos, a la vista de todos, incluso de los enfermos de Convalecientes, completamente desnudo, con las manos atadas a la espalda y con una patrulla de mozalbetes de 12 o 14 años azotándole con correas hasta dejarlo en un estado lamentable. Luego lo llevaron a la Dehesa de la Villa y le dieron varios disparos dejándolo allí por muerto.

Al día siguiente, al llevar a otro detenido al mismo lugar para ser asesinado, vieron que el referido religioso no había quedado completamente muerto y que venía por la calle de Francos Rodríguez, procediendo de nuevo a su detención y llevándolo de nuevo al Ateneo Libertario de Chamberí.

Pero al valiente misionero no lo mataron mediante un tiro de gracia, sino que se ensañaron con él descuartizándolo todavía con vida y en una sábana lo pasearon por el patio a la vista de los enfermos. Uno de los componentes del ateneo era carnicero.

Beato Hermano: Manuel Trachiner Montanana Manuel Trachiner Montañana - 6 de Noviembre

 

 

Nacimiento: Puzol (V) 22/11/1925

Padres:         Francisco y Remedios

Bautismo: Puzol, Parr. Santos Juanes 21/11/1915

Votos: Hortaleza (Madrid) 29/06/1935

Martirio:        Canillas (M) 21/07/1936

 MINISTERIOS Y APOSTOLADO: 

 El padre del Hno. Trachiner estuvo casado dos veces. Del primer matrimonio tenía ya dos hijos. De viudo se casó con Remedios Montañana Coret,  y de estas segundas nupcias nació Manuel y otro hermano menor llamado Bautista. Murió también la segunda esposa, siendo los niños de pocos años y el padre, agobiado por quedarse solo con cuatro hijos, mandó a los dos más pequeños a la Casa de Beneficencia de Valencia, porque los mayores ya podían ayudarle algo en su trabajo de agricultor.

Así fue como Manuel Trachiner desde niño estuvo al cuidado de las Hijas de la Caridad, pero la familia no se desentendió de él en absoluto, al contrario, mantuvieron una relación cordial todos los parientes.

De vacaciones volvían los dos niños a casa y, tanto la familia como el párroco observaron que, así como el pequeño no se adaptaba bien a la vida del internado, Manuel estaba deseando regresar a Valencia. Las Hermanas le querían muchísimo. Ellas descubrieron las buenas cualidades del muchacho y orientaron su vocación. No tuvo más destinos que Hortaleza, antes de terminar el noviciado ya estaba de jefe de taller. Su sensibilidad artística, su buen carácter, su sentido de responsabilidad, el amor al trabajo y su madurez superior a la edad, son notas características de su personalidad.

Fue un modelo de conducta para los novicios, jóvenes como él. Cuando lo mataron no había cumplido los 21 años. Con él trabajaba el Hno. Cecilia, todavía novicio.

 MARTIRIO:

  Al H. Manuel Trachiner Montañana lo mataron junto al Hno. Vicente Cecilia Gallardo. Son los primeros mártires de la Familia Vicenciana en la persecución de 1936 y probablemente los primeros religiosos de Madrid.

Todo hace pensar que los milicianos de Canillas decidieron su muerte inmediatamente en la mañana del día 20 pero esperaron a matarlos de noche, en la madrugada del 21. No se les puede tachar de imprudentes por llevar consigo la sotana. Ambos procedían de un ambiente muy religioso y siendo la primera ocasión de volver a su parroquia, era lógico que pensaran usar allí los signos religiosos. Así lo entendieron las familias de ambos.

Beato Vicente Cecilia Gallardo  - Hermano Coadjutor de la Congregación de la Misión

6 de Noviembre

 

 

Vicente Cecilia GallardoNacimiento: Cabra (Co) 10/09/1914

Padres:         Vicente y Ma.  Sierra

Bautismo:    Cabra, Parr. Ntra. Sra. Asunción 20/09/1914

Martirio:        Canillas (M) 21/07/1936

MINISTERIOS Y APOSTOLADO: 

 Perdió a su madre a los tres años. En su formación, tanto religiosa como profesional, influyeron de manera notoria toda la familia de su madre. Sus primeras profesoras fueron Sor Inés Nuere Arambide y Sor Emérita Goñi, Hijas de la Caridad en las escuelas de la Fundación Termens de Cabra (Córdoba). De párvulos, Vicente pasó a las escuelas del Ave María dirigidas por un santo sacerdote.

Antonio Povedano, gran formador de jóvenes en un tiempo difícil para la Iglesia tan perseguida. Aprendió el oficio de carpintero en el taller de su tío Miguel Torres.

Ingresó en la Congregación el 16 de febrero de 1935. Vicente era un joven muy bueno, servicial, muy religioso, candoroso, sin malicia, sano, de una sólida devoción a la Virgen y de espíritu apostólico, porque enseñaba a los niños a rezar el vía crucis y a visitar a la Virgen. No llegó a hacer los votos, lo mataron a los 21 años, siendo novicio.

MARTIRIO: 

A partir de las elecciones de febrero de 1936 ante el peligro en que vivían los religiosos, la familia del Hno. Vicente Cecilia insistió en que volviera a casa en Cabra, pero él contestó “que no quería volver porque había hecho el propósito de ser religioso y que a vida o muerte se quedaba”.

El comité de Hortaleza practicó el primer registro en la comunidad el domingo 19 de julio de 1936. Ante el riesgo inminente, a los Hermanos jóvenes se les había provisto de dinero para hacer el viaje a sus casas o a algún lugar seguro. Se les sugirió que salieran de dos en dos con toda precaución. Este fue el motivo de la salida de casa de los HH. Cecilia y Trachiner. Salieron con expreso permiso del superior, P. Higinio Pampliega, a primeras horas del día 20 de julio por una puerta que se abría en la tapia de la huerta y que daba al campo con la intención de dirigirse andando, según costumbre, a la casa provincial de Madrid, para que el superior provincial les asignara el lugar de refugio, que podría ser con sus familias.

 Los detuvieron los milicianos en el control de Canillas, en la documentación figuraban como carpinteros, pero como en la maleta llevaban las sotanas y los crucifijos, conocieron que eran religiosos y, sin otro motivo, en la madrugada del 21 de julio de 1936 los fusilaron. Los cadáveres aparecieron junto al Ateneo Libertario de Ventas, sito en la carretera de Aragón, 117.

Beato Hermano Juan Núñez Orcajo - 6 de Noviembre

 

 

Juan Nunez OrcajoNacimiento: Fontioso (Bu) 15/09/1882

Padres:         Prudencio y Justa

Bautismo:    Fontioso, Parr. Santa Columba 18/09/1882

Votos:           Madrid 27/09/1903

Martirio:        Vallecas (M) 23/10/1936

MINISTERIOS Y APOSTOLADO: 

 De los cinco hermanos Núñez Orcajo: Tomás, Juan, Josefa, Fermina y Justa, tres se consagraron a Dios en la familia Vicenciana: el mártir, Sor Josefa y Sor Justa, Hijas de la Caridad, lo mismo que una hija de Tomás, Sor Teófila.

Su primer destino fue el colegio apostólico de Tardajos (Burgos), el Hno. Núñez solo estuvo en Tardajos dos años. En 1906 pasa a Hortaleza, donde permanecerá hasta 1924. Este será su destino más largo, porque luego estuvo un año en Écija (Sevilla) y dos en Cádiz.

 Durante su estancia en Hortaleza como panadero y administrador de las fincas, fue elegido juez de Paz y ejerció el cargo muchos años. Pesaba su opinión en todo el pueblo, lo querían mucho. En 1927, a los 45 años, fue destinado a la casa provincial de Madrid para ser ayudante del P. Faustino Arnao García en la administración provincial.

Tenían los superiores gran confianza en él. Era muy competente en su cargo de administrador de los bienes de la Congregación, prudente, reservado, muy cumplidor de su deber y muy recto en sus cosas. Era muy abnegado y sacrificado en su trabajo, delicado en su trato y con gran espíritu de fe. No se notaba en él apego a las cosas. Hacía el bien allí donde podía. Hablaba y animaba a la juventud hacia la vida religiosa, varias Hijas de la Caridad reconocen que influyó en su vocación y también otras religiosas.

MARTIRIO:

  El Hno. Núñez fue uno de los mártires de Vallecas. Recordemos que son tres sacerdotes y cinco Hermanos coadjutores. Seis de ellos, los Padres José María Fernández y Roque Guillén con los Hermanos Saturnino Tobar, Agustín Nogal, Cristóbal González y Cesáreo Elexgaray, pertenecían a la comunidad sita en la calle Lope de Vega, 38. Su suerte está ligada a la de las Hijas de la Caridad, a cuyo noviciado atendían cada uno según su carisma y profesión.

Los otros dos: Benito Paradela y H. Juan Núñez, a la comunidad de la casa provincial. A los ocho los mataron juntos en la madrugada del 23 de octubre de 1936.

Beato Cesáreo Elexgaray Otazua Hermano Coadjutor de la Congregación de la Misión

6 de Noviembre

 

 

Cesareo Elexgaray OtazuaNacimiento: Busturia (Bi) 26/02/1904

Padres:         Serapio y Francisca

Bautismo:    Busturia, Parr. Sta. María 25/02/1904

Votos:           Villafranca del Bierzo (León) 28/09/1934

Martirio: Vallecas (M) 24/10/1936

 MINISTERIOS Y APOSTOLADO:

  El Hno. Elexgaray fue admitido en la Congregación de la Misión a los 28 años, el 27 de septiembre de 1932. Antes había sido soldado. Hizo el noviciado interno para Hermano coadjutor en Hortaleza (Madrid) de 1932 a 1934. Fue destinado a Villafranca del Bierzo (León) a mediados de 1934, todavía sin terminar el noviciado. Un año después, pasó a la casa de Capellanes en la calle Lope de Vega de Madrid; en ambos destinos fue el cocinero de la comunidad.

El Hno. Elexgaray apenas tuvo tiempo de ejercer su vocación de misionero Paúl, puesto que a los dos años de emitir los santos votos, Dios lo eligió para dar la vida por la fe. Iniciar el noviciado el año 1932, en plena república y de una notoria persecución religiosa, a los 28 años, con compañeros jóvenes de 17 o a lo sumo de 19 años, significa que  su vocación es lo suficientemente madura para conocer las dificultades que los nuevos tiempos entrañaban. No abandonó en ningún momento la comunidad.

El Hno. Elexgaray forma parte del grupo de tres sacerdotes y cinco Hermanos coadjutores de la Congregación de la Misión que el 23 de octubre de 1936, después de unos meses de reclusión y tormentos, fue martirizado en Vallecas, por su condición de religioso. Tenía 32 años.

MARTIRIO: 

 El H. Elexgaray es uno de los religiosos de la comunidad de Lope de Vega, 38, al servicio espiritual de las Hijas de la Caridad y que fue hecho prisionero el día de Santiago de 1936 por la tarde, con el P. José María Fernández y compañeros.

Como ellos, estuvo detenido y sometido a tormentos en el que había sido palacio del duque de Medinaceli, plaza de Colón, 1, sito en el actual edificio Colón, convertido en la checa de la Brigada Motorizada Socialista y en la calle de San Felipe Neri, 4. Por último, los ocho religiosos de la Congregación de la Misión fueron conducidos a la temible checa de Fomento, siendo allí todos ellos condenados a muerte y ejecutados, en el término municipal de lo que entonces era pueblo de Vallecas (Madrid) el 23 de octubre de 1936.

Cosa poco habitual en aquellos momentos, a estos ocho mártires los enterraron en féretros individuales y, a través de los diarios oficiales de la república, en 1942 se pudieron localizar a siete de ellos y trasladar sus restos mortales a la capilla panteón de la Congregación en la sacramental de San Isidro.

Beato Cristóbal González Carcedo Hermano Coadjutor de la Congregación de la Misión

6 de Noviembre

 

 

Cristobal Gonzalez CarcedoNacimiento: Lodoso (Bu) 21/08/1913

Padres:         Bonifacio y Patricia

Bautismo:    Lodoso, Parr. S. Cristóbal Mártir 26/08/1913

Votos:           Madrid 10/10/1931

Martirio:        Vallecas (M) 24/10/1936

MINISTERIOS Y APOSTOLADO:

  Estudió hasta tercero de latín en las escuelas apostólicas de la Congregación de la Misión de Tardajos y Guadalajara, pero en la Navidad de 1928 cambió el matiz de su vocación y dejó los estudios de la carrera sacerdotal para ser Hermano Coadjutor. Terminado el noviciado, recién cumplidos los 18 años, el Hno. Cristóbal González fue destinado a la casa estudiantado de Villafranca del Bierzo (León).

Era un joven muy firme en su vocación y estaba bien considerado por sus formadores, de otro modo no le hubieran destinado a aquella casa seminario de filosofía, habitada por estudiantes de su misma edad, que se preparaban para ser sacerdotes.

En 1933, apenas cumplidos los 20 años, dispusieron los superiores su traslado a la casa de Lope de Vega de Madrid para el servicio de la portería y para sacristán de la iglesia del noviciado de las Hijas de la Caridad, anexo a la casa de los Padres.

Tenía el Hno. Cristóbal 23 años en octubre de 1936 cuando entregó su vida al Señor. Según testifican sus compañeros de curso, el Hno. Cristóbal era muy piadoso, amante del trabajo, poco hablador y amable con todos. De tal manera edificaba su porte en el servicio divino que las Hermanas del noviciado decían de él que parecía un San Luis Gonzaga. Estaba animado del celo por la salvación de las almas, gozaba escuchando de labios de los Padres sus triunfos apostólicos. En cierta ocasión dijo a este propósito: ¡Cómo me gustaría contribuir yo en lo que pudiese!

MARTIRIO: 

 Cuando el Hno. Cristóbal González hizo los votos, en España ya sufrían persecución los religiosos. Durante el noviciado se lo hizo saber el director y, a la pregunta de si quería marcharse hasta que cambiara la situación, el Hno. Cristóbal dijo que no se iba, que si tenían que matarlo moriría allí.

En los momentos más álgidos de 1936 los superiores le dieron facilidades para marchar a casa de su familia y evitar el peligro, sin embargo, él prefirió permanecer con la comunidad.

Fue detenido y hecho prisionero el 25 de julio de 1936 en su residencia con el P. José María Fernández, el P. Roque Guillén y el H. Cesáreo Elexgaray para ser martirizados en Vallecas el 23 de octubre de 1936 después de tres meses de reclusión y tormentos.

Beato Agustín Nogal Tobar - Hermano Coadjutor de la Congregación de la Misión

 6 de Noviembre

 

 

Agustin Nogal Tobar

 

Nacimiento: Tardajos (Bu) 05/05/1885

Padres:         Jerónimo e Inés

Bautismo:    Tardajos, Parr. Asunción 06/05/1885

Votos: La Habana (Cuba) 19/07/1905

Martirio:        Vallecas (M) 24/10/1936

 

MINISTERIOS Y APOSTOLADO: 

 Pasó el Hno. Agustín los primeros 26 años de ministerios apostólicos en el extranjero. En 1905, cuando solo tenía 20 años, lo destinaron a La Habana (Cuba) de sacristán de la iglesia de la Merced durante 7 años. A Cuba habían llegado los primeros Paúles al tener que salir de Méjico por la revolución del año 1862, siguiendo el consejo de Jesucristo a los Apóstoles: Cuando os persigan en una ciudad huid a otra (Mt 10,23). En 1912 fue a Ponce por 4 años y después a San Juan, dentro de la viceprovincia de Puerto Rico. En todos los sitios destacó por su sincera solicitud fraternal, su sencillez de alma de niño grande, su profundo amor a las glorias de la Congregación y su fervor por las cosas santas.

Amante de la liturgia, el H. Agustín Nogal, hizo una labor callada pero imprescindible en templos de gran valor artístico y muy concurrido. Su tarea de auxiliar en las celebraciones se completaba con la artesanía. Como carpintero, electricista y hombre habilidoso para todo y siempre servicial, se ocupó de la conservación y engrandecimiento de los templos y de las casas que le confiaron.

Había dado pruebas de ser buen gestor, de hombre probo y desprendido de los bienes de la tierra. En 1931, con 46 años, lo destinaron a la casa de Capellanes de Madrid para ayudar al Hno. Saturnino Tobar, y aprender de él la manera de administrar las fundaciones y patronatos confiados a las Hijas de la Caridad. A ambos les alcanzó el martirio el 23 de octubre de 1936, junto a los otros seis compañeros de la misma Congregación.

MARTIRIO: 

 En 1936 conservaba su pasaporte extranjero y podía haber intentado huir, pero aprovechó su documentación para ayudar a las numerosas Hijas de la Caridad que vivían dispersas y refugiadas en casas de amigos por todo Madrid y otras gestiones confiadas por los superiores.

En estas salidas estaba muy vigilado por los marxistas. Se refugió con un matrimonio de Tardajos, José Arnáiz Santos y Concepción, su esposa, en el barrio de Argüelles, pero tuvo que salir por no comprometer a sus bienhechores.

Entonces le acogió en su casa Gregorio Pampliega Saldaña, portero en la calle Conde de Peñalver. Estaba muy buscado y al fin lo prendieron y llevaron a la casa de la calle San Felipe Neri, 4, donde siguió el proceso martirial de los otros siete religiosos fusilados en Vallecas el 23 de octubre de 1936.

Beato Saturnino Tobar González 

Hermano Coadjutor de la Congregación de la Misión

6 de Noviembre

 

 

Saturnino Tobar Gonzalez

Nacimiento: Tardajos (Bu) 24/12/1858

Padres:         Manuel y Gregoria

Bautismo:    Tardajos, Parr. Asunción. 25/12/1858

Votos:           Madrid 14/06/1890

Martirio:        Vallecas (M) 24/10/1936

MINISTERIOS Y APOSTOLADO: 

 

Ingresó  en la Congregación a los 30 años de edad; su hermano Maurilio, 11 años más joven que él, estaba ya cursando la carrera sacerdotal en la Congregación.

Los primeros 12 años acompañó a los padres en las misiones, luego estuvo al frente de la labranza en Valdemoro y Hortaleza, dejando fama de hombre desprendido, honrado, inteligente, trabajador, bueno y afable. Ello sirvió para que indiscutiblemente fuera considerado como el mejor candidato para administrador de las fundaciones confiadas a las Hijas de la Caridad para lo que en 1917 pasó a formar parte de la comunidad de la calle Lope de Vega, junto al noviciado y casa provincial de las mismas.

Cerca de treinta años vivió exclusivamente dedicado a mirar por la hacienda de los pobres. En su administración se veía claramente que solo buscaba la gloria de Dios y el bien de la Compañía. Aunque tenía muchas ocupaciones, acudía puntualmente a la oración mental y demás actos piadosos. El 11 de mayo, día de la quema de conventos, personas amigas suyas le quisieron defender o esconder. Él lo rehusó y decía que había que ganar el Cielo, que estaba dispuesto a morir si era preciso.

MARTIRIO: 

 El H. Saturnino Tobar estuvo refugiado en casa de Dña.  Julia Angulo Pozas, prima segunda suya y gran bienhechora de la comunidad, en la calle Abascal, 9, 1º, actual 27, 3º, desde el mes de julio hasta mediados de agosto de 1936 en que lo cogieron prisionero junto con su protectora. A Dña.  Julia la soltaron esta vez, pero al Hno. Tobar lo llevaron a la calle San Felipe Neri convertida ya en prisión y, a partir de ese momento fue objeto de los mismos tormentos del P. José María Fernández y compañeros muertos en Vallecas el 23 de octubre de 1936.

Estaban refugiados en el mismo piso de la calle Abascal, su hermano el P. Maurilio Tobar, superior de la casa de Lope de Vega y el P. Ponciano Nieto, pero en el momento de efectuar este registro que acabó con la detención del H. Saturnino no se encontraban en casa.

 Ambos Paúles y la misma Dña. Julia serán también víctimas de la persecución al ser hallados en la casa en otro registro, el 23 de septiembre del mismo año 1936.

Beato Benito Paradela Novoa - 6 de Noviembre

 

 

Benito Paradela NovoaNacimiento: Amoeiro (Or) 22/10/1887

Padres:         Manuel y Camila

Bautismo:   Amoeiro, Parr. Sta. María 23/10/1887

Votos:           Madrid 30/07/1909

Sacerdote: Madrid 21/09/1916

Martirio:    Vallecas (M) 24/10/1936

 

MINISTERIOS Y APOSTOLADO: 

 Hizo la carrera brillantemente en Hortaleza y Madrid. Su primer destino fue Limpias. Nombrado archivero de la Congregación en junio de 1922, se trasladó a la casa central de Madrid. Dirigió la revista Anales de la Congregación de la Misión y de las Hijas de la Caridad.

Destacó como investigador incansable, notable historiador y cronista de la Congregación, con la finalidad no solo de evangelizar por medio de la pluma, sino también de proporcionar materiales sencillos que pudieran utilizar sus hermanos de Congregación dedicados especialmente a la predicación. Se conserva una relación mecanografiada por él mismo, en la que va dejando referencia de sus principales publicaciones.

En la vida del P. Paradela brilla la integridad de su alma, el amor a la Congregación y la devoción mariana que vivió desde niño en el santuario de los Milagros. Era un hombre de gran paciencia, fortaleza y constancia, sumamente trabajador, prudente, callado, observante, fiel a la regla y al cumplimiento del deber. Su gran inteligencia no le permitía hacer las cosas a medias.

MARTIRIO: 

Para evitar que se perdiera el archivo de la Congregación y la buena biblioteca de la comunidad, imprescindible para la preparación de los misioneros, antes de agudizarse la persecución religiosa, el P. Benito Paradela fue llevando personalmente los mejores libros y documentos al Nº 4 de la calle de S. Felipe Neri. También se trasladaron allí los ficheros y documentos importantes de la provincia.

El mismo se refugió en ese lugar con otros hermanos de la Congregación y allí permaneció arriesgando su vida. Hacían una vida completamente de recogimiento y estudio. Durante algún tiempo pudo atender su capellanía del colegio de Santa Isabel en la calle Hortaleza.

Descubierto por los perseguidores el refugio del P. Benito Paradela y del H. Juan Núñez, los dejaron en el piso en concepto de detenidos y fueron llevando al mismo lugar al P. José María Fernández y compañeros cuya muerte tenían decidida, pero les interesaba demorar, pensando conseguir noticias del refugio de los otros religiosos a fuerza de torturas. El P. Paradela forma parte del grupo de mártires de Vallecas que entregaron su vida el 23 de octubre de 1936, viernes anterior al domingo de Cristo Rey.

Beato Roque Guillén Garcés - 6 de Noviembre

 

 

Roque Guillen GarcesNacimiento: Sarrión (Te) 21/05/1879

Padres:         Rafael y Pascuala

Bautismo:    Sarrión, Párr. San Pedro 21/05/1879

Votos:                       Madrid 20/09/1897

Sacerdote:   Madrid 17/01/1904

Martirio:        Vallecas (M) 24/10/1936

 

 MINISTERIOS Y APOSTOLADO: 

 Fue a la escuela de párvulos del pueblo; un poco mayor, alternaba la escuela con la guarda de los corderos en tiempo de primavera y en este caso se llevaba consigo el libro para repasar sus lecciones; siempre guardaba los corderos en el huerto y otros campos cerca del pueblo por lo cual obedecía a su padre y al mismo tiempo salía airoso con su maestro.

Demostró su humildad  y  su  inclinación  a  los  libros.  El  P.  Paúl Mariano Garcés Mata hermano de la madre de Roque, que conocía sus inclinaciones desde niño, le llevó al colegio apostólico de La Iglesuela y, sin duda, influyó en su vocación sacerdotal y misionera.

 En las vacaciones de verano ayudaba a su único hermano en las tareas del campo y juntos, segando y cantando, pasaban los días distraídos en medio del ajetreo de la recolección. Por eso decían los vecinos: Roque es toda bondad. Tuvo buenas cualidades para la música. Su familia era especialmente devota de la Eucaristía, constantes por tradición en participar en las vigilias. Precisamente la fecha de nacimiento de Roque Guillén coincidió con la fundación en Zaragoza de la Adoración Nocturna (21-05-1879).

Estas dos características marcaron su apostolado que desarrolló principalmente en misiones populares y en la atención espiritual a las Hijas de la Caridad de suerte que, sin ser un orador brillante, era un hombre de mucha oración y su vida convencía. Predicó en el mismo Sarrión y pueblos vecinos trasmitiendo paz, gusto por la liturgia y amor al trabajo. Sus compañeros dicen de él que era piadoso, sencillo y humilde; sacrificado y trabajador; observante de la regla y particularmente puntual en acudir a la oración de la mañana; reconocía y aplaudía sinceramente los éxitos de los demás; un excelente compañero que se hacía querer de todos.

El P. Roque Guillén trabajó en La Iglesuela del Cid (Teruel), Teruel capital, Ávila, Orense y Zaragoza. En 1930 recibió su último destino, la casa de Capellanes de Madrid.

MARTIRIO: 

Consecuente con su conducta de obediencia y alegre sacrificio, en época de persecución religiosa permaneció en la comunidad al servicio espiritual de las Hijas de la Caridad. Allí fue hecho prisionero el 25 de julio de 1936 con El P. José María Fernández y compañeros, por su condición de sacerdotes y misioneros, realidad que jamás disimularon. Fue martirizado el 23 de octubre de 1936 en Vallecas. Siguió el mismo proceso de prisión, tormentos, coacciones para que denunciaran los refugios de otros compañeros y martirio, que el P. José María Fernández.

Beato José María Fernández Sánchez - 6 de Noviembre

Jose Maria Fernandez Sanchez 06 11

 

Nacimiento: Oviedo 15/01/1875

Padres:         José y Manuela

Bautismo:    Oviedo, Párr. S. Isidoro el Rea 16/01/1875

Votos:           Madrid 26/04/1897

Sacerdote:   Madrid 18/10/1898

Martirio:        Vallecas (M) 23/10/1936

 

MINISTERIOS Y APOSTOLADO: 

 Fue seminarista en la diócesis de Oviedo. A los veinte años, en cuarto de teología, solicitó el ingreso en la Congregación de la Misión. Completó sus estudios en el colegio Leoniano de  Roma  adquiriendo  el  grado  de  doctor  en sagrada teología.

Fue profesor en Hortaleza, Madrid y Guadalajara. En 1921 lo destinaron a fundar la misión de Cuttack (India), diócesis de Vizagapatán, provincia de Orissa, confiada a la Congregación por Propaganda FIDE. En 1925, al ser erigida esta misión en viceprovincia, ya con tres comunidades, fue nombrado Vice visitador. De regreso a la patria, en 1927 ocupó la cátedra de teología pastoral en el seminario de Oviedo hasta que, en 1930, fue nombrado subdirector de la Provincia Española de las Hijas de la Caridad, cargo que desempeñará hasta su muerte.

Se pueden contar por miles las Hijas de la Caridad que se han beneficiado de su magisterio a lo largo de varias generaciones con la publicación de sus conferencias profundas y didácticas sobre el espíritu de la vocación. Entre las Hermanas tenía fama de santidad en vida.

MARTIRIO: 

Al P. José María Fernández, junto al P. Roque Guillén y los Hermanos Cesáreo Elexgaray y Cristóbal González, los prendieron en su comunidad conocida como “Casa de Capellanes” por serlo del Noviciado de las Hijas de la Caridad, el sábado 25 de julio. No obstante estar condenados a muerte desde el primer momento y  sin dejar  de  recibir constantes  amenazas, con las armas siempre preparadas, no los mataron hasta el 23 de octubre de 1936.

Querían arrancarles noticias útiles para su labor de perseguir a la Iglesia y para ello les sometieron a interrogatorios y careos pesadísimos, incluso lo tuvieron toda una noche de pie. Hay constancia de su estancia en la checa del palacio del duque de Medinaceli, plaza de Colón, 1 y en la temible checa de Fomento, 9 que, por estar directamente conectada con las autoridades rojas, podía disponer libremente de la vida de los ciudadanos.

De la estancia en S. Felipe Neri, 4 han quedado testimonios directos: El día 28 de agosto otorgaron al P. José Ma.  Fernández una entrevista con algunas Hijas de la Caridad. El P. Fernández decía a la Visitadora, Sor Justa Domínguez de Vidaurreta: “Mucho he padecido sabiendo las angustias que ustedes pasaban; hoy que soy participante de ellas, me encuentro feliz y doy gracias a Dios. No nos entristezcamos por vernos en prisiones, nuestro Santo Padre las sufrió dos años y jamás le pesó. Alegrémonos por el bien espiritual que este estado nos reporta”.

Al P. Fernández junto a otros dos sacerdotes y cinco hermanos coadjutores de la Congregación de la Misión los martirizaron en el cementerio de Vallecas el 23 de octubre de 1936.

http://www.beatificacionmartiresvicencianos.org/biografia-martires

MÁRTIRES VICENCIANOS EN MADRID

‘UN TESORO DE LA CARIDAD QUE NOS INVITA AL PERDÓN

- 6 de Noviembre -

 

Martires Vicencianos Madrid 06 11Si viésemos en la tierra el lugar por donde ha pasado un mártir, nos acercaríamos a él con respeto y lo besaríamos con gran reverencia” (San Vicente de Paúl a las Hijas de la Caridad, el 19 de agosto de 1646).

 El año 2017, ciertamente, ha sido un año lleno de celebraciones vicencianas. A la gran efeméride de los 400 años del carisma vicenciano, hay que sumar un acontecimiento extraordinario: la beatificación de 60 miembros de la Familia Vicenciana que dieron su vida, en defensa de la fe, en varios lugares de España, durante la persecución religiosa de los años treinta del pasado siglo XX. Su beatificación se dio el día 11 del  mes de noviembre de 2017, en Madrid.

Para preparar todo lo relacionado con esta beatificación, los Visitadores de las dos Provincias de la Congregación de la Misión en España nombraron una Comisión compuesta por los Misioneros Paúles: P. Juan José González (Coordinador), P. José Manuel Villar Suárez y P. Javier López. Y por las Hijas de la Caridad: Sor Mª Ángeles Infante Barrera y Sor Rosa Mendoza González.

Los nuevos mártires son 40 Misioneros Paúles -24 Sacerdotes y 16 Hermanos-, 2 Hijas de la Caridad, 13 laicos de las Asociaciones vicencianas y 5 Sacerdotes diocesanos de Murcia, asesores de esas Asociaciones.

La mayoría de ellos -39- recibieron la palma del martirio en Madrid. Un buen grupo estaba vinculado a la Basílica de la Milagrosa: 14 Misioneros y 6 laicos del barrio de Chamberí, padres de familia, que eran miembros de la Asociación de Caballeros de la Virgen Milagrosa. Otros 10 Misioneros eran de la Casa Misión de Atocha; 6 pertenecían a la Casa Noviciado de Hortaleza; 3 a la Casa Misión de Valdemoro y 1 a la pequeña comunidad de la calle Fernández de la Hoz. Los otros 21 dieron su testimonio en Cataluña, Valencia y Murcia. Mártires en Barcelona fueron 3 Misioneros Paúles y 2 Hijas de la Caridad; otro Misionero Paúl fue asesinado en Gerona; en Valencia, 2 Misioneros Paúles y 1 joven Hijo de María; en Murcia, 1 Misionero Paúl, 5 Sacerdotes Diocesanos y 6 laicos Hijos de María de la Medalla Milagrosa.

https://infovaticana.com/2017/11/13/beatificacion-martires-vicencianos-madrid-tesoro-la-caridad-nos-invita-al-perdon/

ARCHIDIÓCESIS DE BARCELONA:

Beatas: Sor Toribia Marticorena Sola - Sor Dorinda Sotelo Rodríguez

6 de Noviembre

Sor Marticorena Sola Sor Sotelo Rodriguez 06 11Ambas fueron martirizadas en el Tibidabo de Barcelona el 24 de octubre de 1936, víspera de Cristo Rey. El director médico del Sanatorio donde trabajaban las refugió en su casa de Barcelona, figurando ambas como empleadas del hogar, pero fueron denunciadas como Religiosas e inmediatamente conducidas al lugar del martirio.

Beatas: Sor María Rosario Ciércoles y Gascón - Sor Micaela Hernán Martínez 

Sor María Luisa Bermúdez Ruiz

6 de Noviembre

Beatas Ciercoles Hernan Bermudez 06 11Estallada la persecución de 1936, fue expulsada y dispersada la Comunidad del Asilo de San Eugenio de Valencia. Sor Rosario, Sor Micaela y Sor María Luisa se fueron a Puzol (Valencia), a la casa de un familiar de una Hermana.

Allí estuvieron muy vigiladas y amenazadas por los miembros del Comité Comunista del pueblo. En la casa estaba también refugiado un sacerdote que celebraba la Eucaristía clandestinamente. El 17 de agosto de 1936 fueron apresadas y conducidas al Comité, juntamente con el sacerdote. Sor Rosario intentó defenderse y defender a sus Hermanas, pero no logró nada. Las tuvieron toda la noche limpiando las dependencias y a la mañana siguiente, al amanecer, las martirizaron moral y físicamente, debajo de un limonero cerca del cementerio de Benavites (Valencia), acribillando su cuerpo con tiros de metralla.

Beatas: Sor Joaquina Rey Aguirre - Sor Victoria Arregui Guinea

6 de Noviembre

Sor Rey Aguirre Sor Arregui Guinea 06 11

Al llegar la persecución de 1936, fue dispersada la Comunidad de Beneficencia de Valencia. Sor Joaquina se refugió con Sor Victoria en el pueblo cercano de Foyos, en la casa familiar de una Hermana. Allí fueron localizadas y apresadas.

Llevadas ella y Sor Victoria  a la sede del Comité comunista, fueron sentenciadas a muerte por su condición religiosa, juntamente con dos sacerdotes que habían celebrado la Eucaristía clandestinamente en su refugio, D. José Ruiz y D. Antonio Bueno.

Sor Joaquina se defendió con argumentos sólidos antes de aceptar la condena a muerte sin cargos ni juicio previo. Y antes de ser fusilada en la tapia del cementerio de Gilet, arrebató con viveza el arma al verdugo que intentó violarla antes de disparar.

Entonces uno de los sacerdotes compañero de martirio, D. José Ruiz, le dijo que no perdiera la ocasión de entrar triunfante en el Cielo. Reflexionó, entregó el arma y pidió perdón públicamente por su cobardía. Seguidamente pidió la absolución a D. José, ofreció el perdón a sus perseguidores y aceptó los tiros de muerte mientras gritaba junto a Sor Victoria: "Viva Cristo Rey". Era el 29 de octubre de 1936, al amanecer.

Beata Sor Martina Vázquez Gordo - 6 de Noviembre

Sor Martina Vazquez Gordo 06 11

Al estallar la Guerra, la Comunidad de Segorbe fue despedida del Hospital. Ella y las Hermanas se refugiaron en la casa de una antigua alumna, donde vivían como presas.

Amenazadas de muerte varias veces y viendo que el martirio era una realidad cercana, ella aconsejó la preparación inmediata.

Se confesaron por escrito con un sacerdote que vivía enfrente de ellas clandestinamente y les dio la absolución a través del cristal de su ventana. Esto sucedió la víspera de su martirio el 4 de octubre de 1936. Ese día, al saber que era apresada para morir, se puso el santo hábito y seguidamente fue conducida en un camión al lugar del martirio, en la carretera de Algar de Palancia. Ella misma pidió no proseguir más lejos para efectuarlo.

Previamente se arrodilló, encomendó su alma a Dios, rezó por sus perseguidores y les ofreció públicamente su perdón. Después pidió morir de frente, con los brazos en cruz y el crucifijo entre los dedos de su mano derecha. Antes de recibir los disparos confesó su fe así: "Creo en las palabras de Cristo: "Quien me confesare delante de los hombres, también yo le reconoceré delante de mi Padre"". Los milicianos que dispararon habían sido socorridos por ella en el Comedor de Caridad que había fundado.

PICADERO DE PATERNA:

Beatas: Sor Isidora Izquierdo García - Sor Josefa Laborra Goyeneche - Sor Estefanía Irisarri Irigaray -

Sor María Pilar Nalda Franco - Sor María Carmen Rodríguez Barazal

6 de Noviembre

PICADERO DE PATERNAEl 21 de julio de 1936 irrumpieron los rojos en la residencia de las Hijas de la Caridad, les hicieron salir de casa y se hospedaron en casa de una tal Juanita, antigua alumna del asilo. A principios de agosto el comité les pasó aviso de que tenían que marcharse del pueblo. El 11 de agosto se marcharon todas a Valencia, sin rumbo de hospedaje fijo, pasando la primera noche en un garaje.

Hallaron por fin acogida en una pensión. Con ellas iba una muchacha llamada Dolores Broseta, que las servía y favorecía con todo el afán. Dolores iba a Bétera y volvía a Valencia, trayendo y llevando lo que necesitaban las Hermanas. En uno de esos viajes un individuo (alcalde que fue de Bétera cuando vino la República y que tuvo dos hijas educándose en el asilo) que, por excepción, odiaba a las Hermanas, siguió a la muchacha todo el día, y cuando ésta tomó el tren para Valencia, avisó por teléfono a uno de sus compinches, el cual en un taxi la vigilaba de lejos, hasta que volvió a la casa donde estaban las cinco Hermanas. Media hora después llamaban a la puerta y les conminaban la orden de dejarlo todo (estaban cenando) y subir en un coche que habían preparado. Eran las nueve y media de la noche del día 8 de diciembre. Nunca más se supo de ellas.

* ARCHIDIÓCESIS DE VALENCIA - LLOSA DE LLANES

Beata Sor Josefa Martínez Pérez

6 de Noviembre

Beata Sor Josefa Martinez Perez

 

Su alma generosa tuvo ocasión de demostrarse tal con motivo de la detención de su cuñado. Se presentó Sor Josefa a los milicianos republicanos diciendo: “Sacadlo a él y matadme a mí, que él tiene tres chiquillos”. Su cuñado fue asesinado, pues la hora de Sor Josefa no había llegado todavía. Fue el 14 de octubre de 1936, a las seis de la tarde, cuando los milicianos se llevaron a Sor Josefa y a su hermana, ya viuda, y quedaron encerradas en la cárcel del pueblo. A las once de la noche abrieron el calabozo y dieron libertad a su hermana. Abrieron de nuevo el calabozo y en un camión iban hacinadas Sor Josefa y tres de sus compañeras de prisión más un hombre. El camión se paró en el puente de los perros, donde tuvo lugar el martirio de Sor Josefa y dos mujeres más.

DEL CAMINO: Beatas Sor Juana Pérez Abascal - Sor Ramona Cao Fernández

6 de Noviembre

 

 

DEL CAMINO

 

Expulsadas del sanatorio de El Neveral, fueron detenidas y calumniadas de robo en Jaén.

Al ser juzgadas no se pudo probar la acusación y fueron puestas en libertad, pero no encontraron lugar de refugio en aquella ciudad y se vieron obligadas a trasladarse a Madrid en un tren lleno de presos políticos. A pesar de sentir miedo, antes de renegar de su fe, subieron al tren en Alcázar de San Juan, en medio de insultos y un tumulto feroz. Iban vestidas de enfermeras de la Cruz Roja pero conservaron su rosario de Hijas de la Caridad debajo del uniforme de enfermeras.

 Este hecho las identificó como Hijas de la Caridad y fue la razón de su martirio en la matanza del llamado primer tren de la muerte. Al ser sacadas del tren fueron arrastradas por el suelo, insultadas y finalmente fusiladas por su condición religiosa en el Pozo del Tío Raimundo, el 12 de agosto de 1936.

LA CHECA: Beata Sor Gaudencia Benavides Herrero

6 de Noviembre

 

 

Sor Gaudencia Benavides Herrero

 

Destinada en Madrid, en el Asilo del Niño Jesús de Alburquerque. Detenida y llevada de cárcel en cárcel sin imputársele más cargo que el ser Religiosa, enfermó gravemente por los malos tratos y llena de úlceras, fue dada de alta precipitadamente para evitar que se muriera en la cárcel.

Desde la cárcel de Ventas fue conducida al Hospital de San Luis de los Franceses donde falleció perdonando a sus enemigos. Tenía 58 años cumplidos. Era el día 11 de febrero de 1937.

LAS VISTILLAS

Beatas: Sor Josefa Gironés Arteta - Sor Lorenza Días Bolaños

LAS VISTILLAS

 

Un grupo de milicianos fue a buscarlas a la pensión en la que se encontraban.

Sus nombres estaban en la lista negra de los denunciados. Fueron apresadas y detenidas por celadores de los hospitales donde habían prestado su servicio caritativo, seguidamente llevadas a una checa o lugar de suplicio, atormentadas vilmente por confesar su fe y ser fieles a su vocación, y finalmente martirizadas en el parque de las Vistillas de Madrid el 17 de noviembre de 1936. Allí fueron encontrados sus cadáveres.

CARRETERA DE TOLEDO:

Beatas: Sor Modesta Moro Briz  -  Sor Pilar Isabel Sánchez Suárez

6 de Noviembre

CARRETERA DE TOLEDO

 

Al ser expulsadas de la Casa de Santa Cristina, se refugiaron en la Casa Provincial de Martínez Campos a cuya Provincia pertenecían. Esta casa se encontraba convertida en Hospital, pero al ir aumentando el número de refugiados, la Hermana Visitadora en funciones se vio forzada a enviar alguna Hermana a distintas pensiones. Sor Modesta y Sor Pilar Isabel, que eran jóvenes, se ofrecieron a salir las primeras, sacrificando su propia seguridad. Informadas de que en la Casa Provincial se celebraba a diario la Eucaristía y deseando participar de ella, intentaron volver a la Casa Provincial para celebrar la fiesta de Todos los Santos. Al salir de la pensión de la Calle del Prado, 12, hacia la Casa Provincial, fueron sorprendidas por los milicianos del Ateneo Libertario de Vallecas e identificadas como Hijas de la Caridad al ser preguntadas por su condición. Este fue el motivo de su fusilamiento en el entonces kilómetro 6 de la carretera de Toledo. Era el 31 de octubre de 1936 por la noche.

CASA DE LEGANÉS: Beatas:

Sor Melchora Adoración Cortés Bueno - Sor María Severina Díaz-Pardo Gauna - Sor Dolores Barroso Villaseñor - Sor Estefanía Saldaña Mayoral - Sor María Asunción Mayoral Peña 

6 de Noviembre

 

CASA DE LEGANES Beatas

 

Estas cinco Hijas de la Caridad al ser expulsadas de Leganés, se refugiaron en la Pensión de Doña Petra Saldaña, hermana de Sor Estefanía. Allí fueron delatadas a los milicianos de la F.A.I. por dos antiguas alumnas. Por tres veces confesaron que eran Hijas de la Caridad durante los registros y por este motivo fueron fusiladas junto a la Puerta de Hierro de Madrid, la noche del 12 de agosto de 1936 en presencia de la misma Doña Petra Saldaña y su yerno D. Santiago Rico.

Previamente les había ofrecido hacerse maestras o enfermeras del Socorro rojo, renunciando a su condición de Hijas de la Caridad, oferta que ellas rehusaron prefiriendo sellar su vocación con su propia sangre.

ARCHIDIÓCESIS DE MADRID - CASA DE VALLECAS:

Beatas: Sor Dolores Úrsula Caro Martín - Sor Concepción Pérez Giral - Sor Andrea Calle González

 

ARCHIDIOCESIS DE MADRID CASA DE VALLECASLas obligaron a dejar las obras caritativas de la Casa de Misericordia de Albacete y salir hacia Madrid, después de haberlas exigido vestir de seglares para hacer desaparecer todo signo religioso. Se vistieron de seglares, sí, pero se les notaba lo que eran. El cambio consistió en sustituir el hábito por una sencilla bata de percal, la toca por un pañuelo o la desarreglada melena. Sor Dolores, Sor Andrea y Sor Concepción decidieron no despojarse de su querido rosario, habían encontrado en él y en la Eucaristía celebrada clandestinamente en el sótano refugio la fuerza para ser testigos en medio de la persecución.

Sor Dolores y Sor Concepción lo llevaban en la cintura, debajo del vestido de seglar y Sor Andrea, la más joven, puesto como collar. Por este detalle fueron reconocidas como “monjas” al bajarse del tranvía cuando llegaron al pueblo de Vallecas para dejar a Sor Concepción en casa de un tío suyo que no quiso recibirlas. Primero las apedrearon, después las condujeron al Ateneo Libertario del pueblo donde fueron acosadas, insultadas y detenidas. Durante varias horas sufrieron provocaciones inmorales por parte de los miembros del tribunal integrado por cinco milicianos republicanos. Seguidamente separaron a las dos más jóvenes de Sor Mª Concepción y las llevaron a una celda de la checa ubicada en el Colegio de las Religiosas Terciarias de la Divina Pastora. Allí, unos milicianos atrevidos y desvergonzados sometieron a Sor Dolores y Sor Andrea al terrible martirio de la violación.

Seguidamente las llevaron a Los Toriles, como si fueran toros de miura. Allí las torearon y arrastraron mofándose de ellas un grupo numeroso de niños, jóvenes y milicianos adultos. Por último acabaron con su vida con un tiro que atravesó el cráneo, a Sor Dolores en el parietal izquierdo y a Sor Andrea en el derecho. A Sor Mª Concepción en lugar de torearla materialmente lo hicieron moralmente con provocaciones obscenas. Al final sufrió el tiro final en el cráneo, junto a la vía del tren en el término llamado del Pozo del Tío Raimundo, no sin antes proferir un grito fuerte como Cristo en la cruz. Como Él puso su vida en las manos del Padre y gritó: “Viva Cristo Rey”. Era el 3 de septiembre de 1936. Sus cuerpos fueron enterrados en el cementerio de Vallecas, pudieron ser reconocidos y rescatados en 1941.

HIJAS DE LA CARIDAD, MÁRTIRES DEL SIGLO XX

Testigos firmes y valientes de la Fe

España 6 de Noviembre

HDLC Martires del Siglo XXLas veintisiete Hijas de la Caridad mártires y la Hija de María que las acompañó al martirio son reflejo nítido de la Luz de Cristo resucitado, a quien siguieron con los demás testigos de la Fe, hasta 522, entre ellos el P. Fortunato Velasco Tobar y trece compañeros, que serán beatificados en Tarragona el 13 de octubre de 2013.

Los mártires son luminarias de fe porque dieron la vida por identificarse con la Luz verdadera que nos ha dicho de sí mismo: Yo soy la Luz del mundo, quien me sigue no anda en tinieblas sino que tendrá la Luz de la vida. (Jn. 8, 12).

Siguiendo al autor sagrado del Apocalipsis (Ap 7, 13-14) que habla del martirio de los primeros cristianos, daremos respuesta a cuatro cuestiones importantes: ¿Quiénes son? ¿De dónde han venido? ¿Cómo y por qué murieron? ¿Qué retos nos plantean?

  1. ¿DE DÓNDE HAN VENIDO ESTAS TESTIGOS DE LA FE? 
  1. Vienen de lugares geográficos concretos: Tres proceden de Galicia, tres son vascas, otras tres son navarras, dos son aragonesas, siete proceden de Castilla-León; tres son nacidas en Madrid, una es originaria de la Mancha, otra procede de Plasencia (Cáceres), dos proceden de Valencia, otras dos de Andalucía y una de Canarias.
  2. Vienen de un momento histórico conflictivo en España: situación de crisis general, paro, pobreza, condiciones de trabajo deshumanizadas en el mundo industrial y rural, analfabetismo e ignorancia cultural y religiosa, manifestaciones callejeras, huelgas,…
  3. Vienen de una Iglesia acusada de estar ajena al pueblo: Se culpabiliza a la Iglesia de los males sociales originados por el Crack mundial de 1929 y los problemas derivados de ella, se la persigue con saña y se someten a depuración religiosa las instituciones dedicadas  a Educación, Beneficencia, Sanidad  y servicios sociales. Desde el comunismo ateo se pretende desterrar el nombre de Dios de la sociedad.
  4. Vienen del servicio a los pobres realizado como misión: Cinco eran Hermanas Sirvientes: Sor Asunción Mayoral en el Asilo de ciegos de Madrid; Sor Mª Dolores Úrsula Caro en la Casa Misericordia de Albacete; Sor Martina Vázquez Gordo en el Hospital y Escuelas de Segorbe (Castellón); Sor Josefa Laborra y Sor Carmen Rodríguez Barazal en el colegio-Asilo de Bétera (Valencia). Todas alentaron en la fe a la comunidad en los momentos de persecución y se preocuparon de buscar un sacerdote para celebrar clandestinamente la Eucaristía. Dieciséis fueron educadoras, siete enfermeras y cinco se dedicaron a la acción social.
  1. ¿CÓMO Y POR QUÉ MURIERON ESTAS TESTIGOS DE LA FE?

 Murieron confesando su identidad y dando testimonio de su Fe:

Vivieron y murieron confesando a Jesucristo con valor, perdonando a los perseguidores y poniendo su vida en manos de Dios Padre. Dieron testimonio de Cristo, de su vida, de sus acciones y del valor del seguimiento de sus enseñanzas. Prefirieron morir antes que renunciar a su fe y su vocación consagrada a la Caridad. Sor Martina Vázquez Gordo al ser apresada intercedió por sus Hermanas con las mismas palabras de Jesús en el Huerto de Getsemaní: “Si me buscáis a mí, dejad en libertad a éstas, pueden ayudaros en los hospitales”… Y su palabra fue escuchada.

Murieron por ser seguidoras de Jesucristo. El único delito sobre el que son interrogadas y ellas confiesan sencillamente es  “ser Hijas de la Caridad”… Mueren por ser Hijas de la Caridad, solo por eso. Los perseguidores querían borrar el nombre de Dios de la Beneficencia, la Educación y la Sanidad. Ellas con su martirio lo hicieron imborrable para siempre.

  1. ¿QUÉ RETOS NOS PLANTEAN ESTAS MÁRTIRES?

Enumeramos algunos.

Los mártires de la fe del siglo XX en España, y en particular nuestras Hermanas, vivieron su fe en medio de un fuerte laicismo, propagación del comunismo ateo y hostilidad ambiental. Al verse expulsadas de su comunidades y lugares de servicio y misión, amenazadas y perseguidas, buscaron salvar su vida y pusieron los medios a su alcance. Pero la astucia del mal fue más sagaz que su buena voluntad. Y los perseguidores dieron con ellas. Actualmente hay circunstancias bastante similares a las que ellas vivieron. Su vida nos reta e invita a construir la historia del futuro:

Ante las propuestas de superficialidad y comodidad de la cultura ambiental, ellas nos invitan a cultivar la Fe, a ser testigos firmes, a confesarla con valentía y a vivir el Evangelio en radicalidad, uniendo de forma inseparable fe y caridad.

Frente al egoísmo y mercantilismo de la sociedad, nos retan a vivir la vocación en gratuidad evangélica, a entregar lo que somos y tenemos con amor y libertad, para manifestar que el amor de Jesucristo a los necesitados que nos rodean.

Ante el eclipse de Dios y la carencia de sentido de la vida para muchas personas, podemos impulsar el compromiso evangelizador en nuestro entorno  cuidando que los alejados, empobrecidos y todas las personas que sufren sean el centro de nuestra actividad pastoral.

Frente a la carencia de humanidad que está generando la globalización, el individualismo y la crisis económica y axiológica, podemos estar más atentas a los necesitados, sembrar comprensión y ofrecer ayuda a las víctimas como testigos de caridad.

Frente a la crispación y violencia del ambiente podemos ser como ellas testigos de misericordia, bondad, perdón y reconciliación, haciendo realidad las Bienaventuranzas como camino de seguimiento a Jesucristo.

Ante la angustia y el miedo a una muerte violenta cercana, ellas confiaron en Dios, rezaron, acrecentaron su unión fraterna y celebraron la Eucaristía para tomar fuerzas, perdonar y afrontar con fe y serenidad la muerte. Es un programa de vida cristiana que está en nuestras manos siempre, y sobre todo, ante cualquier situación difícil.

Las Hermanas mártires no improvisaron la fortaleza y serenidad de la hora final. Fue un don del Espíritu Santo que pidieron y acogieron; estaban habituadas a ello porque como Hijas de la Caridad habían sido peregrinas de la fe, profetas de esperanza y testigos de caridad. Así vivieron y así murieron dejando huellas para la historia de la Iglesia y la construcción de un mundo más humano y fraterno. Este es su mejor legado y su mejor lección.

Sor Mª Ángeles Infante, H. C. http://filles-de-la-charite.org/es/focus-on-2/focus-on-archives18-06/2013-10-1/

Beato Contardo Ferrini - 17 de Octubre

 

Beato Contardo Ferrini 17 10Contardo Ferrini nació en Milán. Niño prodigio, de una familia cristianísima el 4 de abril de 1859, un año exactamente después del casamiento de sus padres Rinaldo Ferrini y Luigia Buccellati.

Pero la educación allí recibida pudo muy bien malograrse. Al menos ocasiones no faltaron. Contardo resultó desde el primer momento un superdotado, alumno de memoria prodigiosa, hábil versificador, inteligencia agudísima para captar las cosas más abstractas. Cuando aún estaba haciendo la enseñanza media se presentó un buen día a monseñor Ceriani, prefecto de la célebre biblioteca Ambrosiana, para pedirle lecciones de hebreo. Aprendido el hebreo, comenzó con el siríaco. Y después continuó con el sánscrito y el copto. Esta preparación llevaba cuando a los diecisiete años acudía a la Universidad de Pavía, en 1876, para emprender la carrera de Derecho.

A los 17 años se graduó de la escuela secundaria, se graduó en derecho a los 21 años y, después de un período de especialización en Berlín, a los 24 años ya enseña Derecho Romano en la Universidad de Pavía. Luego enseñó en Messina y Módena y en 1894 regresó a Pavía, donde permaneció hasta su muerte. Erudito, jurista e estimado investigador, también cultiva una fuerte espiritualidad, que le permitirá destacarse en un ambiente fuertemente anticlerical. Una actitud que se convertirá en su principal forma de evangelización: con este "apostolado silencioso" y su estilo de vida, de hecho, podrá hablar de Dios incluso a los que están lejos, a los indiferentes, a los ateos. Comprometido y miembro de la Conferencia de San Vicente y otras actividades caritativas, durante cuatro años también es concejal municipal de Milán, donde lucha para preservar el La educación religiosa en las escuelas primarias. También es uno de los primeros en apoyar el proyecto de una universidad católica en Italia. Lucha contra el tifus bebiendo en una fuente contaminada y muere a los 43 años, el 17 de octubre de 1902, durante unas vacaciones en Suna, en el Lago Maggiore. Pío XII lo proclama beato en 1947. (Avvenire)

Nos lo ha descrito el papa Pío XI: «Era de estatura media, llena de solidez, de armonía, de elegancia de líneas; el paso rápido, pero firme; paso de un caminante que tiene costumbre y sabe adónde va; la pluma, siempre presta y llena de sabiduría; la palabra, cuidada y persuasiva; en su rostro, un aire de simpatía siempre igual, y que jamás le abandonó hasta la misma víspera de su muerte; pero ante todo, sobre ese rostro brillaba un resplandor de pureza y de amable juventud. Su mirada tenía toda la dulzura de la bondad, excelente corazón; sus ojos, su amplia frente, llevaban consigo el reflejo de una inteligencia verdaderamente soberana». Los retratos que de él conservamos añaden a esta descripción hecha por el Papa una barba densa, un bigote bien poblado y un pelo corto y fuerte.

Como Federico Ozanam, iba a morir muy joven. Si Federico muere a los cuarenta años, Ferrini muere a los cuarenta y tres. Sin embargo, su corta vida resulta maravillosamente densa.

Contardo, de naturaleza tímida, de carácter retraído, va a pasar largos años de profesorado universitario viviendo con tal intensidad su catolicismo que llegamos a verle en los altares.

 Le esperaban duras pruebas. El ambiente del colegio Borromeo, en el que se iba a hospedar, era un ambiente difícil. Sus compañeros vivían continuamente entre conversaciones impuras, a las que él tenía horror. Contardo prefería quedarse solo, en su celda helada, antes que bajar a las salas de estudio a compartir la conversación con sus compañeros. El invierno es frío y húmedo en Pavía, y parece que lo fue de una manera especial en aquella ocasión. Pero la delicadísima virtud de Contardo, que en muchas ocasiones llegó hasta el escrúpulo, prefería pasar por todo antes que poner en peligro su pureza o su fe. En el verano de 1881, previo el consejo de su director espiritual, hizo voto de castidad. Muchísimas veces durante su vida se le ofrecerían partidos brillantes y espléndidas ocasiones de casarse. Pero él murió soltero y fiel al voto hecho entonces.
Mantiene buenas relaciones con los protestantes, sin embargo, el juicio de Contardo sobre el protestantismo es severísimo: «Ciertamente hay virtud entre los protestantes, hay sinceros admiradores del Hombre-Dios, hay flores que se embellecen con el rocío celestial y que Dios no rechazará; pero cuanto de bueno hay queda imperfecto, privado de aquella eficacia que tendría del Dios vivo a la sombra de los altares católicos. El protestantismo nos da personas honradas, que en nuestra religión inmaculada serían santos». 

.Hizo de su consagración al estudio y a la enseñanza un verdadero sacerdocio. Al principio sus clases eran pesadas, llenas de referencias y citas. Con el tiempo fueron aclarándose y simplificándose, hasta llegar a ser verdaderamente modelos de pedagogía. Los alumnos sabían que podían contar con él a todas las horas, seguros de encontrar siempre un consejero leal y un profesor amigo de ayudarles. Independientemente del cumplimiento escrupuloso de sus deberes de catedrático, llevó toda su vida en lo más íntimo de su corazón un apasionado amor a la investigación científica. En veinte años publicó cerca de doscientos trabajos. Pero no se trataba de fáciles improvisaciones, ni de escritos ligeros de vulgarización.

Ocasiones hubo, sin embargo, en que debió salir de su aislamiento. Así, por ejemplo, en 1895, fue elegido concejal del Ayuntamiento de Milán. Y en verdad que sus contemporáneos hubieron de reconocer que su actuación resultaba ejemplar. Supo luchar como bueno en los difíciles problemas planteados en aquel tiempo contra el divorcio, por la salvación de la infancia abandonada. Pero en este mismo terreno de la política se mostró fiel hijo de la Iglesia. Eran tiempos verdaderamente difíciles, en que católicos de buenísima voluntad resbalaron a veces. Contardo se mantuvo siempre fiel a las directivas pontificias.

Es lástima que no podamos recoger rasgos encantadores de su vida que se han conservado. Su modestia excesiva, sin consentir nunca que alabaran en su presencia algunas de sus obras científicas; su vivo sentido de la liturgia y su amor apasionado por la santa misa; su encantadora sumisión a sus padres, a los que obedecía como un niño, siendo ya catedrático respetable; su figura de excepcional alpinista; su devoción a San Francisco de Asís, de quien era terciario; su espíritu de pobreza, verdaderamente extraordinario; su irradiación apostólica, dentro de la que muy bien puede englobarse otra figura, posterior, pero también muy importante del catolicismo italiano y que pronto esperamos ver en los altares.


Así hasta el 17 de octubre de 1902. Una fiebre tifoidea le llevó rápidamente al sepulcro en Suma (Novara). La fama de santidad le rodeó muy pronto. Su causa fue introducida en 1924, y en 1947 Pío XII realizaba uno de los deseos más queridos de su antecesor en el solio pontificio: su solemne beatificación.

Su tumba se encuentra hoy en la Universidad Católica del Sagrado Corazón, de Milán, que no llegó a conocer, pero que sí podemos decir que presintió y amó anticipadamente. En aquella recogidísima capilla, profesores y alumnos aprenden, frecuentándola, a vivir el auténtico ideal del universitario católico.

SAN VICENTE DE PAÚL – 27 de Septiembre

 

Vicente de Paul 27 09Resumir la vida de un Gran Hombre es sumamente difícil, no obstante nos atrevemos a hacerla, porque estamos seguras de que la infinidad de limitaciones existentes en estos escritos no menguan en nada su grandeza ante Dios y ante los hombres.

“Vicente de Paúl nace en Pouy, cerca de Dax, en el sudoeste de Francia el 24 de abril de 1581. Tierra de cereales, de pastos y de pantanos. Sus padres se llaman Juan de Paúl y Beltrana de Moras. Son campesinos pobres, aunque no de los más pobres, pues poseen casa y algunas fanegas de tierra. (51 áreas). Es el tercero de seis hermanos: cuatro varones y dos mujeres.

Su formación humana y religiosa fue de ser la de los “buenos campesinos”, a quienes él alababa mucho en su vida, sin dejar de reconocer sus defectos. Su identidad campesina lo marcó siempre y en todas partes.

Su padre quiso que Vicente estudiara. Primero porque era un muchacho despierto. Segundo: para que se promocionara, que diríamos hoy: en aquel entonces la carrera eclesiástica era casi el único camino de promoción social que se ofrecía al campesino y tercero: para que con el tiempo ayudara económicamente a la familia.

Vicente, como fácil solución comenzó a pensar en conseguir pronto un beneficio eclesiástico, para lo cual era necesario ordenarse de sacerdote, cuanto antes”[1], de esta manera:

  • “El 19 de septiembre de 1598 recibe el subdiaconado en Tarbes.
  • El 13 de septiembre de 1599 el Vicario General de Dax le otorga las Dimisoriales para su ordenación sacerdotal. Es ordenado sacerdote el 23 de septiembre de  1600”.

Dios no deja a Vicente en ninguna de las situaciones de su vida, y en ella va marcándose un encuentro definitivo con el Dios encarnado  en el ser humano.  Estaba seguro que Dios está en los ricos para compartir sus bienes y especialmente en el  Pobre para poder vivir el Evangelio de la Misericordia, de la Liberación y del Amor. Es así como se va haciendo camino.

  • “El 23 de agosto de 1617 organiza la primera “Cofradía de la Caridad”.
  • “El 17 de abril de 1625 funda la Congregación de la Misión (PP. Paúles)
  • “El 29 de noviembre junto con Luisa de Marillac funda la Compañía de las Hijas de la Caridad”.

Todo lo de Dios regresa a Dios, y es así como  “El 27 de septiembre de 1660 Vicente de Paúl,  muere en París, a las 04h45”.   Fue Beatificado por Benedicto XIII el 13 de Agosto de 1729 y canonizado por Clemente XII el 16 de mayo de 1737.

En 1885 el Papa León XIII  declara a Vicente de Paúl  Patrono de las obras de caridad”[2] Para este acontecimientos las Hijas de la Caridad ya llevaban 15 años de vivir en Ecuador, por lo que sensibles con tal acontecimientos el informativo gubernamental emite el artículo del  PATRONATO DE SAN VICENTE DE PAUL y no solo por las hermanas, sino por todos los ecuatorianos, para que conocieran al Padre de tan abnegadas hermanas que servían a los pobres en territorio ecuatoriano.

“PATRONATO DE SAN VICENTE DE PAÚL,  SOBRE TODAS LAS SOCIEDADES DE CARIDAD”.

En nuestra patria, donde las obras de caridad y beneficencia son tan numerosas, no pueden menos de leerse   con interés los documentos que a continuación insertamos, referentes al Patronato universal del apóstol de la caridad en los últimos tiempos, con que S.S. el Papa León XIII acaba de honrar a San Vicente de Paúl.

 

SAN VICENTE DE PAÚL

Decreto de la Sagrada Congregación de Ritos.

(Universal)

Dos años  que la Sociedad de las Conferencias de San Vicente de Paúl, con ocasión del quincuagésimo año de su instalación en París, junto con los Reverendísimos Prelados de aquella diócesis, obtuvo que la autoridad apostólica declarase y erigiese a San Vicente de Paúl, especial Patrono en el cielo, de todas las sociedades de caridad vigentes en Francia y Germania, dependientes de algún modo  del mismo Santo, para mayor estímulo de muchas obras de caridad y aumento del culto a tan grave padre y maestro.

Extendido este decreto el año pasado a Irlanda, se acaba de solicitar por muchos señores Cardenales de Roma y casi todos los Obispos    y muchos  Prelados de las Órdenes Regulares, con humildes y expresivas preces al Sumo Pontífice, sea ampliado a todas las sociedades y obras de la misma clase en todo el orbe cristiano.  Benignamente recibidos por Su Santidad, fueron remitidos a la Sagrada Congregación de Ritos para su dictamen.

La Sagrada Congregación, en sus sesiones ordinarias del 28 de marzo de este año en el Vaticano, siendo relator el Señor Cardenal Carlos Laurenzi, auditor, el R. P. D. a favor de la solicitud.

Dando cuenta de todo esto al Santísimo Padre, Su Santidad se dignó confirmar y aprobar en todo ese parecer, y en consecuencia, declaró y nombró a San Vicente de Paúl  peculiar Patrono ante Dios de todas las Sociedades de Caridad existentes en todo el orbe Católico y que emanan de él en cualquier manera, con todos los honores correspondientes a los Patronos celestiales y mandó expedir las letras apostólicas relativas.

 

LEÓN PAPA XIII  PARA PERPETUAR MEMORIA

Habiendo dado Nuestro Señor Jesucristo muchos preceptos al género humano, por cuyo medio pudiese marchar rectamente, jamás descuidó de dar y recomendar el de amar cada uno a su prójimo como a sí mismo. Siendo El mismo la caridad, enseñó que esta virtud es como el fundamento en que se apoya y consiste toda la ley, y una nota que distingue los verdaderos cristianos de los demás. No es, pues, extraño que esta esclarecida virtud, que parece nació más para los otros   que para sí, y que es fuente y fomento de las demás virtudes, reinará principalmente en aquellos que, siguiendo los pasos del Divino Maestro, procuraron conseguir el conjunto y perfección de todas las virtudes.

Entre estos admirablemente sobresalió al término del siglo XVI Vicente de Paúl, aquel grande e inmortal modelo de caridad cristiana que aventajó sobremanera en la estimación de esta virtud. No hubo género alguno de afecciones que no atendiese su admirable caridad, ningún trabajo para bien y comodidad de sus prójimos que no tomase espontáneamente. Ni se agotó tal fuente de salud después de su muerte, sino que corrió más abundante y copiosa por varios arroyuelos  en la Iglesia de Dios.

Este santísimo varón no solo se consagró a esta virtud por sí mismo, sino que llamó a muchos a su imitación; a los unos congregó en vida común y religiosa, y a los otros en piadosos sociedades   con sapientísimas leyes, dadas por él.  Cuán grandes sean los beneficios que diariamente recibe de ellos la sociedad, fácilmente se puede deducir de la propagación de estas congregaciones de ambos sexos por todo el mundo, aun antes de dos siglos de su fundación y de la admiración de que son objeto por doquiera.

Nadie ignora que los discípulos de Vicente están prontos para socorrer a todos los desgraciados, para asistir a los enfermos en los hospitales; por todas partes se les encuentra: en las cárceles, en las escuelas y hasta en los campos de batalla, ejerciendo una doble caridad, corporal y espiritual. Por esto que los Romanos Pontífices nuestros predecesores, siempre han estimado y acogido con una benevolencia especial a las congregaciones y asociaciones de San Vicente de Paúl, lo mismo que a las demás sociedades de caridad, que sin llevar su nombre le son, sin embargo, deudoras de su origen.                 

Nosotros, siguiendo su ejemplo, y deseando que todas estas sociedades se impregnasen cada vez más del espíritu de su fundador y padre, y habiendo sido solicitados por nuestros venerables hermanos los obispos de Francia, declaramos y hacemos  a San Vicente de Paúl patrono celeste de las mencionadas asociaciones existentes en Francia. Este decreto fue extendido el año pasado a la diócesis de Irlanda, para conformarnos a los piadosos deseos de sus prelados.

Últimamente, un gran número de cardenales de la santa Iglesia Romana y de obispos de casi todas las partes del mundo, lo mismo que de superiores generales de las congregaciones religiosas, Nos han pedido que extendiésemos este decreto a todos los países del orbe cristiano, donde hayan sociedades y obras de esta naturaleza. Nos, después de haber oído el parecer de los cardenales de la Santa Congregación de Ritos de la Iglesia Romana, hemos resuelto acoger favorablemente estas piadosas solicitudes.      Por esto, a fin de contribuir al bien de la Iglesia universal, al aumento de la gloria de Dios y a reanimar en todos los corazones el celo y la caridad hacia el prójimo, Nos, en mérito de nuestra autoridad apostólica, declaramos e instituimos, por estas letras, a San Vicente de Paúl, Patrón especial cerca de Dios, de todas las asociaciones de caridad que existen en el orbe católico, y que de cualquier modo provengan de él, y queremos que se le tributen todos los honores que son debidos a los patronos celestiales. Dado en Roma, cerca de San Pedro bajo el anillo del pescador, el 12 de mayo de 1885, año octavo de nuestro Pontificado.

 

[1] Vicente de Paúl, Biografía y Espiritualidad.- Vicente de Dios, CM., Colección Familia Vicenciana.

[2] Vicente de Paúl, defensor de los Pobres.- Revista imágenes de la fe, N°195

San Juan Gabriel Perboyre – 11 de Septiembre

San Juan Gabriel Perboyre 11 09El primero de una familia de ocho hermanos, Juan Gabriel nació el día de la Epifanía, 6 de enero de 1802, en la aldea de Puech, parroquia de Montgesty, diócesis de Cahors.  Dos de sus hermanos entraron en la Congregación de la Misión; una hermana fue Hija de la Caridad y otra, religiosa carmelita. 

Comienza el Seminario Interno en Montauban en diciembre de 1818. En septiembre de 1826 recibe la ordenación sacerdotal. Inmediatamente es destinado como profesor y moderador al Seminario Mayor de San Floro. Poco más tarde se le encomienda la dirección del Seminario Interno de la congregación en París. Pero él insiste una y otra vez en ser enviado a misiones, tras los pasos de San Francisco Regis Clet.   Por fin, en 1835 es destinado a China continental y el 29 de agosto desembarca en Macao. 

 Durante cinco años trabaja infatigablemente en la misión de China, en medio de dificultades y persecuciones, hasta que es llevado al martirio el 11 de septiembre de 1840, delatado por uno de sus fieles. Muere en Uchanfú. Se le concedió la gracia de "participar de manera singular en el misterio de la Cruz". Su arresto, su juicio y su condena reproducen la dolorosa pasión de Cristo. Murió en la cruz como El.  Su piedad profunda, alimentada de vida inocente y pendiente, el celo apostólico por la salvación de los hombres y el deseo sincero de asemejarse a Jesucristo le han valido el sobrenombre de “Otro Cristo”.  Decía el santo: “No podemos alcanzar la salvación más que conformándonos a Jesucristo. “Cuando hayamos muerto, no se nos preguntará si hemos sido sabios, si hemos desempeñado cargos distinguidos, si hemos producido una buena impresión en el mundo; se nos preguntará si nos preocupamos de comprender a Jesucristo e imitarle”.

Fue beatificado el 10 de noviembre de 1889 por el Papa León XIII y el 2 de junio de 1996 fue canonizado por el Papa Juan Pablo II. Su fiesta litúrgica se celebra el 11 de septiembre. Muchos miembros de nuestra Familia Vicenciana, rezan diariamente esta oración compuesta por el santo misionero:

¡Oh mi Salvador divino! Por tu omnipotencia, por tu misericordia infinita, haz que yo pueda cambiar y transformarme en Ti; que mis manos sean tus manos y mi lengua tu lengua; que mi cuerpo y mis sentidos no sirvan sino para tu gloria. Pero ante todo, transforma mi alma y todas sus potencias: que mi memoria, mi inteligencia, mi voluntad, sean como tu memoria, tu inteligencia, tu voluntad; que mis actos y mis sentimientos sean como los tuyos. Y así como el Padre dijo de Ti: ¡“Yo te he engendrado hoy”, lo pueda decir también de mí, y aún añadir: “eres mi hijo amado en quien me complazco”! Amén.

Beato Federico Ozanam - 09 de Septiembre

 

Beato Federico Ozanam09 09 Un hombre Solidario, Interpelado por la pobreza

Nació en Milán, el 23 de abril de 1813.

Después de las clases de secundaria en Lyón, durante las que superó una crisis religiosa, llegó a París con motivo de sus estudios universitarios. La defensa de la verdad y el compromiso social, constituyeron los dos polos de su breve pero generosa existencia.

  Estudiante de derecho y de letras en París, se preocupó por los problemas políticos y sociales de su tiempo. En plena revolución industrial, se pregunté sobre el papel de la Iglesia, de cara a los pobres que cada vez eran más.

Después de una epidemia de cólera en París, su Fe le empuja a reaccionar: con la ayuda de Sor  Rosalía Rendu, Hija de la Caridad, de Emmanuelle Bailly, periodista católico y de cinco amigos más, fundó en 1833, las Conferencias de San Vicente de Paúl, cuyos miembros aportan amistad, apoyo espiritual, ayuda moral o material a las familias y personas que están solas o atravesando dificultades.

Titular de la Cátedra de Derecho Comercial en Lyón, luego profesor de Literatura extranjera en la Sorbona, se dedicó al estudio de la Civilización del siglo V, de los Poetas franciscanos en la Italia del siglo XIII, de Dante y de la filosofía católica en el siglo XIII.

En 1848, participó en la fundación del periódico “Nueva Era”, en el que se comprometió a “hacer llegar el espíritu del cristianismo a las instituciones republicanas”. El mismo año se presentó a las elecciones para la Asamblea Nacional. Su programa, muy audaz, provino de una intuición profética que hizo presentir el abismo creciente entre fuertes y débiles, ricos y pobres. Decía: “Me gustaría encerrar el mundo entero en  una red de caridad”.

Su pensamiento impregnó ampliamente en la Doctrina Social de la Iglesia. Le encontramos en la encíclica “Rerum Novarum” del Papa León XIII (1891).

Su salud le alejó prematuramente de la enseñanza, a la que consideraba como un apostolado; por ello consagró sus últimas fuerzas a la investigación científica y a la Sociedad de San Vicente de Paúl, antes de apagarse a los 40 años en Marsella, el 8 de septiembre de 1853, con un abandono total a Dios.

La única regla a seguir para los actos humanos, la única ley que debe gobernarlos, es la del amor”

Beatificado en 1997, durante la Jornada Mundial de la Juventud –JMJ

Hijo, esposo, padre y amigo, de una delicadeza única, marcó profundamente a todos aquellos que le conocieron. Testigo de la Caridad en todos los aspectos de su vida personal, familiar, profesional y cívica, su proceso de beatificación se abrió el 15 de marzo de 1925. Se cerró el 25 de junio de 1996, con la firma del decreto pontificio, reconociendo el milagro obtenido por su intercesión.

El Papa Juan Pablo II, le proclamó Bienaventurado el 22 de agosto de 1997 en la Catedral de Nuestra Señora de París, durante la Jornada Mundial de la Juventud.

MISIONEROS MÁRTIRES DE LA REVOLUCIÓN FRANCESA:

Beato Juan Carlos Carón, C.M. - 2 de Septiembre

Beato Juan Carlos Caron 02 09

Era natural de Auchel-Pas-de-Calais (Francia), donde había nacido el 31 de diciembre de 1730. A sus 20 años ingresó en la Congregación de la Misión en la Casa madre de san Lázaro en Paris, el 9 de abril de 1750, donde emitió sus votos en 1752.

Durante 29 años se dedicó al ministerio de las misiones, pasando a ser párroco de Colegien, Diócesis de Arrás y allí se encontraba cuando comenzó la Revolución.

Como tantos otros, se negó a prestar el juramento civil, por lo cual fue expulsado de su parroquia, refugiándose en Paris, en el seminario de san Fermín, donde fue acogido fraternalmente por el Beato Luís José, su superior. Su muerte se une a la de los demás Mártires de la cruel matanza del 2 al 3 de septiembre de 1792.

          La Iglesia nos los recuerda juntos para indicarnos que su fidelidad en única y la misma, dando testimonio apasionado hasta la muerte. Los Mártires del septiembre francés, viene a decirnos y a repetirnos la historia del testimonio concentrado en una confesión sangrienta: no hay testimonio más verídico, que la historia martirial.

MISIONEROS MÁRTIRES DE LA REVOLUCIÓN FRANCESA:

Beato Nicolás Colin, C.M. - 2 de Septiembre

Beato Nicolas Colin 02 09

 

 

 Nació en Grennat, Haute-Marne (Francia), el 12 de diciembre de 1730. A los 17 años ingreso en la Congregación de la Misión en la Casa Madre de san Lázaro de Paris, donde profesó en 1749.

Durante 22 años ejerció su ministerio misionero, con fama de buen predicador. El cardenal de la Luziere, que le apreciaba mucho, le invitó a su diócesis de Langres, asignándole la parroquia de Geneuries y aceptó la invitación, con permiso de los superiores.

La Revolución le expulsó de su parroquia por negarse a prestar el juramento civil. Huyó a Paris y se refugia en el seminario de san Fermín, donde también a él le acogió fraternalmente su superior el Beato Luís José, y donde encontró la muerte de los Mártires en la cruel matanza del 3 de septiembre de 1992.

MISIONEROS MÁRTIRES DE LA REVOLUCIÓN FRANCESA:

Beato Pedro Renato Rogue - 2 de Septiembre

Pedro Renato Rogue 02 09La figura del Beato Pedro Renato Rogue, misionero paúl y mártir durante la Revolución francesa, es una figura atrayente y de gran actualidad. Se le llama el “Mártir de la Eucaristía y de la Caridad”. Con este sobrenombre se compendia su joven vida al servicio de Dios y de los hermanos.

Es en Vannes, una antigua ciudad de la Bretaña francesa, donde nació Pedro Renato, el 11 de junio de 1758, siendo sus padres Claudio Rogue y Francisca Loiseau, pertenecientes a la clase media de la ciudad. Como buenos cristianos bautizaron a su hijo al día siguiente de su nacimiento.

La prueba se abatió sobre la familia Rogue con la muerte del padre, cuando Pedro Renato no tenía más que tres años. Su madre, como la mujer fuerte de la Biblia, supo hacer frente a su desgracia y educar adecuadamente a su hijo, en el Colegio de san Ivo, dirigido por los PP. Jesuitas. Formó parte de la congregación mariana del Colegio y en ella profundizo en la devoción a la Virgen, que perduraría durante toda su vida. 

En aquel ambiente no fue extraño su despertar vocacional al sacerdocio, animado por su generosa madre. Estaba el Seminario diocesano de Vannes dirigido por los Hijos de san Vicente de Paúl, que lo recibieron en 1776, a sus 18 años. Quizá por no dejar sola a su madre pasó un tiempo como externo. Fue un discípulo aventajado en virtud y ciencia, necesarias para la vida sacerdotal. Terminados sus estudios, fue ordenado sacerdote el 21 de septiembre de 1782, celebrando al día siguiente su primera misa en la iglesia del Seminario diocesano.

Enseguida su Obispo le nombró capellán de la Casa de Ejercicios espirituales para mujeres, donde continuó su dedicación a la oración y al estudio, que hizo florecer en su alma el deseo de un compromiso mayor en el servicio a Dios y a las hermanos, volviendo sus ojos a los Hijos de san Vicente de Paúl, que habían sido sus formadores en la virtud y en la ciencia. Pero no le resultaba fácil tal determinación: debería separarse de su madre, siendo como era hijo único; su débil salud exigía cuidados continuos; su mismo apostolado en la diócesis que le llenaba plenamente. Pero la llamada de Dios le hizo superar todo, ingresando en el Seminario interno (noviciado) de los Hijos de san Vicente de Paúl, en la Casa Madre de san Lázaro de París, el 25 de octubre de 1786.

Dos años duraba el noviciado. Quienes le conocieron en aquella época afirmaron que poseía la figura de un predestinado: su bondad se reflejaba en todo su ser; su carácter dulce y afable atraía a cuantos le trataban.

Al terminar el primer año de noviciado, juzgaron los superiores (por su formación tanto espiritual como teológica), que podría ser ya destinado, y continuar su segundo año de noviciado en su destino. Ya era misionero de san Vicente de Paúl. Sus superiores, pensando quizá en su anciana madre y también en el apostolado anterior en Vannes, quizá pedido por el Obispo, que tan bien conocía a Pedro Renato, le destinaron al Seminario diocesano de Vannes, su ciudad natal, como profesor de teología. Allí completó su noviciado y pronunció sus votos en la Congregación de la Misión, el 26 de octubre de 1788.

El entonces Superior general de los Hijos de san Vicente de Paúl, P. Jacquier, dejó un hermoso retrato del misionero, como sacerdote de la Congregación de la Misión.

Exacto en la hora de levantarse, en la oración comunitaria y demás ejercicios de piedad de la Regla. Exacto en sus obligaciones. Todo su tiempo lo dedica al ejercicio de sus funciones sacerdotales o a prepararlas con la oración o el estudio. Amigo del silencio, separado del mundo, y, si en él está, es para ayudar a todos. Fiel imitador de san Vicente de Paúl en la sencillez, humildad, mansedumbre, mortificación y celo por la salvación de las almas. Por todas partes deja “el buen olor de Cristo”.

Esta era la vida de Pedro Renato Rogue. Por otra parte, Dios le había dotado de dones preciosos que conquistaban las almas, de una fisonomía serena, hermosa voz que le ayudaba en la predicación; incansable en el confesionario, al que dedicaba la mayoría del tiempo que le dejaban sus clases de teología.

El horizonte de Francia no se veía muy halagüeño. El pueblo pedía un mejor régimen social. La iglesia pedía se corrigiesen los abusos. Pero la revolución estaba servida: era el mes de mayo de 1789. El 13 de junio, la Casa Madre de los Hijos de san Vicente, san Lázaro, era asaltada y profanada por los revolucionarios.

 El 12 de julio de 1790 se votó la famosa Constitución civil del Clero, que no reconocía al Papa como cabeza de la Iglesia, y sí al Estado. El Papa Pío VI, en abril de 1791, previno a los fieles que dicha Constitución civil era cismática. La persecución se desató contra el clero fiel. El Rey fue encarcelado, los bienes de la Iglesia fueron confiscados, las Órdenes religiosas suprimidas. El 2 de septiembre de 1792 comienzan las horribles matanzas en París, donde tres obispos y 250 sacerdotes y religiosos fueron martirizados.

El clero de Vannes, con su Obispo a la cabeza, rehusaron adherirse, desde el primer momento, a la Constitución civil, negándose a prestar juramento. Algunos sacerdotes fueron sobornados, entre ellos el Superior del Seminario, que prometió emitir el juramento. Y surge la figura de Pedro Renato Rogue: comenzó a animar al Superior del Seminario para que se retractase de la promesa del juramento. Todos los sacerdotes que habían dado palabra para el juramento lo rechazaron, con una sola excepción.

Pedro Renato era mirado por el clero de Vannes como el defensor de la Iglesia. El Obispo, los sacerdotes y religiosos fueron expulsados. La casa de su anciana madre fue el refugio de Pedro Renato, pero al arreciar la persecución tuvo que disfrazarse y cambiar de domicilio, mientras seguía visitando enfermos y animando a los que flaqueaban. Su coraje y su ánimo juvenil le llevó incluso a entrar en las cárceles para animar a los presos y administrar los sacramentos. Tan querido y respetado era que, a pesar de ser reconocido, nadie se atrevió a denunciarle.

En la vigilia de la Navidad de 1795, a las 9 de la noche, fue llamado para atender a un moribundo. Llevando consigo el Viático, fue apresado poco antes de llegar a la casa del enfermo. Despidió apresuradamente a los que le acompañaban para que no fueran también detenidos, y se dejó prender por aquellos que le perseguían, entre los cuales estaba uno que había recibido de Pedro Renato abundantes ayudas de todo género: un nuevo Judas.

Fue llevado al tribunal, formado por algunos antiguos compañeros suyos, que se enfrentaron con los que le habían detenido, señal de gran aprecio y estima que sentían hacia Pedro Renato. Le dieron ocasión para que pudiera huir y esconderse, pero no aceptó, para no comprometerles. “Llevo conmigo la Sagrada Eucaristía”, les dijo y, retirándose a un rincón, él mismo se comulgó, ante el silencio respetuoso de todos.

Llevado a la cárcel el mismo 24 de diciembre, en ella permaneció hasta el 3 de marzo siguiente. Fue encerrado en una de las torres de la antigua prisión de la ciudad de Vannes, llena de humedad y frío, sin que de sus labios saliera una sola queja. En aquellas fechas, la persecución parecía amainar y tan ilusionado como estaba por el martirio, que creía cercano, llegó a exclamar: “Señor, no soy digno…” Pero la calma de la persecución fue solo temporal.

Llamado al tribunal, después del interrogatorio de rigor confesó y no negó su condición de sacerdote refractario a la Constitución civil, que había seguido ejercitando su ministerio sacerdotal: por ello fue condenado a la guillotina. La sentencia debía ser ejecutada antes de veinticuatro horas y en la plaza pública, sin que pudiera haber remisión alguna. Su madre estaba presente en el juicio, y se le permitió abrazarla por última vez. Terminado aquel inicuo proceso, fue devuelto a la cárcel, desde donde escribió la última carta a su anciana madre y a sus cohermanos de Comunidad, comunicándoles que iba a morir por la fe y que, en aquellos momentos, se sentía feliz y contento de dar su vida por Cristo.

Hubo varias tentativas para sacarle de la prisión, mientras él pasaba la noche en oración y ayudando a los que, como él, habían sido condenados a muerte.

Era jueves, el 3 de marzo de aquel año de 1796, a las tres de la tarde, cuando Pedro Renato, con las manos atadas a la espalda, fue sacado de la prisión y conducido a la guillotina, que había sido colocada cerca de su colegio, donde se había consagrado al Señor y que traía a su mente tantos y tantos recuerdos. La cuchilla de la guillotina segó su cabeza mientras pronunciaba las palabras de Cristo: “A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu”.

La multitud, sin miedo alguno, se lanzó al patíbulo para empapar lienzos con la sangre del mártir, que se guardaron como preciosas reliquias. Los soldados volvieron de la ejecución llenos de admiración y respeto hacia el heroico mártir, exclamando: “No era un hombre, era un ángel”. Tenía 38 años.

Al día siguiente, su cuerpo fue inhumado en el cementerio de la ciudad. Cinco personas se atrevieron a asistir al entierro y una de ellas escribió su nombre “Rogue”, sobre un trozo de pizarra, que colocó sobre su cuerpo, para poder algún día identificarlo. Su propia madre, pasada la época de la persecución, hizo colocar una cruz sobre la tumba de su querido hijo.

Vannes siempre consideró a aquel hijo preclaro como un santo y un mártir. Su tumba era muy frecuentada y se le atribuían favores de todo tipo. El Papa Pio XI, el 12 de junio de 1929, firmó el Decreto de la Causa de Beatificación, y el 10 de mayo de 1934, en la basílica de san Pedro del Vaticano, era declarado beato Pedro Renato Rogue, misionero de San Vicente de Paúl y mártir de la Eucaristía y de la Caridad.

La ciudad de Vannes le honró con grandes fiestas y colocó sus reliquias en una hermosa imagen yacente en su iglesia Catedral, donde se venera.

Autor: Fernando Espíago, CM.

MISIONEROS MÁRTIRES DE LA REVOLUCIÓN FRANCESA:

Juan Enrique Gruyer - 2 de Septiembre

 

 

Juan Enrique Gruyer 02 09Nació el 13 de junio de 1732 en Dole (Francia),de padres cristianos, que le educaron en el amor y temor de Dios siguiendo la llamada de Dios, se ordenó de sacerdote en St. Cloud y se estableció en su villa natal, viviendo con su familia y ayudando al clero parroquial. Deseando más perfección, cuando tenía 37 años, se determinó dejar su familia y su diócesis ingresando entre los Hijos de San Vicente de Paúl.

Al cabo de un año de seminario interno o noviciado, fue destinado a Argens, donde la Congregación tenía una comunidad dedicada al ministerio de las misiones populares. Allí emitió sus votos, el 24 de enero de 1773. Nombrado vicario de Ntra. Sra. de Versailles pasó en 1784 a la parroquia de san Luis, donde le sorprendió la Revolución. Nombrado un párroco constitucional que no consiguió que ninguno de los misioneros que regían aquella parroquia, prestasen el juramento civil, dando un hermoso ejemplo de fidelidad a la Iglesia romana y por ello fueron expulsados de la parroquia. El Beato Juan Enrique Gruyer, volvió a su país natal, permaneciendo allí escondido durante un año. Añorando su Congregación y con el deseo de vivir la vida de comunidad, volvió a Paris. El permiso para llegar a Paris estaba fechado en 18 de junio de 1792. Tal documento lo describe “alto de talla, cabello blanco, de frente mediana, ojos azules, nariz prolongada, barba pequeña y rostro redondeado”.

El seminario de san Fermin le abrió sus puertas y el superior, Beato Luís José Francois, le acogió fraternalmente. Su muerte el 3 de septiembre de 1792 se une a la del Beato Luís José, con el cual compartió sufrimientos y martirio.

MISIONEROS MÁRTIRES DE LA REVOLUCIÓN FRANCESA:

Beato Luis José Francois, C.M. - 2 de Septiembre

Beato Luis Jose Francois 02 09Había nacido el 3 de febrero de 1751 en Busigny (Francia), de familia profundamente cristiana. Educado: por los Padres Jesuitas, se sintió llamado a la vida religiosa. No tenía más de 15 años, cuando ingresó entre los Hijos de san Vicente de Paúl, en la casa madre de san Lázaro de Paris Tuvo que esperar a los 18 años para emitir sus votos. Fue tal su alegría, que dos de sus hermanos animados por él le siguieron ingresando en la misma Congregación y una de sus hermanas en las Hijas de la Caridad,

Ordenado sacerdote en 1773, fue dedicado a enseñar teología a la vez que fue nombrado director del seminario de Troyes.  En 1788 era nombrado Secretario general de su Congregación cargo que compartió con la predicación, ya que estaba dotado para ello.

En 1788 fue nombrado superior del colegio seminario de san Fermín de Paris-el colegio “des Bons Enfants-casa tan querida por toda la Congregación de la Misión, como cuna de la misma y misión por largos años de su Padre y Fundador, san Vicente de Paúl, Aunque los momentos eran difíciles, procuró que el seminario siguiera su curso.

Escribió contra la Constitución civil del clero (que era cismática, hereje y sacrílega), varios folletos, entre ellos el titulado Apología, que tuvo varias ediciones y que ayudaron a muchos sacerdotes a permanecer fieles a las enseñanzas de la Iglesia. Fue, según uno de sus biógrafos: “Uno de los más ardientes y mejores defensores de la Religión católica, apostólica y romana, contra el juramento civil y contra los escritos de los partidarios del juramento.

Cuando la persecución arreciaba, abrió las puertas del Seminario de san Fermín de Paris a más de 90 sacerdotes y religiosos, que por negarse a pronunciar el juramento civil, se vieron expulsados de sus parroquias y de sus comunidades. De ellos 77 fueron martirizados; el resto logró huir.

El Beato Luís José Francois, cuando fue invadida la casa por los asaltantes, detenido y arrojado por una ventana, rematado a golpes en el suelo y su cadáver, como los demás, cruelmente profanados: era el 3 de septiembre de 1792.

Beato Ghebra Miguel - 30 de Agosto

Beato Ghebra Miguel 30 08

Beato Ghebra Miguel, sacerdote y mártir monje ortodoxo etíope, nació en 1791 en Goggiam. Se hizo amigo y discípulo de San Justino de Jacobis, primer vicario apostólico de la Abissinia, Ghebra Miguel se convirtió al catolicismo. Ordenado presbítero, entró en la Congregación de la Misión. Selló con el martirio su búsqueda de la verdad, murió el 13 de julio de1855. Fue beatificado el 3 de octubre de 1926.

 

Dedica varios años de la juventud a la investigación de la verdad; es un apasionado del estudio y de la contemplación, medios que él elige para llegar al conocimiento del verdadero Dios. La Providencia puso a su lado el ejemplo, la ayuda y la abnegación de Justino de Jacobis, a quien profesará profunda veneración.

 

En 1841, se dirige a Roma, con una comisión para el Romano Pontífice. En 1844, profesa públicamente la fe, cargado de cadenas y en la cárcel. Los años que siguen los dedica a la oración, a la instrucción de los católicos y a doctas controversias, produciendo estupendos resultados.

 

Murió mientras iba caminando cargado de cadenas el 13 de julio de 1855. Su beatificación tuvo lugar el 3 de octubre de 1926.  Su fiesta se celebra el 30 de agosto. Se le llama el santo confesor de la fe.

San Justino de Jacobis – 30 de Julio

San Justino de Jacobis 30 07

Justino de Jacobis se dejó  guiar siempre por la Providencia en la evangelización a los demás. Estaba bien enraizado en el espíritu de la Congregación de la Misión. Brilló sobre todo por su gran humildad, amabilidad, celo y paciencia en un tiempo de sufrimientos e incomprensiones.

Justino Sebastián Pascual de Jacobis nació el 9 de octubre de 1800 en San Fele (Basilicata, actualmente provincia de Potenza, Italia). Era el séptimo de los 14 hijos de una familia enriquecida con nobles tradiciones y una vida profunda de fe religiosa. El 17 de octubre de 1818, ingresó en la Congregación de la Misión, en el noviciado de la provincia napolitana. El 18 de octubre de 1820 emitió los votos, y el 12 de junio de 1824 recibió la ordenación sacerdotal de manos del arzobispo de Brindisi, Mons. Domenico Maria Tedeschi.

Durante quince años ejerció con edificante piedad y prudente celo el ministerio sacerdotal en el sur de Italia, distinguiéndose sobre todo en la asistencia a los enfermos del cólera durante la epidemia de 1836. También dirige misiones al pobre pueblo, predica ejercicios espirituales y desarrolla otras actividades de caridad. Por un año ejerce el oficio de director del Seminario Interno, en Nápoles; luego es nombrado superior.

En 1838, tras muchas insistencias del cardenal Prefecto de la Sagrada Congregación de Propaganda Fide, aceptó marchar a la misión de Abisinia (Etiopía), confiada a la Congregación de la Misión. Su intensa vida apostólica está salpicada de complejas dificultades, entre ellas las delicadas relaciones con las autoridades del lugar y la Iglesia copto-ortodoxa, que evidenciaron los talentos y la capacidad organizativa del misionero.

La prefectura de Abisinia fue elevada a la categoría de vicariato apostólico y el “Abuna Yacob Mariam”, como cariñosamente le llamaban los fieles, es nombrado obispo titular de Nilopoli y Vicario apostólico de Abisinia el 6 de junio de 1847. Es consagrado obispo en 1849 y durante veinte años desarrolla un intenso trabajo misionero y ecuménico. Estaba a la total disposición de las gentes que evangelizaba y supo hacerse todo a todos, como el mismo San Pablo. Les decía: “El Espíritu Santo ha puesto en mi corazón un gran amor por los cristianos etíopes... Si Dios me concede uno, dos o más días de vida, los emplearé en vuestro bien, pues para vosotros me los reserva Dios. Vosotros sois los dueños de mi vida, pues para vosotros me la ha dado Dios”.

En 1854, al negarse a abandonar Gondar y Abisinia, después de diversos acontecimientos fue encarcelado. Liberado y después expulsado de nuevo, evitó la captura refugiándose en las montañas de Semien. Otras pruebas morales y físicas templaron el espíritu de Justino de Jacobis; la fama de sus virtudes y su heroico apostolado echaban raíces fecundas de una evangelización de la que todavía hoy se manifiestan las huellas de las líneas trazadas por él. Murió en el Valle de Aligadé el 31 de julio de 1860. El 28 de julio de 1935 fue publicado el decreto sobre la heroicidad de sus virtudes, y el 25 de junio de 1939 Pío XII lo proclamó beato. El Papa Pablo VI lo canonizó el 26 de octubre de 1975.

Su fiesta se celebra el 30 de julio. Él supo hacer suyas aquellas palabras de San Vicente: “Entreguémonos a Dios para ir por toda la tierra a llevar su santo Evangelio; y en cualquier sitio donde Él nos coloque, sepamos mantener nuestro puesto... que nos arredren las dificultades...La salvación de los pueblos y nuestra propia salvación son un beneficio tan grande que merece cualquier esfuerzo, a cualquier precio que sea; no importa que muramos antes, con tal que muramos con las armas en la mano” (XI, 290).

Beato Pier Giorgio Frassati - 4 de Julio

Beato Pier Giorgio Frassati 04 07Patrono de las Jornadas mundiales de la juventud

«El hombre de las ocho bienaventuranzas. Joven atractivo, deportista, patrono oficial de las Jornadas mundiales de la juventud» 

Pier Giorgio dio al mundo, y en particular a los jóvenes, una magistral lección que nunca se debería olvidar: «Vivir sin fe, sin un patrimonio que defender, sin mantener una lucha por la Verdad no es vivir, sino ir tirando… Incluso a través de cada desilusión tenemos que recordar que somos los únicos que poseemos la verdad». Previamente reconoció la gracia que había recibido al ser católico. Fue su mayor heredad, y no se la legó su acaudalada familia de Turín.

Nació el 6 de abril de 1901. Su madre Adelaide Ametis era pintora, y su padre, Alfredo Frassati, agnóstico declarado, fue senador y embajador en Alemania, además de fundador del prestigioso periódico La Stampa, cuya tendencia no era precisamente afín a la Iglesia. Y aunque su entorno no proporcionó al beato una formación en la fe anclada en la vivencia, siguió los dictados de su corazón. No miró para otro lado, ni alojó en cómodo vacío la íntima persuasión que le instaba a buscar lo máximo, sino que se dispuso a vivir el evangelio con todas sus consecuencias.

Su hermana y él se formaron en un centro estatal y en el colegio de los jesuitas. En éste último Pier Giorgio se vinculó a la Congregación Mariana y al Apostolado de la Oración. A los 17 años se integró en la Sociedad de San Vicente de Paúl, y a los 19 se comprometió con la Federación de Estudiantes Católicos y con la Acción Católica.

Se matriculó en la Politécnica de Turín en la carrera de ingeniería de minas. Se había convertido en un joven de finas facciones, con innegable atractivo, un consumado montañero que hacía gala de su gran sentido del humor, apasionado e idealista, inclinado a defender siempre a los débiles; ni siquiera sus estudios pusieron coto a las misericordiosas acciones que venía realizando anteriormente. La universidad era entonces caldo de cultivo para tendencias dispares; un entramado complejo en el que fácilmente germinaban conflictos ideológicos y políticos, dejando a la religión fuera de concurso.

En este ambiente, gravemente enrarecido y hostil a la fe, organizó acciones para despertar la dormida conciencia espiritual de sus compañeros. Y se le ocurrió invitarlos a una adoración nocturna. Los extremistas de fanáticos modales arrancaron los carteles en su presencia. La impresión ante ese signo de intolerancia le acompañaría hasta el fin. No se desanimó. No podía hacerlo porque se había abrazado a Cristo encarnando con su vida el evangelio. Estaba entregado a la causa de auxiliar a los enfermos, atender a los huérfanos y a los que regresaban malheridos en el cuerpo y en el alma de la sangrienta guerra mundial. Era catequista en un barrio marginal en el que, además de formar a los niños, defendía al religioso dominico que estaba al frente del centro donde se reunían de las notorias agresiones verbales y físicas que le infligían ciertos comunistas. Era frecuente verle por las calles acarreando los humildes enseres de los pobres que no tenían donde ir, costeando el transporte público a quien lo precisara, dando limosnas, etc. Lo que fuera preciso, siempre con el objeto de socorrer a quienes lo necesitaban, a costa de quedarse sin dinero en su bolsillo. Su pudiente familia no lo comprendía. Sus padres nunca supieron que pensando en ellos renunció a un amor secreto.

En 1921 organizó el primer congreso de Pax Romana en Rávena con la idea de involucrar a todos los universitarios del mundo en defensa de la paz. Cualquier situación la aprovechaba para hacer apostolado: la montaña, el teatro, la ópera, los museos. Había recibido una educación exquisita.

Primeramente, plantó cara al comunismo y luego al fascismo, sin comprender cómo personas conocidas, que se declaraban católicas, podían simpatizar con estas ideologías. Era un joven coherente, auténticamente comprometido con su ideal, y este sentimiento mal entendido por los exaltados, se tornó en un peligroso azote para su vida. No querían permitir que se saliera con la suya y agredieron bárbaramente su domicilio mientras almorzaba junto a su madre. Entonces el beato dio pruebas de su hombría, y valerosamente les arrebató el bastón, «arma» de los violentos, arremetiendo contra el grupo que escapó a toda prisa.

Para ejercitar su caridad se adentraba en barrios y viviendas faltas de higiene, corriendo un alto riesgo de contagio de muchas enfermedades; ese peligro era moneda de cambio habitual. Sus amigos, a quienes invitaba a seguirle, estaban amedrentados, pero él les recordaba que en esas personas se hallaba el rostro de Cristo. A finales de 1925 en una de estas acciones a domicilio, contrajo una poliomielitis. Tenía 24 años, ¿quién podía pensar en una muerte inminente? Su entorno siguió con su rutina habitual, sin prestarle atención. La abuela se hallaba en trance de muerte, y todas las inquietudes se polarizaron en ella. Cuando la familia se percató de su gravedad, ésta era irreversible. Ni siquiera el suero obtenido del instituto Pasteur de París sirvió para remediar lo inevitable.

A punto de morir, pensando en aquellos por los que dio su vida, encomendó a su hermana que llevase una caja de sus inyecciones a otra persona que las precisaba anotando su dirección en ella y se ocupó de costear un seguro médico. Murió en Turín el 4 de julio de 1925. Unos días antes había escrito: «En este mundo que se ha alejado de Dios falta la paz, pero falta también la caridad, o sea el amor verdadero y perfecto. Quizá si San Pablo fuese escuchado por todos nosotros, las miserias humanas serían un poco disminuidas”. Juan Pablo II lo beatificó el 20 de mayo de 1990. Lo denominó «el hombre de las ocho bienaventuranzas».

https://es.zenit.org/articles/beato-pier-giorgio-frassati-4-de-julio-4/

Hermanas mártires de la revolución francesa - Beatas Mártires de Arrás: María Magdalena Fontaine, María Francisca Lanel, Teresa Magdalena Fantou y Juana Gerard - 26 de junio

Beatas Martires de Arras 26 06

Estas cuatro Hijas de la Caridad, pertenecían a la comunidad de Arrás, conocidas como las mártires de Cambrai.

Murieron aguillotinadas víctimas de la Revolución francesa, el 26 de junio de 1794, por negarse a jurar la Constitución Civil del Clero, como tantos otros religiosos y laicos de su tiempo. La guillotina, en aquella época, se alzaba en Cambrai y el 25 de junio de 1794, se dio órdenes al director de la cárcel para que enviara rápidamente a las Hermanas a aquella ciudad. Llegaron el día 26, muy temprano y poco después se las condujo al cadalso. Antes de subir al mismo, Sor Magdalena Fontaine repitió lo que ya se había dicho varias veces: "seremos las últimas víctimas".

Esta profecía, que movió a risa al Comisario Lebon, se cumplió al pie de la letra: fueron en Cambrai, las últimas víctimas. La muerte las sorprendió es pleno servicio a los pobres. Eran:

  •  María Magdalena Fontaine: Nacida el 22 de abril de 1723 en Etnepagny, es Hija de la Caridad  desde el 9 de julio de 1748
  • María Francisca Lanel: Nacida el 24 de agosto de 1745 en Eu, es Hija de la Caridad desde el 10 de abril de 1764.
  • Teresa Magdalena Fantou: Nacida el 27 de julio de 1747 en Miniac-Morvan ingresa en el Seminario de París el 28 de noviembre de 1771.
  • Juana Gerard: Nacida en Cimiéres el 23 de octubre de 1752, entra en la Compañía el 17 de septiembre de 1776.

Cuando comenzó la Revolución Francesa, en la casa de Arras, Francia, las Hijas de la Caridad se consagraban allí a la educación de las niñas pobres, visitas a domicilio y al cuidado de los enfermos. Atendían la farmacia, haciéndose famosas por la eficiencia con que preparaban las medicinas. La comunidad se componía de siete Hermanas. Sor Magdalena Fontaine era la superiora.

En Arras se instaló la guillotina en la plaza mayor y en tres semanas fueron 150 las personas decapitadas por negarse a hacer el juramento. El 15 de febrero de 1794 un decreto de prisión fue firmado contra ellas. En el tiempo pasado en la cárcel las Hermanas aportaron un mensaje de resignación alegre, de frases animosas, de rasgos edificantes, transmitiendo la palabra de Dios. Infundiendo valor con su presencia serena y atenta a las necesidades de los demás. De Sor Magdalena Fontaine se decía: “habla siempre como enviada de Dios y goza del don de consolar y reanimar los corazones abatidos” Sor Magdalena había predicho que ellas serían las últimas ejecutadas.

El 25 de junio las Hermanas son sacadas de la cárcel por la noche para ser entregadas al día siguiente al tribunal quien las condenó a muerte por negarse a prestar el juramento. Al escuchar la sentencia las Hermanas contestaron “¡Demos gracias a Dios!”.

En algunas “memorias de la revolución”, al referirse a la muerte de las Hermanas se destaca la adhesión a su religión, su negativa a jurar, su continua oración hasta el patíbulo, sus sentimientos heroicos de fe y amor a Dios”. El 14 de mayo de 1907 fueron declaradas por la Iglesia Venerables y el 13 de junio de 1920 se celebraron con toda solemnidad las fiestas de la beatificación de sor Magdalena Fontaine y sus compañeras.

Beata Marta María Wiecka - 30 de Mayo

Beata Marta Maria Wiecka 30 05La vida de Sor Marta Wiecka fue corta. Sólo 30 años fueron suficientes para alcanzar las cumbres de la santidad. Fue una auténtica Hija de la Caridad. Su entrega total al Señor y a los pobres fue testimonio atrayente para quienes vivían junto a ella. Servía a los enfermos, miembros dolientes de Cristo con el estilo vicenciano de humildad, sencillez y caridad.

Nació el 12 de enero de 1874 en Nowy Wiec al noroeste de Polonia. Fue bautizada seis días después con los nombres de Marta Ana. Era la tercera de los 13 hijos de Marcelino y Paulina. Sus padres, dueños de un campo de cien hectáreas, vivían un ambiente de fe profunda. En la casa de Marta se rezaba el Rosario en familia todos los días, se leían las biografías de los santos u otros libros religiosos, y se compartía el contenido de la homilía dominical. 

El Estado polaco había desaparecido del mapa de Europa en el año 1795 después de las tres reparticiones sucesivas de su territorio entre Austria, Prusia y Rusia. Nowy Wiec se hallaba en la región prusiana cuyas autoridades, aplicando métodos impositivos y a veces brutales, sometían a la población a una germanización forzosa. La familia Wiecka, juntamente con otras muchas, constituyeron la base de la oposición ante la invasión germánica. 

A la edad de dos años Marta cayó tan gravemente enferma, que estuvo a las puertas de la muerte. La mejoría radical sucedió tras una insistente oración a la Virgen en su santuario de Piaseczno. La familia interpretó este hecho como milagro, e impulsó a Marta a mantener siempre una relación cercana y filial con la santísima Virgen. Toda su vida estuvo marcada por la devoción mariana. Ella misma afirmaba que recurría a la Virgen en todas sus necesidades y María jamás le había negado nada de lo que pedía. 

Desde su infancia, Marta ayudaba en casa cuanto podía. Los vecinos testimoniaron que era una chica piadosa, amable y humilde de corazón, de carácter recto; sobre todo, irradiaba serenidad y alegría. Su familia y sus vecinos conocían también su honda devoción a San Juan Nepomuceno. Siendo niña encontró una estatua de este santo y organizó su restauración, tras la cual fue colocada frente a su casa. Muchas veces se la podía ver rezando ante ella; y durante toda la vida conservó la devoción a este santo. 

El 3 de octubre de 1886, a los 12 años de edad, recibió la primera Comunión. A partir de esta fecha, su unión con Jesucristo Eucaristía se fortaleció y su vida de oración se centró totalmente en él. Cuando podía, se dirigía a la iglesia parroquial, a 12 kilómetros de Nowy Wiec, para participar en la Eucaristía. En su casa dedicaba frecuentemente su tiempo a la oración. Cuando su madre se enfermó, la reemplazó en algunos trabajos de la casa, sobre todo en el cuidado de los niños más pequeños. 

A los dieciséis años pidió el ingreso en la Compañía de las Hijas de la Caridad. La visitadora la hizo esperar dos años, hasta alcanzar la edad exigida. En el año 1892, a los 18 años lo solicitó de nuevo con su amiga Mónica Gdaniec, pero no fue admitida en Chelmno porque había exceso de postulantes. Entonces el número de admisiones estaba restringido por las autoridades prusianas. Ambas amigas, viajaron a Cracovia, que estaba entonces bajo el dominio austriaco, y allí, el 26 de abril de 1892, fueron admitidas en el postulantado. Después de cuatro meses, el 12 de agosto, entraron en el noviciado. Allí, durante ocho meses de formación inicial, asimiló el ideal de las Hijas de la Caridad que iba a desarrollar en los años posteriores. 

Después de la toma de hábito, el 21 de abril de 1893, sor Marta fue destinada al Hospital general de Lvov, que se hallaba en la parte austriaca, y pertenecía a la provincia de Cracovia. Muy pronto se ganó la estima de una hermana por su amor y servicio a los enfermos con gran entrega y abnegación. La estancia en Lvov duró año y medio. Luego fue trasladada al pequeño hospital de Podhajce, donde durante cinco años también dio testimonio de devoción y cariño en el cuidado de los pacientes. En este hospital emitió los primeros votos, el 15 de agosto de 1897, ratificando su entrega total a Dios para servirle en los más pobres.

En 1899 fue destinada al hospital de Bochnia, ciudad cercana a Cracovia. En ese tiempo sor Marta tuvo una visión de la cruz, desde la cual le habló el Señor animándola a soportar todas las contrariedades y le prometió llevarla pronto consigo. Este acontecimiento despertó en ella un celo todavía más intenso en su trabajo y una fuerte añoranza del cielo. La prueba anunciada no tardó en llegar. Un hombre desmoralizado, al salir del hospital, divulgó por la ciudad la falsa noticia de que Sor Marta había quedado embarazada por su relación amorosa con un paciente joven, pariente del párroco. A partir de entonces cayó sobre ella una ola de afrentas maliciosas de parte de los habitantes de la ciudad. Ella no dejó de cumplir sus deberes con la servicialidad y cariño de siempre. A pesar de sufrir persecución moral, soportaba esta calumnia en silencio abandonándose en manos de Dios. 

En el año 1902 fue destinada al hospital de Sniatyn (hoy en Ucrania). El párroco del lugar pronto se dio cuenta de la profundidad espiritual de sor Marta y de su don de discernimiento de las almas. Y empezó a enviarle personas que no necesitaban cuidados de enfermería sino consejo y dirección espiritual. Sor Marta no se limitaba sólo a esta tarea; socorría y servía con fervor a todos los necesitados. 

Amaba mucho su vocación e irradiaba alegría y satisfacción en su entrega a los pobres. Siempre tenía una sonrisa sincera en su rostro. Sabía establecer empatía con sus pacientes cuyos sufrimientos físicos y morales aliviaba. De forma discreta y callada les ayudaba en la preparación para la confesión, les instruía sobre la doctrina de la fe, les ayudaba a resolver los problemas en coherencia con su visión cristiana de la vida. Para el rezo del vía crucis en la capilla la acompañaban habitualmente cerca de cuarenta enfermos. 

Poseía un don singular para reconciliar las almas con Dios. En su departamento nadie moría sin confesarse e incluso, más de una vez, algunos pacientes judíos pidieron ser bautizados. Sor Marta trataba con la misma atención y caridad a todos los enfermos, fueran polacos, ucranios o judíos, greco-católicos, ortodoxos o católicos. La fuerza para servir con esta entrega radical le venía de la oración. 

Tanto su vida como su muerte estuvieron selladas por el amor auténtico a Dios y al prójimo, fuente y centro de su existencia. En 1904, consciente del peligro que esto conllevaba, se ofreció a sustituir a un empleado del hospital en la desinfección de una habitación donde había muerto una enferma de tifus. Sor Marta realizó este trabajo de buen grado. Y lo hizo para que no se contagiase el operario que debía hacerlo, cuyo trabajo constituía el sustento de su mujer e hijo.

Sor Marta sintió la fiebre enseguida, pero se empeñó en terminar todas sus actividades. Durante la última semana en el hospital se hizo todo lo posible para curarla. A estos esfuerzos les acompañaba una continua oración de pacientes y empleados del hospital y personas buenas de toda la ciudad. Los judíos encendían velas en la sinagoga por sus intenciones. Gran número de personas esperaba frente al hospital interesándose por su salud. Después de recibir el santo Viático, sor Marta realizó una oración intensa y profunda, considerada por los testigos como un verdadero éxtasis. Murió serenamente, en Sniatyn, el 30 de mayo de 1904. 

Los fieles del lugar cuidaron y veneraron la tumba de sor Marta. Durante más de cien años ha estado continuamente cubierta de flores, velas y una especie de tapetes bordados, muy tradicionales en esa región. Aun en los años del régimen soviético acudían a ella, y así lo siguen haciendo en la actualidad los peregrinos y habitantes del lugar.

Reproducido con autorización de Vatican.va

http://martawiecka.pl/?page_id=48

Santa Juana Antida Thouret – 23 de Mayo

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Temiendo la rechazasen debido a sus problemas de salud, así oraba: “Te ruego, Señor, que tengas piedad de mí. Mira mis penalidades estoy contenta de sufrir pero se trata de la vocación que me has dado te ruego, Dios mío, que no permitas a los Superiores que me rechacen y dame tu Gracia para vivir y morir en esta Vocación que Tú me has dado” Y a San Vicente le decía: “Gran Santo, eres Padre mío, deseo ser hija tuya”.

Juana Antida Thouret nace el 27 de noviembre de 1765, en la aldea francesa de Sanceyle-Long, diócesis de Besançon, Francia.

Desde niña se enfrenta a las dificultades debido a su madre enferma, que muere cuando Juana tiene 14 años y le obliga a hacerse totalmente responsable de su casa, motivo por el que no puede estudiar. A los quince años una empleada doméstica le descubre el camino de entregar su corazón y se compromete por voto secreto a vivir en virginidad al sentirse llamada a consagrarse por entero a Dios.

A los 22 años, dudando entre las Comunidad de Hermanas Hospitalarias y las Carmelitas, conoce a las Hijas de la Caridad y es admitida a hacer su postulantado en el Hospital de Landres, siendo admitida en la Compañía de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl al ingresar al Noviciado en París el día 1 de noviembre de 1787 en la que permanece hasta 1793, año en que se disuelve la comunidad a consecuencia de la tormentosa Revolución Francesa. Juana Antida guardará para siempre una gran simpatía y admiración por el espíritu y obras de las Hijas de la Caridad.

Vuelve entonces a su pueblo natal, donde desarrolla una fecunda labor de caridad con los pobres, supliendo la ausencia de sacerdote, en medio de muchos peligros.

Amainada la Revolución, funda la Congregación de las Hermanas de la Caridad bajo la protección de San Vicente, en 1799. Ello le trajo nuevas pruebas y persecuciones, de las cuales salió victoriosa gracias a la fe y el amor de Jesucristo, a quien constantemente decía: “En ti sólo, Señor, he puesto toda mi confianza y mi fe, pues el que espera en ti, no será confundido”.

 Muere en Nápoles el 24 de agosto de 1826. Su memoria nos hace pedir al Padre que infunda en nuestros corazones al ardor de su caridad, para que participemos siempre con nuestro humilde servicio en la extensión del fuego abrasador que Jesucristo vino a traer a la tierra. http://vincentians.com/es/juana-antida-thouret/

Santa Luisa de Marillac – 9 de Mayo

Luisa de Marillac 09 05La historia nos permite lanzar interrogantes sobre nuestra existencia y se dice: si Luisa de Marillac no hubiere estado  al lado de Vicente de Paúl igualmente ¿habrían existido Hijas de la Caridad?, ¿seríamos lo que somos? Para las Hijas de la Caridad,  Luisa es el motor, el corazón, el cerebro por el que se desarrolló el Plan Divino a favor nuestro y de los Pobres.

Pocos biógrafos;  rara vez se le concede el primer puesto en la fundación de la Compañía, de allí que el nombre oficial resalta el nombre de Vicente y desaparece completamente el de Luisa de Marillac. Es hora de dedicar a Luisa, el espacio que se merece en nuestras vidas.

“Luisa de Marillac nació el 12 de agosto de 159, hija de Luis de Marillac, y madre no identificada. No se conoce el lugar de su nacimiento; pero lo más probable es que su madre residiera en París y tuviera que sufrir, durante su embarazo, las privaciones del largo asedio de la ciudad.   A los 13 años, Luisa experimenta un nuevo sufrimiento. Su padre fallece el 25 de julio de 1604. Luis de Marillac amaba profundamente a su hija, aunque ese afecto lo manifestaba de una manera irregular.

 En su testamento escribe: “Que Luisa había sido su mayor consuelo en el mundo y que creía que Dios se la había dado para solaz de su espíritu en las aflicciones de la vida”.

Luisa recibe una educación que le aporta indudablemente alegrías y riquezas, pero que es también fuente de nuevos sufrimientos.,  pertenece a una de las familias francesas más conocidas, que, en los siglos XVI y  XVII, ocupaba puestos importantes en el  ejército y en la administración.

De su familia, oriunda de Auvernia, Luisa recibió la herencia de un agudo sentido del honor, de responsabilidad en el trabajo, cierta impetuosidad, una alma mística. También  se dice que los Marillac eran hermosos físicamente y altivos.

En Poysi, Luisa recibirá una educación esmerada: una formación religiosa profunda: aprenderá a conocer a Jesucristo, a amarle, a comunicarse con El en la  oración, a servirlo en los pobres.

 

LOS AÑOS  DE MATRIMONIO

Según la costumbre de la época, Miguel de Marillac, tutor de Luisa, busca un marido para su sobrina. En el siglo XVII no existe el matrimonio por amor: son los padres los que preparan y arreglan las alianzas de sus hijos.    La elección de la familia Marillac recae en uno de los secretarios de la Reina María de Médicis., el  Señor Don Antonio Le  Gras, de 32 años de edad, es un funcionario que goza del aprecio del intendente de Finanzas de la reina

Antonio y Luisa no se han escogido, Pero un amor verdadero va a nacer entre ellos;  Junto a su marido, Luisa descubre la alegría y el calor de un hogar familiar.    Este período feliz de la vida de la señorita Le Gras se vio iluminado el 18 de octubre   de 1613,  por el nacimiento del pequeño   Miguel.  Pero la alegría que este hecho causó a ambos  progenitores había de verse atenuada un tanto en el transcurso de los años. El desarrollo del niño ofreció dificultades, su inteligencia se despertó con  lentitud.” [1]  Antonio Le Gras  murió el 21 de diciembre de 1625. Luisa consagra su viudez por un voto y se pone bajo la dirección espiritual de Vicente de Paúl, quien la dedica a socorrer a los pobres, a inspeccionar las Cofradías de la Caridad y, finalmente, a cofundar el 29 de noviembre de 1633 la Compañía de las Hijas de la Caridad.

 

RASGOS DE SU PERSONALIDAD

  • Vivaz Activa, nerviosa,  escritura rápida, su pensamiento va más rápido que su mano hasta saltarse con frecuencia  algunas palabras.
  • Personalidad fuerte: No teme decir lo que tiene que decir. Da sus razones, motivadora. Intuitiva, previsiva, clara en sus pensamientos. Es extremadamente agradable, atractiva, de buenas relaciones humanas; percibe pronto lo que debe hacer. Le falta, sin embargo, un poco de equilibrio en el stress de su vida. Más tarde. No es una santa desde el comienzo. Siempre le queda alguna ansiedad: su hijo es una espina en su corazón maternal.
  • La formación de las Hermanas es lo primero: Elabora el reglamento, organiza espacios para la meditación del Evangelio; da a las Hermanas el tiempo necesario para que expresen sus inquietudes, sus angustias; se preocupa por sus familias, tiene un ojo preciso para discernir las vocaciones. Les enseña a leer, a cuidar a los enfermos Redacta el Catecismo. Les  enseña la forma de cómo vivir feliz en comunidad; la manera como tienen que respetarse mutuamente, la práctica del perdón mutuo, a mirar a Jesucristo, presente en los pobres; a orar personal y comunitariamente.
  • Mujer de su época Le encanta la lectura, es refinada, nerviosa. Se impresiona    fácilmente; muy piadosa y mortificada.
  • Tenacidad Es firme, constante en lograr sus propósitos. Lo que pretende lo consigue a cualquier precio. Logró que la Casa Madre estuviera frente a San Lázaro, a pesar de la oposición de San Vicente.
  • Cordialidad: Era atenta y delicada con todos, especialmente con los pobres, con las Hermanas y sus familiares; les escribía las cartas de aquellas que no sabían escribir.
  • Humildad: Gran deseo de conformarse, configurarse con Cristo en el Belén, en la Cruz, acepta la ayuda de los otros para conocerse a sí misma; sabe reconocer su orgullo, su obstinación e impaciencia. Toma resoluciones precisas para corregirse, para ayudarse a ser humilde. Sabe que es capaz de cometer las mismas faltas que las otras y sabe excusarlas. Su humildad era su fuerza; esta virtud  no era natural para ella dado su origen.
  • Respetuosa de la dignidad de la persona: Su respeto brota de la contemplación de lo que con frecuencia llama: “la humildad Santa de Cristo, Hijo de Dios”. Su amor grande a María se motiva en el hecho  de que Ella dio a Cristo su humanidad. Grandeza del hombre porque Dios participa de su naturaleza. Respeto al hombre creado por Dios en libertad, rico o pobre, niño o anciano, todos son hijos de Dios. Ella sabe descubrir, el sufrimiento de Cristo en el sufrimiento del hombre. Los pobres que sufren son prolongación de la humanidad sufriente de Cristo.
  • Santa Luisa y su respuesta al momento histórico en que vivió La búsqueda de Dios y la aceptación de su voluntad, llevaron a Santa Luisa a dar una respuesta concreta a las necesidades de su tiempo descubriendo en ellas, la llamada de Dios.

Luisa, muere el 15 de marzo de 1660;  fue Beatificada el 9 de mayo de 1920; canonizada, el  11 de marzo de 1934.a los 274 años de su muerte, cuando las hermanas llevaban ya 64 años en Ecuador. 

Juan XXIII la proclamó celestial patrona de cuantos se entregan a la acción social cristiana.[2]

 

[1] CONTRA VIENTO Y MAREA, LUISA DE MARILLAC.- Sor Elizabeth Charpy, Cía. de las HdlC.

[2] “Liturgia de las horas Propio de la CM. y de las HdlC”- Pág. 21.

San Ricardo Pampuri – 1 de Mayo

San Ricardo Pampuri 01 05«San Ricardo Pampuri, joven cirujano, conocido como doctor santo, e integrante de la Orden de Hermanos Hospitalarios llevó a cabo una intensa labor apostólica en su vida profesional y eclesial. Fue un gran médico de cuerpos y de almas».

 Nació el 2 de agosto de 1897 en Trivolzio, Pavia, Italia. Al bautizarle le impusieron el nombre de Herminio Felipe, tomando el de Ricardo en su vida religiosa. Era el décimo de once hermanos.

A los tres años perdió a su madre y su familia materna se ocupó de él. En 1907 falleció a su padre en un accidente de tráfico. Arropado por sus tíos Carlos y María, que secundó a su madre lo mejor que pudo, se impregnó de la fe que había en el hogar. Solía orar ante el Sagrario, mostraba gran devoción por la Eucaristía, acostumbraba a rezar el rosario diariamente –del que luego dijo: «este es mi arma predilecta, con esta corona el diablo huye»–, eran frecuentes sus obras de misericordia y fue excelente catequista. Un estado permanente de oración envolvía sus acciones cotidianas.

Su anhelo era ser sacerdote y misionero, pero su salud era delicada y sus familiares le disuadieron, aunque no le pusieron trabas para colaborar con la Acción Católica. Mientras, recibía formación en distintos centros. Y al culminar los estudios en el Liceo se matriculó en la facultad de medicina de la universidad de Pavía. Su tío Carlos, médico, le había animado. Sabía que una persona sensible como él, ferviente católico además, podría asistir a los enfermos con una calidad que está muy por encima del hecho meramente instrumental, clínico, y de una labor profesional impecable que se supone y espera de todo médico. Y efectivamente, el santo tuvo claro que quien tenía frente a él era una persona con sus necesidades espirituales y materiales. Que un galeno ha de buscar remedios para el cuerpo del paciente, pero en manera alguna puede descuidar su alma.

En abril de 1917, en medio de la Guerra Mundial, fue reclutado y tuvo que partir a filas. Al ser estudiante de medicina fue trasladado a la primera línea de fuego. Allí veía el trágico fin de sus compañeros en medio de incontables atrocidades, inútil masacre que acompaña a la barbarie.

Luego fue destinado en otra zona algo alejada de la batalla, quedando fuera de peligro. Y cuando el 24 de octubre de ese año el ejército italiano estuvo a punto de ser derrotado, hubo orden de retroceso para todos los soldados, que abandonaron el hospital de campaña y los recursos que tenía.

Entonces Ricardo los recogió depositándolos en una carreta tirada por una vaca que condujo durante 24 h. en medio de una brutal y persistente tempestad. Calado hasta los huesos, temblando de frío, puso a salvo todo. Le concedieron la medalla de bronce y el ascenso, pero le quedó como recuerdo una pleuresía de grave repercusión para su vida posterior.

En 1921 obtuvo el título de doctor en medicina y cirugía, y se dispuso a poner en práctica sus conocimientos primeramente junto a su tío Carlos, y luego como suplente en Vernate, hasta que obtuvo la plaza de médico rural en Morimondo, Milán. En esta localidad fue de gran ayuda para el párroco.

Fundó con él el Círculo de la Juventud de Acción Católica, de la que fue su primer presidente, y hasta organizó una banda de música, iniciativas que encomendó a san Pío X. Ejercía su apostolado también en otros frentes, como secretario de la comisión misionera de la parroquia, impulsaba ejercicios espirituales para jóvenes y trabajadores, y muchas veces se hacía cargo de los gastos.

Sus pacientes eran mayormente pobres, y movido por su caridad y generosidad les proporcionaba solícitamente no solo la asistencia gratuita sino los medicamentos, alimentos, vestido e incluso dinero. Mientras, había completado estudios durante dos años más, obteniendo la especialización en obstetricia y ginecología.

 En 1923 fue habilitado como oficial sanitario en la universidad de Pavía. Allí se integró en el círculo universitario Severino Boecio, y colaboró con las conferencias de San Vicente de Paúl. En la primavera de ese año conoció a Riccardo Beretta, que se convirtió en su director espiritual. Y de su mano vislumbró su vocación religiosa. Intentó vincularse a los jesuitas y a los franciscanos, pero su salud era tan precaria que lo rechazaron.

En junio de 1927 ingresó en Milán en la Orden de Hermanos Hospitalarios (Fatebenefratelli). Hizo el noviciado en Brescia y profesó en 1928 tomando el nombre de Ricardo en honor al padre Beretta.

En esta ciudad los Hermanos de San Juan de Dios tenían un hospital y fue nombrado director del gabinete de odontología. A este centro acudían fundamentalmente los más necesitados y los obreros, a los que atendió caritativamente, como siempre había hecho.

Quienes recibían directamente sus cuidados le estimaban y consideraban una persona fuera de lo común, aunque esta admiración por la virtud que apreciaban en él la tenían también sus hermanos de comunidad, sus compañeros médicos, y el personal sanitario en general. Asumía los trabajos humildes con la misma elegancia y dedicación que su trabajo como médico.

 De su vida espiritual, cincelada por la santidad en lo ordinario, dan constancia también las 66 cartas que dirigió a su hermana María Longina, franciscana misionera del Corazón Inmaculado de María que se hallaba destinada en Egipto. El coloquio que ambos mantuvieron pone de manifiesto la grandeza de corazón de este santo, que tuvo en su hermana un modelo a seguir.

La vida de Ricardo fue corta. Murió con 33 años el 1 de mayo de 1930 después de agravarse la pleuritis que contrajo en la guerra y que se convirtió en una broncopulmonía.

Su breve estancia en Torrino en 1929 obligado por la inflamación pulmonar no le sirvió de nada, como tampoco el traslado sugerido por sus familiares de Brescia a Milán para atenderle convenientemente.

No hubo forma de dilatar su existencia. Juan Pablo II lo beatificó el 4 de octubre de 1981, y lo canonizó el 1 de noviembre de 1989. Sus restos se veneran en la iglesia parroquial de Trivolzio, donde era conocido como «doctor santo».

Santa Giana Beretta Molla – 28 de Abril

Sta Giana Beretta Molla 28 04

Santa Gianna Beretta Molla fue madre, esposa y una doctora ejemplar que entregó su vida al dolor y al sufrimiento por salvar a su bebé.

Gianna Beretta nació en Magenta (provincia de Milán) el día 4 de octubre de 1922. Desde su tierna infancia, acoge el don de la fe y la educación cristiana que recibe de sus padres. Considera la vida como un don maravilloso de Dios, confiándose plenamente a la Providencia, y convencida de la necesidad y de la eficacia de la oración.

Durante los años de Liceo y de Universidad, en los que se dedica con diligencia a los estudios, traduce su fe en fruto generoso de apostolado en la Acción católica y en la Sociedad de San Vicente de Paúl, dedicándose a los jóvenes y al servicio caritativo con los ancianos y necesitados. Habiendo obtenido el título de Doctor en Medicina y Cirugía en 1949 en la Universidad de Pavía, abre en 1950 un ambulatorio de consulta en Mésero, municipio vecino a Magenta. En 1952 se especializa en Pediatría en la Universidad de Milán. En la práctica de la medicina, presta una atención particular a las madres, a los niños, a los ancianos y a los pobres. Su trabajo profesional, que considera como una «misión», no le impide el dedicarse más y más a la Acción católica, intensificando su apostolado entre las jovencitas.

Se interroga sobre su porvenir, reza y pide oraciones, para conocer la voluntad de Dios. Llega a la conclusión de que Dios la llama al matrimonio. Llena de entusiasmo, se entrega a esta vocación, con voluntad firme y decidida de formar una familia verdaderamente cristiana.  Conoce al ingeniero Pietro Molla. Comienza el período de noviazgo, tiempo de gozo y alegría, de profundización en la vida espiritual, de oración y de acción de gracias al Señor. El día 24 de septiembre de 1955, Gianna y Pietro contraen matrimonio en Magenta, en la Basílica de S. Martín. Los nuevos esposos se sienten felices. En noviembre de 1956, Gianna da a luz a su primer hijo, Pierluigi. En diciembre de 1957 viene al mundo Mariolina y en julio de 1959, Laura. Gianna armoniza, con simplicidad y equilibrio, los deberes de madre, de esposa, de médico y la alegría de vivir.

En septiembre de 1961, al cumplirse el segundo mes de embarazo, es presa del sufrimiento. El diagnóstico: un tumor en el útero. Se hace necesaria una intervención quirúrgica. Antes de ser intervenida, suplica al cirujano que salve, a toda costa, la vida que lleva en su seno, y se confía a la oración y a la Providencia. Se salva la vida de la criatura. Ella da gracias al Señor y pasa los siete meses antes del parto con incomparable fuerza de ánimo y con plena dedicación a sus deberes de madre y de médico. Se estremece al pensar que la criatura pueda nacer enferma, y pide al Señor que no suceda tal cosa.

Algunos días antes del parto, confiando siempre en la Providencia, está dispuesta a dar su vida para salvar la de la criatura: «Si hay que decidir entre mi vida y la del niño, no dudéis; elegid -lo exijo- la suya. Salvadlo». La mañana del 21 de abril de 1962 da a luz a Gianna Emanuela. El día 28 de abril, también por la mañana, entre indecibles dolores y repitiendo la jaculatoria «Jesús, te amo; Jesús, te amo», muere santamente. Tenía 39 años.

Sus funerales fueron una gran manifestación llena de emoción profunda, de fe y de oración. El 6 de julio de 1991, Su Santidad, San Papa Juan Pablo II, emitió el decreto de heroicidad de la virtud de la Sierva de Dios. El 21 de diciembre de 1992, el Decreto del Milagro fue proclamado.  Por último, el 24 de abril de 1994, San Papa Juan Pablo II beatificó a Gianna Beretta Molla en la Plaza de San Pedro en Roma, y luego la canonizó el 16 de mayo 2004.

Sor Margarita Rutan - 9 de Abril

Sor Margarita Rutan 09 04

Margarita Rutan nació en Metz en 1736. Fue la octava de los quince hijos del matrimonio de Charles Gaspard Rutan y María Forat. Su padre era tallador de piedra, maestro albañil y arquitecto. Su madre, profundamente cristiana, proporcionó a cada uno de sus hijos una educación religiosa seria y el ejemplo de una vida entregada.

 Fue la octava de 15 hermanos. Además de Margarita, otras dos hermanas, Francisca y Antonia, serían Hijas de la Caridad, también una sobrina.

Su infancia fue dura, incluso fue peón de su padre en los trabajos de albañilería y cantería. A los dieciocho años Margarita sintió la vocación religiosa, encaminada al servicio de los pobres en las Hijas de la Caridad y así se lo confió a su familia, pero esta no quiso hablar del tema hasta la mayoría de edad. Así, el 23 de abril de 1757, a la par que cumplía 21 años, comenzó su noviciado en la Casa Madre de las Hijas de la Caridad en París. Al instante le encargaron misiones con los enfermos y pobres, a los que servía como al mismo Cristo. 

Terminado el noviciado, la enviaron a Pau, donde pronto organizó una pequeña fábrica de lana junto al hospital en el que servían las Hermanas. Con este telar, dio trabajo a las mujeres viudas o enfermas que no tenían sustento propio. De allí la destinaron a los hospitales de Fontainebleau, Brest, y otros, en los que dio ejemplo de caridad y abnegación heroicas, siendo amada por las gentes sencillas y sus superioras. En 1779 es nombrada superiora de la comunidad que D’Aulan, obispo de Dax quiere se haga cargo del nuevo hospital que ha fundado. Margarita, como buena Hija de la Caridad, organiza, asiste, visita, negocia. En poco tiempo al hospital añade una bella capilla y una escuela para niñas huérfanas o expósitas. Diez años más tarde, en 1789, se unirá a ella su sobrina, la religiosa Ana Sofía, quien será testigo de la vida sacrificada y del martirio de su tía, de lo que dejará constancia escrita. 

Ese mismo año comienza la persecución contra la Iglesia, destruyendo junto a la libertad religiosa, el único socorro que tenían miles de pobres en toda Francia. La ciudad de Dax fue una de las que más padeció los desmanes a los que la Revolución Francesa nunca debió ceder. La Casa de las Hijas de la Caridad, obra preciosa de la Iglesia en la ciudad pronto se convirtió en el centro del odio contra la religión. Al verse acosadas en su aspecto externo, Margarita decidió que las religiosas vistieran de seglar, cosa que, en definitiva, es más afín al espíritu de San Vicente de Paúl (27 de septiembre y 26 de abril, traslación de las reliquias). 

Continuaron su trabajo un tiempo más, hasta que en 1792 las Hijas de la Caridad son acusadas de robo de bienes públicos (por aceptar limosnas). En diciembre de 1793 los revolucionarios se presentaron en el hospital y acusaron a nuestra Beata de “fanática” e “incívica”, por continuar una labor religiosa, no dejar de rezar y mantener documentos peligrosos a la Revolución. Documentos que no eran más que estampas, libros de devoción, etc.

El 23 de diciembre fue encarcelada, sin más razón que su fe católica y su condición de religiosa, que no hay otra. A principios de abril le confirmaron la acusación y la condena a muerte por contrarrevolucionaria. Margarita solo pidió perdón de Dios para aquellos que la condenaban injustamente. El 9 de abril de 1794 ella y el párroco de Gaube, un anciano sacerdote, fueron sometidos al escarnio público y atadas las manos a la espalda, fueron conducidos a la plaza principal de Dax, centro de las ejecuciones revolucionarias. La plaza estaba abarrotada de gente, mucha de ella asistida o visitada por la condenada. Dos soldados, apenados, se condolieron de la religiosa, y ella los animó, y a uno regaló su reloj y a otro su pañuelo. Subió a la plataforma de la guillotina, y antes de inclinar la cabeza, un soldado intentó quitarle la cofia atada al cuello, pero ella se le encaró y le espetó: “Déjame, ningún hombre me ha tocado jamás y tú tampoco lo harás mientras viva". Al ser decapitada, el infame tomó la cabeza y la abofeteó pretendiendo escarnecerla.

 En 1907 Mn. Touzet, obispo de Aire inició el proceso de canonización, en el cual testificaron incluso juristas expertos en la Revolución Francesa, que dictaminaron que ni siquiera bajo las leyes inicuas y ridículamente fanáticas (esas sí) se podía acusar a Sor Margarita Rutan de delito alguno. En 1909 el proceso se reabrió a petición de Roma. En 1916 la causa pasó a Roma, donde, a 24 de enero de 1917 Benedicto XV, firmó la apertura de la causa. En 1918 la Congregación de Ritos ratificó el “non cultu”, una verificación necesaria desde los tiempos de Benedicto XIV, que invalidaba cualquier proceso si el candidato había sido objeto de culto previamente y sin autorización. Esta norma ya no está vigente, pues ciertamente contradice el origen de las beatificaciones, que son precisamente la ratificación de este culto. De hecho, en 1994 la Iglesia de Dax celebró los 200 años del martirio de Sor Margarita Rutan. La Causa durmió en los archivos hasta 1999, en que una comisión histórica comenzó a remover las causas olvidadas. En 2000 el Abbé Devert se hace cargo de la Causa como postulador, para lograr que a 1 de julio de 2010, el papa Benedicto XVI firmara el Decreto de martirio de Sor Rutan. Y fue beatificada en la misma ciudad que la vio dar su vida por Cristo, el 19 de junio de 2011.

Fuente:
-http://rutan.cef.fr/

San Francisco Regis Clet – 18 De Febrero

San Francisco Regis Clet 18 02El P. Francisco Regis Clet, siempre quiso ser mártir, pero no murió mártir hasta los 72 años. Murió sin prisa, año a año, en Europa y en China, pensando siempre: “Para mí, vivir es Cristo, y morir, una recompensa”. 

Regis Clet nació en Grenoble (Francia) en el 19 de agosto de 1748.  A los 21 años ingresó en la Congregación de la Misión (Padres Paúles).  Fue ordenado sacerdote en 1773.  Durante 15 años ejerció de profesor de Teología en el Seminario Mayor de Annecy.  Era admirado por su gran bondad y su cultura; le llamaban la "biblioteca viviente".  En 1788, es nombrado Director de Novicios en la Casa Madre, París.  Un año después empezaba la Revolución Francesa.  Fue obligado a salir de Francia y pidió ir a las Misiones de China.

Durante 30 años evangelizó en las provincias inmensas de Kiong-Si, Hou-Pe y Ho-nan, con gran entusiasmo.  Una violenta persecución contra los cristianos le obligó a huir de su pobre casa.  Traicionado por un cristiano apóstata, a cambio de 30 monedas, fue sometido a infinidad de vejaciones y sufrimientos, que soportó sin la menor queja.

Fue condenado a morir estrangulado.  Atado a una cruz, se cumplió la sentencia el 18 de febrero de 1820.  Casi 50 años más tarde, sus reliquias fueron llevadas a la Casa Madre en París, donde reposan actualmente, frente a las reliquias de su cohermano misionero, San Juan Gabriel Perboyre, Francisco Regis Clet, juntamente con otros 119 Beatos Mártires muertos en China, fue canonizado el día 1 de octubre el Año Jubilar 2000.

Beata Sor Rosalie Rendu - 07 de Febrero

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Juana Rendu nació en la localidad de Confort (departamento de Ain), Francia, el 9 de septiembre de 1786. Sus padres eran Juan Antonio Rendu y María Ana Laracine. A los pocos años muere su padre y su madre queda al cuidado de sus tres hijos. Era la época de la Revolución, tiempos difíciles.  Recibió la primera comunión de forma clandestina. Hizo sus estudios en el pensionado de las Ursulinas en Gax, a varios kilómetros de Confort.


 Tenía sólo 16 años cuando se entregó a Dios y a los Pobres ingresando en la Compañía de las Hijas de la Caridad, un 25 de mayo de 1802. Durante toda su larga vida pudieron verse reflejadas en ella las virtudes de San Vicente de Paúl. La caridad la impulsó no sólo a socorrer sin descanso todas las miserias, sino también a llevar a cabo gestos verdaderamente heroicos. Su nombre y su acción se encuentran en el inicio de todas las obras caritativas que florecieron en la primera mitad del siglo XIX, como la Sociedad de San Vicente de Paúl.  Federico Ozanam, su fundador fue uno de sus amigos privilegiados. Conoció muy bien el espíritu, la generosidad y el amor a los pobres de Ozanam.

Sor Rosalía tuvo la dicha de ver reunirse varias veces en su casa de la calle L'Epée de Bois, a los primeros hermanos de San Vicente de Paúl y sentir como se avivaba y propagaba el fuego de la caridad.  Los jóvenes venían en grupo o individualmente a su casa a buscar consejos, orientaciones, para luego ser mensajeros de la caridad. A través de su experiencia orientó el apostolado de este grupo, fue su consejera. Ella fue la que concibió la idea de que la conferencia de San Vicente de Paúl se desdoblara para que la caridad se extendiera a otros lugares, ya que desde el principio estaba destinada a funciones entre los compañeros de escuela y así funcionó por dos años. Vencidos los obstáculos ante esta idea, sus miembros se decidieron a seguir esa intuición. La obra comenzó a difundirse por todas partes.  Las virtudes que durante su vida practicó Sor Rosalía fueron: la fe, la esperanza, la caridad, la fortaleza, la justicia, la pobreza, la castidad y la obediencia.


 Murió, literalmente agotada por los 54 años pasados al servicio de los Pobres, el 7 de febrero de 1856. Su tumba, en el cementerio Montparnasse de París, continuamente visitada, está siempre adornada de flores.  Hay una inscripción que dice: A la bondadosa madre Sor Rosalía sus agradecidos amigos los pobres y los ricos.  

 En el barrio que vivió, al que tanto amó y ayudó, una avenida lleva su nombre: "Sor Rosalía".

Beata Josefina Nicóli - 3 de Febrero

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Nació en Casatisma (Pavía, Italia) en el seno de una familia de clase media. Estudió magisterio en Pavía. Su deseo secreto, que la impulsó a realizar estos estudios, era el dedicarse a la educación de los niños pobres en un tiempo en el que era muy alto el porcentaje de analfabetismo.  

Josefina era querida por todos, su carácter dulce era un don natural; y un sacerdote de Voghera, don Giacomo Prinetti, su director espiritual, la guió en el camino de la perfección del espíritu, mientras maduraba la llamada a consagrar su vida a Dios.

Este deseo fue madurando, sobre todo, a través del dolor, que visitó a su familia con la muerte de algunos de sus hermanos.

El 24 de septiembre de 1883, a la edad de veinte años, ingresó en la Compañía de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, en Turín. En 1885 fue trasladada a Cerdeña, donde enseñó en el “Conservatorio de la Providencia” de Cágliari. La experiencia educativa entre niñas pobres la marcó de forma especial. En 1886 se originó una peste en la ciudad y nuestra beata en sus horas libres, junto con otras compañeras del conservatorio, crearon las “cocinas económicas” al servicio de los muchachos abandonados de la ciudad, donde también se les enseñó el catecismo. Más tarde organizó a estos chicos en una asociación llamada “Los Luisitos”, estimuléndolos a vivir en actitud de ayuda fraterna y educándolos en una sana sociabilidad que, a muchos de ellos, les condujo a cambiar de vida. 

En 1889 fue trasladada al orfanato de Sássari. También allí desarrolló un amplio proyecto apostólico, organizando diversas instituciones orientadas siempre al servicio de los más pobres. Creó la “Escuela de religión” para las jóvenes universitarias. Tuvo que sufrir a la masonería que trataba de debilitar la presencia de los católicos en la ciudad.

Después de una estancia en Turín, donde fue Directora de la casa de formación, regresó, en 1914, a Cágliari para reponerse de una tuberculosis. Una serie de malentendidos y falsos testimonios por parte de la administración del orfanato obligaron a sus superioras a trasladarlas nuevamente. Sor Josefina aceptó en silencio la humillación más grande que pudieron hacerle: la declaración incapaz de administrar el orfanato. Ante esta situación se repetía a sí misma: “Josefina, esto te viene muy bien. Aprende a ser humilde”. La Providencia la condujo en la última etapa de su vida al Asilo de la Marina, en Cágliari.

En el contacto directo con la pobreza material descubrió heridas aún más secretas: las de la pobreza moral y espiritual. Su celo apostólico la impulsó nuevamente a salir al encuentro de los jóvenes, enseñándoles el catecismo, y orientando a quienes emigraban de las zonas rurales a la ciudad. Fundó la primera sección en Italia de la “Pequeña obra de Luisa de Marillac”. Formó también un grupo de Acción Católica femenina. Pero a quienes dedicó gran parte de sus iniciativas apostólicas fueron para los “niños de la cesta”. Era un grupo numeroso que vagaba por la ciudad, sobre todo en las cercanías del mercado de la ciudad, llevando una cesta; y se ganaban el sustento llevando equipajes de la estación al puerto.

La caridad fue la norma de su vida. En el último año de su vida fue, de nuevo, calumniada por un funcionario del asilo, ella calló, y el testimonio de su vida llevó al funcionario difamador a su lecho de muerte a pedirle su perdón, y ella, sonriendo, lo perdonó. Murió en Cágliari de una bronco-pulmonía el 31 de diciembre de 1924; el funeral se celebró el día 1 de enero. Su muerte —dijo una hermana de la comunidad— fue "la corona de una vida íntegra y la prueba de una virtud practicada de modo heroico".

El milagro por su intercesión presentado para la beatificación tuvo lugar en Milán: un joven militar fue curado de un tumor óseo.

La caridad ha glorificado a sor Josefina en un camino de humildad que la llevaba a ocultarse ante los aplausos del mundo y le abría las puertas a la inhabitación de Cristo. La caridad era la norma de todos sus pensamientos, de todas sus palabras, de todas sus acciones; y así penetró el misterio de la caridad hacia los pobres como acto de amor hacia el Señor, esa fue su gloria. Fue beatificada por S.S. Benedicto XVI el 3 de febrero de 2008.

 http://www.corazondepaul.com/index.php/esp/santos-y-beatos/55-b-josefina-nicoli-1863-1924


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